Control de lobos

El Gobierno de Asturias secuestra las cámaras de los investigadores para falsear los datos de los lobos en la región

La organización conservacionista FAPAS denuncia que ningún investigador puede usar sus imágenes sin el permiso del Gobierno asturiano

Las cámaras registran manadas de 3 y 4 lobos frente a los 8,24 y 9,2 ejemplares del censo oficial

Denuncia que Asturias impone a las cámaras de fototrampeo el control más estricto del mundo para blindar el censo del lobo

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Colocar una cámara de fototrampeo en un espacio natural protegido de Asturias exige hoy la compañía de un agente ambiental. El funcionario testifica la instalación del aparato y regresa después a por la tarjeta de memoria.

Esa tarjeta ya no vuelve al investigador. El agente se hace cargo de su custodia y la traslada a su propio centro de trabajo, donde se descarga y se visiona el material captado en el monte.

El responsable del espacio natural decide después si autoriza o no el uso de esas imágenes por parte de la entidad científica. Así lo denuncia el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) en una nota de prensa difundida este domingo que, al habla con OKGREEN, señala que esta práctica se parece a la que estados autoritarios como China o Corea del Norte realizan.

«FAPAS ha sido históricamente la primera organización que ha utilizado en España cámaras de fototrampeo para recoger imágenes, una actividad que empezó con los osos y que ahora es una herramienta científica fundamental para conocer poblaciones de especies como los lobos», nos comenta Roberto Hartasánchez , portavoz de la organización.

Las normas más estrictas

La organización conservacionista sostiene que el Principado aplica en sus espacios protegidos las normas más estrictas del mundo para el uso de cámaras de seguimiento científico.

Con este nuevo procedimiento, FAPAS sitúa a la administración asturiana al mismo nivel que China, Irán, Rusia o Birmania en el control científico de su fauna con cámaras. Sólo Corea del Norte, sostiene, superaría ese grado de fiscalización.

El objetivo, según la entidad, es impedir que ninguna institución gestione de manera independiente datos sobre la fauna. Y, muy en particular, sobre una especie concreta: el lobo.

El lobo, en el centro

El control absoluto de los datos de presencia y de población del lobo se ha convertido, según la denuncia, en una actividad obsesiva del Gobierno de Adrián Barbón.

La acusación es directa: la administración trataría de impedir que sus trabajos de censo puedan ser contrastados mediante otros estudios científicos independientes.

Las cámaras de fototrampeo son, precisamente, la herramienta que permite ese contraste. Pueden permanecer años en un mismo punto de trabajo y capturar de forma permanente imágenes de fauna.

Cámaras de largo plazo

Esa constancia en el tiempo genera información de excepcional valor para conocer las fluctuaciones de densidad de población en un mismo territorio. En el caso del lobo permite controlar de manera fidedigna la composición histórica de cada grupo familiar y el número de ejemplares que lo integran año tras año.

También permite correlacionar esos datos con el incremento o la disminución de los daños a la ganadería a lo largo de los años que duran los estudios.

Los collares de 2017

FAPAS reclama además información sobre otro trabajo: la captura de lobos y su seguimiento con radiocollares vía satélite que la administración desarrolla con la Universidad de Oviedo.

Esta técnica superaría en eficacia al propio fototrampeo, porque aporta información en tiempo real sobre comportamiento, ataques al ganado y movimientos de los grupos familiares controlados.

Sin embargo, no ha trascendido ningún resultado de un trabajo iniciado en 2017, ni siquiera se ha empleado en los censos anuales. La organización habla de «oscurantismo científico».

Manadas de 3 y 4 lobos

Los datos oficiales sitúan la población asturiana en 50 grupos familiares y entre 412 y 460 lobos, una media de entre 8,24 y 9,2 ejemplares por manada. Las cámaras de FAPAS dibujan otro paisaje. En los dos últimos años, las capturas gráficas de grupos familiares de más de 5 ejemplares se han vuelto excepcionales.

La norma generalizada, según la entidad, son manadas de 3 y 4 lobos y una presencia muy acusada de ejemplares solitarios en las montañas asturianas.

La versión del Principado

El Gobierno asturiano defiende justo lo contrario. El censo de 2025 cifró en un 11% el crecimiento de la especie, hasta alcanzar 50 manadas, 46 de ellas reproductoras.

El consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, aseguró al presentar esos datos que el recuento ratifica que el lobo se encuentra en un estado de conservación favorable.

Una lectura muy diferente a la de FAPAS, que atribuye ese mismo censo a una estrategia política y le adjudica «un sesgo totalmente político».

Batidas sin guardería

Esa caída poblacional coincide, según la denuncia, con la nueva normativa regional que regula la vigilancia de las cacerías en los espacios protegidos.

La regulación ha anulado la presencia de guardería en el desarrollo de las miles de batidas de jabalí que se llevan a cabo cada año en Asturias.

FAPAS lo califica de «secreto a voces»: durante los dos últimos años se habría matado todo lobo posible en esas batidas y en buena parte de los cotos regionales de caza.

Menos lobos, más ataques

Las cifras de daños acompañan esa lectura. Entre 2021 y 2025, las cabezas de ganado afectadas por ataques de lobo pasaron de 3.000 a 3.893 en el Principado.

El balance oficial del último censo eleva a 3.903 los animales atacados durante 2025 y a 1,9 millones de euros las indemnizaciones tramitadas, la cifra más alta desde 1997.

Para FAPAS, esos números confirman la teoría científica de que una población menor, con grupos familiares desestructurados y ejemplares solitarios, incrementa los ataques al ganado.

Lobos y perros hibridados

La organización aporta un último indicio: la aparición casi inédita en los últimos años del fenómeno de los lobos y perros hibridados en Asturias. Se trata de un factor de consenso científico que se produce cuando una población de depredadores se desestabiliza, según explica la entidad conservacionista.

Las cámaras identifican cada vez con más frecuencia a estos ejemplares hibridados en las montañas asturianas, que coadyuvan también a incrementar los ataques al ganado doméstico.

El precedente de los osos

No es la primera denuncia de FAPAS contra la gestión de la fauna del Ejecutivo asturiano. En julio de 2025 acusó al Gobierno de Barbón de batir el récord de osos adultos muertos.

El recuento de la entidad es explícito: 11 osos localizados en los siete años de legislatura de Javier Fernández frente a 21 en tan sólo seis años de Adrián Barbón. Diez de ellos aparecieron en los dos últimos años, varios de ellos tras haber caído en trampas mortales para osos de gran tamaño.

Dos consejerías para la fauna

FAPAS vinculó entonces ese repunte a la desaparición de una unidad administrativa única de gestión de la naturaleza en Asturias. La gestión del medio natural se reparte ahora entre dos consejerías: Movilidad, Cooperación Local y Gestión de Emergencias y Medio Rural y Política Agraria.

La primera asume los espacios naturales protegidos y el Servicio de Agentes Medioambientales; la segunda, las especies protegidas. La entidad denuncia una descoordinación sin precedentes.

Un logro europeo en riesgo

La población de osos de las montañas cantábricas es la que mayor éxito de conservación ha logrado en Europa entre las pequeñas poblaciones aisladas. Una especie que en los años 80 del siglo pasado estuvo al borde de la extinción y cuya recuperación fue un logro ambiental no sólo asturiano, sino europeo.

Ese logro colectivo, sostenido por todos los gobiernos anteriores, ha entrado ahora en una fase de retroceso que sólo las cámaras de fototrampeo están documentando.