Opinión

Entre el Falcon y los hidroaviones, Sánchez lo tiene claro: primero, el Falcon

Con independencia del debate de fondo sobre la prevención de los incendios forestales y la dictadura ecologeta que impide que agricultores y ganaderos puedan actuar sobre el terreno sin perderse en una espiral interminable de trámites administrativos, lo cierto es que en medios de extinción, los esfuerzos del Gobierno no han ido en absoluto en paralelo con el incremento exponencial de los fuegos, cada vez más virulentos. Y es que basta con echar un vistazo a las partidas destinadas a la prevención y extinción de los incendios antes de que Sánchez llegara al Gobierno con las actuales para concluir que vamos para atrás.

Y algo tendrá que ver el hecho de que el Ejecutivo socialcomunista ha establecido sus prioridades en orden contrario al sentido común: el Gobierno de Pedro Sánchez destinó 73 millones de euros al mantenimiento del Falcon y el Airbus oficiales que usa de forma creciente el presidente socialista. Ironías del destino: la licitación fue realizada por el Ejecutivo de PSOE-Sumar justo el mismo día que canceló la renovación de los hidroaviones, con sus efectos negativos para la situación actual: emergencia nacional por macroincendios.

Y es que el pasado 10 de julio, a través de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, el Gobierno firmó la resolución con la que dio por extinguido el contrato denominado Diseño, certificación y suministro de 11 kits de modernización de la flota de aviones anfibios CL-215T serie 5 del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. En suma, que entre los Falcon de Sánchez y los hidroaviones destinados a extinguir los incendios, el Gobierno lo tiene claro: el Falcon primero.

Comprenderá el lector que, a partir de este ejemplo, lo de la unidad y el pacto de Estado que, con la boca pequeña, ha vendido Pedro Sánchez para hacer frente a los incendios suena a camelo. A camelo y a pura hipocresía, que con este Gobierno es algo que se extiende a la misma velocidad que las llamas.