Presa de Montejaque

Inédito: la presa de Montejaque funciona 100 años después y da un respiro a los 200 vecinos evacuados

Los aliviaderos funcionan por primera vez desde 1924 en la provincia de Málaga

El terreno kárstico provocó filtraciones durante un siglo pero ahora retiene niveles récord de agua

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La malagueña presa de Montejaque ha comenzado a desaguar por sus aliviaderos este viernes tras alcanzar por primera vez en su centenaria historia unos niveles nunca vistos.

La infraestructura, construida en 1924 y conocida como presa «fantasma» por su incapacidad histórica para retener agua, ha vivido un episodio inédito que ha obligado a evacuar a casi 200 vecinos de poblaciones cercanas que ven cómo el agua sale por la infraestructura y aguanta la gran presión del embalse.

El alcalde de Jimera de Líbar, Francisco Javier Lobo, confirmó la activación del sistema de desagüe a primera hora del viernes: «La presa ya está vertiendo por el aliviadero superior, lo que demuestra que los sifones y el mecanismo sin probar desde hace más de un siglo funcionan correctamente». Esta situación representa un hito histórico para una infraestructura que nunca había cumplido su función original de embalsar agua.

Las intensas lluvias de las últimas semanas han saturado el terreno de la Serranía de Ronda hasta niveles excepcionales. El jueves, la presa de Montejaque se encontraba a apenas 30 centímetros de su coronación, lo que encendió todas las alarmas en la zona. La estructura, que habitualmente permanece prácticamente vacía debido a las filtraciones del terreno kárstico, alcanzó el límite de su capacidad de 36 hectómetros cúbicos.

Las autoridades ordenaron el pasado viernes 6 de febrero el desalojo preventivo de aproximadamente 200 personas en la zona inundable de la Estación de Benaoján. (Foto: Francisco J. Olmo / Europa Press).

Evacuaciones preventivas

Las autoridades adoptaron medidas preventivas ante el riesgo de desbordamiento. Un total de 150 vecinos de la Estación de Benaoján fueron desalojados, a los que se sumaron 40 residentes de Jimera de Líbar. La mayoría de los evacuados se alojaron en casas de familiares y amigos, mientras que ocho personas fueron trasladadas al polideportivo de Ronda habilitado para emergencias.

El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, visitó la zona el jueves para evaluar la situación. «Montejaque es la que nos tiene a todos pendientes por ese poco espacio de 30 centímetros que queda para la coronación», explicó el responsable, quien destacó la vigilancia constante de la Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias.

Un siglo de fracaso

La presa de Montejaque se construyó en tiempo récord en 1924, en tan sólo nueve meses de trabajos ininterrumpidos. Diseñada por el ingeniero suizo H.E. Gruner para la Compañía Sevillana de Electricidad, fue la primera presa de bóveda-cúpula de Europa, con 83 metros de altura desde sus cimientos. Más de 700 obreros trabajaron en tres turnos de ocho horas los siete días de la semana.

El objetivo era producir energía hidroeléctrica para la Serranía de Ronda mediante el aprovechamiento del río Gaduares. Sin embargo, el proyecto fracasó desde sus primeras pruebas. El terreno kárstico sobre el que se asienta la infraestructura resultó ser extremadamente permeable, permitiendo que el agua se filtrara hacia las cavidades subterráneas del sistema Hundidero-Gato en cuestión de horas.

Bajada del torrente de agua del arroyo de Montejaque a su paso por la zona conocida como Cascajales, entre Benaoján y Estación de Benaoján. Foto: EFE).

Mecanismos a prueba

Los técnicos han confirmado que la presa está desembalsando de forma controlada tanto por los aliviaderos como por la corona, debido a la acción del viento y la lluvia persistente. El agua recorrerá el sistema de cuevas Hundidero-Gato antes de desembocar en el río Guadiaro, lo que podría incrementar su caudal aguas abajo.

Patricia Navarro, delegada del Gobierno andaluz en Málaga, señaló en redes sociales que la conocida como «fallida presa» de Los Caballeros «funciona, para sorpresa de algunos». Los expertos insisten en que no existe riesgo de rotura estructural, el escenario más temido. Tras un siglo en pie, la presa de Montejaque ha demostrado una resistencia notable ante esta prueba sin precedentes.

Vigilancia continua

Los desalojos preventivos se mantienen mientras los técnicos monitorizan la evolución del nivel de agua. Diego Sánchez, alcalde de Montejaque, ha explicado que «la presa está desembalsando agua y no corre peligro de momento para los desalojados». Endesa, actual propietaria de la infraestructura, colabora estrechamente con las autoridades en las tareas de vigilancia.

La situación se enmarca en un contexto más amplio de presión sobre las infraestructuras hidráulicas de Málaga. Las sucesivas borrascas atlánticas de las últimas semanas han provocado desbordamientos de ríos, cortes de carreteras y cientos de desalojos en distintos municipios de la provincia.

Los científicos del CSIC desplazados a la zona consideran que este llenado del embalse es algo «inédito» y confían en que «la presa se irá descargando e irá alimentando ese sistema kárstico». La paradoja histórica se consuma: una obra técnicamente brillante pero construida en el lugar geológicamente equivocado cumple por primera vez su función un siglo después, aunque de manera temporal.