Sorprenden a tres jóvenes con una caracola tritón en Ceuta: una especie protegida cada vez más escasa
DAUBMA ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil y los ha notificado a Medio Ambiente y al MITECO
Capturar o poseer esta caracola, catalogada como vulnerable, es una infracción grave y puede ser delito
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La caracola tritón, uno de los mayores caracoles marinos del Mediterráneo, es cada vez más difícil de encontrar en el litoral de Ceuta. Por eso, cada ejemplar que desaparece de sus fondos supone una pérdida muy difícil de reponer.
La Asociación de Defensa del Arbolado Urbano, la Biodiversidad y el Medio Ambiente de Ceuta (DAUBMA) ha denunciado la captura ilegal de una caracola tritón en Las Escolleras del Parque Marítimo del Mediterráneo.
El ejemplar pertenece a la especie Charonia lampas, un gran caracol marino que figura en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría de Vulnerable. Su captura, extracción y manipulación están totalmente prohibidas.
Sorprendidos con el ejemplar
Los hechos ocurrieron en la tarde del pasado lunes. El presidente del Centro de Estudios y Conservación de Animales Marinos (CECAM), Juan Carlos Rivas Requena, vio junto a un voluntario a tres jóvenes de unos 17 años pescando con caña.
Los jóvenes llevaban una bolsa de plástico con un objeto cuya forma recordaba a la de una caracola. Al ser preguntados por su contenido, entregaron la bolsa y abandonaron el lugar a toda prisa.
Tras inspeccionar la bolsa, se comprobó que en su interior había un ejemplar de caracola tritón. La asociación difundió después lo ocurrido en sus redes sociales, donde alertó de un nuevo ataque al patrimonio natural del Estrecho.
Una especie vulnerable
La caracola tritón es uno de los gasterópodos más grandes del Mediterráneo. Su concha, robusta y de tonos pardos, puede rondar los 30 centímetros de longitud. Habita en fondos rocosos del Mediterráneo y del Atlántico oriental.
Es además un depredador clave del fondo marino: se alimenta de equinodermos como las estrellas de mar, por lo que ayuda a mantener el equilibrio de los ecosistemas en los que vive.
Su tamaño y la belleza de su concha la han convertido durante décadas en objeto de colección y adorno. Esto, unido a la pesca accidental y a la degradación de su hábitat, ha reducido mucho sus poblaciones.
Denuncia ante la Guardia Civil
DAUBMA ha presentado una denuncia formal ante la Guardia Civil, a través de su Oficina de Denuncias y Atención al Ciudadano (ODAC), para que se investigue la captura del ejemplar.
La entidad también ha iniciado las comunicaciones oficiales con la Consejería de Medio Ambiente de la Ciudad Autónoma de Ceuta y con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
Con ello cumple la obligación legal de notificar cualquier hallazgo de especies catalogadas. La asociación recuerda que la fauna marina protegida de Ceuta es especialmente vulnerable a la presión humana y a la degradación del litoral.
Pruebas en vídeo o foto
DAUBMA subraya que capturar, poseer o manipular especies catalogadas constituye una infracción grave y, en determinados supuestos, un delito contra el patrimonio natural. Por ello, pide a la ciudadanía extremar la responsabilidad.
La entidad anima a quien presencie hechos similares a recopilar pruebas, como fotografías o vídeos, siempre sin ponerse en riesgo. Pueden entregarse a la autoridad competente o a la propia asociación, que tramitará la denuncia.
No es la primera alerta de este tipo en las últimas semanas. DAUBMA y el CECAM ya denunciaron la muerte de una cría de delfín mular en la playa de El Trampolín y el intento de captura de una oca en el Embalse del Renegado.
Lo que dice la ley
La Ley 42/2007, de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, prohíbe capturar, poseer, transportar o manipular ejemplares de especies del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo de Especies Amenazadas.
Esta norma se desarrolla a través del Real Decreto 139/2011, que clasifica varias especies marinas del Estrecho como vulnerables e impone medidas estrictas para su conservación. Las infracciones graves pueden acarrear multas de hasta 200.000 euros.
La asociación cita además los artículos 334 y 336 del Código Penal. El primero castiga la caza, pesca, posesión o tráfico de especies protegidas con penas de prisión de seis meses a dos años o multa, además de inhabilitación para cazar o pescar.
Obligación de notificar
A ello se suman la Ley 27/2006, que traslada el Convenio de Aarhus y reconoce el derecho de cualquier persona a comunicar hechos que afecten al medioambiente, y la Ley 39/2015, que obliga a las administraciones a registrar y tramitar esas denuncias.
Según DAUBMA, este marco jurídico convierte en obligatoria la notificación de cualquier hallazgo de especies protegidas y la habilita para actuar en defensa del patrimonio natural ceutí.
La asociación asegura que seguirá vigilante en el litoral y que reforzará su labor de sensibilización y denuncia para garantizar la protección efectiva del entorno natural de Ceuta.
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