El 90% de los antibióticos que tomamos sigue activo en la naturaleza favoreciendo las superbacterias
El análisis de las aguas residuales detecta más de 384 genes de resistencia en una sola muestra
Las bacterias resistentes podrían provocar 39 millones de muertes en el mundo hasta 2050
Superbacterias en el Tajo: detectan su resistencia a los antibióticos en un tramo de 300 kilómetros
El 90% de los antibióticos que se consumen a diario llega activo al medioambiente sin que el organismo llegue a metabolizarlos, lo que acelera la aparición de superbacterias resistentes a los tratamientos convencionales.
Así lo ha advertido el científico del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS-CSIC) Jaime Villaverde durante un curso de verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Málaga.
Este experto en biorremediación ha situado el análisis metagenómico de las aguas residuales como una herramienta de alerta temprana clave frente a la resistencia antimicrobiana. Además, ha reclamado una regulación más estricta del uso de lodos y estiércoles en la agricultura.
Según ha explicado, el medioambiente ha dejado de ser un actor secundario para convertirse en la primera línea de defensa epidemiológica en la lucha contra las bacterias multirresistentes.
Origen doméstico
Villaverde ha precisado que el uso deficiente de fármacos en los hogares y una gestión mejorable de los residuos industriales y ganaderos están transformando aguas y suelos en la incubadora idónea para las mutaciones bacterianas. Esas mutaciones terminan desarmando a la medicina convencional en los hospitales.
El origen de esta contaminación microbiana no se restringe a los vertidos de la industria farmacéutica o de los grandes centros hospitalarios. La mayor parte de estos residuos procede del ámbito doméstico, a través de las excreciones y la orina.
Los antibióticos que no metaboliza el cuerpo van a parar a las plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas, donde se genera la presión selectiva que propicia la diseminación masiva de genes resistentes en el entorno natural.
Lección de la COVID
El investigador ha recordado que la COVID-19 marcó un punto de inflexión, al demostrar que la presencia de virus en las aguas residuales servía como espejo de monitorización epidemiológica en tiempo real. Ese aprendizaje se aplica ahora a las resistencias.
Bajo el enfoque de «una única salud», ha señalado, se ha comprobado que la salud ambiental resulta básica para cuidar la salud animal y humana. En el medioambiente, el mal uso de antibióticos ejerce presiones selectivas que provocan nuevas resistencias en las bacterias, que después regresan a las personas.
Esa mirada global no es exclusiva de los expertos. El Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), coordinado por la AEMPS, trabaja junto al MITECO y el IDAEA-CSIC en la vigilancia de residuos de antibióticos en depuradoras y aguas superficiales.
Superbacterias en cifras
Las proyecciones internacionales dibujan un escenario preocupante. Un análisis de la revista The Lancet estima que las bacterias resistentes causarán 39 millones de muertes en el mundo entre 2025 y 2050, el equivalente a tres fallecimientos cada minuto.
El mismo trabajo calcula que las muertes atribuidas directamente a la resistencia antimicrobiana pasarán de 1,14 millones en 2021 a 1,91 millones en 2050, un incremento cercano al 68%. La amenaza afecta sobre todo a las personas mayores.
Frente a este horizonte, Villaverde ha reclamado actuar con urgencia en dos frentes. En el ámbito clínico ha instado a fomentar un uso racional de los fármacos en atención primaria, mediante cultivos previos que distingan con certeza si una infección es vírica o bacteriana y eviten prescripciones innecesarias.
Regulación urgente
En el terreno veterinario y ambiental considera prioritario endurecer las normativas sobre la aplicación de estiércoles y biosólidos como enmienda orgánica en los terrenos agrícolas. De lo contrario, ha alertado, las resistencias y los contaminantes llegarán directamente a la cadena alimentaria o se filtrarán hacia las aguas subterráneas.
El aviso coincide con un cambio normativo europeo. La nueva directiva de aguas residuales urbanas obliga a controlar la resistencia antimicrobiana en las aglomeraciones de más de 100.000 habitantes, y la Comisión Europea debe fijar en 2026 una metodología armonizada de muestreo.
Respecto a las herramientas técnicas, el científico ha puesto en valor el salto que ofrece la metagenómica, capaz de detectar más de 384 genes de resistencia en una única muestra de agua. La combinación de técnicas moleculares y cultivos bacterianos, ha concluido, es la fórmula perfecta para adelantarse al problema.
Lo último en OKGREEN
-
Alcudia acoge el primer repostaje de hidrógeno verde a un barco en un puerto español
-
Javier Brey, presidente de la Asociación Española de Hidrógeno: «Andalucía no debe limitarse sólo a producir hidrógeno»
-
¿Cuánto contamina nuestra vida digital? Esta nueva calculadora gratuita te sacará de dudas
-
S. M. el Rey inaugura la exposición sobre la evolución tecnológica y el futuro de la electricidad organizada por Iberdrola
-
Los inmigrantes ilegales hacen sus necesidades junto al mar porque los baños del campamento del puerto de Ceuta no funcionan
Últimas noticias
-
Última hora de la invasión en Ceuta y actualidad política en directo: Pedro Sánchez se reúne con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani
-
Predicción del horóscopo para Acuario hoy, miércoles 23 de septiembre de 2026
-
Una juez de Valencia confirma la multa de 30.000 € del Ayuntamiento a una empresa de pisos turísticos
-
Una nueva teoría sobre la muerte de Maradona cobra fuerza en el juicio
-
El Ibex apunta a nuevos máximos tras subir un 0,6%: el petróleo baja y los mercados miran a Trump e Irán