Antibióticos Río Tajo

Superbacterias en el Tajo: detectan su resistencia a los antibióticos en un tramo de 300 kilómetros

El análisis tomó muestras en 19 puntos durante un año y detectó genes que transmiten la resistencia en el tramo medio del río

La primavera concentra los valores más altos de genes de resistencia; el caudal invernal los diluye

Detectan en el río Tajo más de 40 contaminantes procedentes del tráfico y de coches

recogida de muestras en el río Tajo
La Cátedra del Tajo UCLM-Soliss detecta bacterias resistentes a antibióticos en todo el tramo medio del río. (Foto: Cátedra del Tajo).
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Un equipo de investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha detectado bacterias resistentes a los antibióticos en todos los puntos de muestreo del tramo medio del río Tajo. Es la primera evaluación completa de este tipo realizada en ese tramo y sus resultados acaban de publicarse en la revista científica Environmental Research.

El hallazgo no se limita a un tramo concreto ni a una estación del año: la contaminación bacteriana con capacidad de resistir los tratamientos antibióticos se ha confirmado de forma sistemática a lo largo de los 300 kilómetros analizados. La investigación, impulsada por la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss, representa un salto cualitativo en el conocimiento del estado microbiológico del río en el tramo que pasa por las comunidades autónomas de  Madrid y Castilla-La Mancha.

Los resultados abren un debate urgente sobre la vigilancia ambiental en cuencas fluviales sometidas a intensa presión humana, y refuerzan la necesidad de incorporar la resistencia antimicrobiana como indicador rutinario del estado ecológico de los ríos.

19 puntos, 300 kilómetros

El estudio analizó 19 puntos de muestreo distribuidos a lo largo de 300 kilómetros del curso medio del Tajo, incluyendo zonas protegidas de la Red Natura 2000. Los muestreos se realizaron cada tres meses entre el verano de 2022 y la primavera de 2023, lo que permite observar cómo varía la contaminación biológica en función de la estación.

En todas las muestras se detectaron microorganismos resistentes a antibióticos de uso habitual, entre ellos la ampicilina y el sulfametoxazol. Más allá de los propios patógenos, los análisis revelaron también la presencia de genes que permiten a las bacterias transmitir esa resistencia a otros microorganismos, lo que amplifica el riesgo sanitario más allá de cualquier punto concreto de vertido.

Este hallazgo resulta especialmente significativo desde el punto de vista epidemiológico. No se trata sólo de registrar contaminación biológica puntual, sino de constatar que el río alberga mecanismos activos capaces de propagar la resistencia entre distintas especies bacterianas presentes en el agua.

El Tajo a su paso por Toledo
El Tajo a su paso por Toledo.

Un río, vector de resistencia

Los ríos actúan como corredores naturales de dispersión de bacterias resistentes a antibióticos, en especial en cuencas con fuerte presión urbana, agrícola e industrial. El Tajo no es una excepción: su cuenca concentra una intensa actividad humana que favorece el vertido directo o indirecto de contaminantes microbiológicos procedentes de aguas residuales, explotaciones ganaderas y uso de fármacos en agricultura.

El estudio detectó niveles elevados de bacterias totales y coliformes, indicadores clásicos de contaminación fecal, con variaciones notables según la estación del año. En invierno, el aumento del caudal favorece la dilución y reduce la carga bacteriana registrada en los puntos de muestreo. En primavera, sin embargo, se alcanzaron los valores más altos de genes de resistencia antimicrobiana.

Esa variación estacional apunta a que tanto el ciclo hidrológico como la actividad agrícola —con picos de uso de fitosanitarios y fertilizantes en primavera— juegan un papel determinante en la distribución temporal de estos contaminantes a lo largo del río.

Puente sobre el río Tajo a su paso por Talavera de la Reina
Puente sobre el río Tajo a su paso por Talavera de la Reina.

El reto de la OMS

La resistencia antimicrobiana es la capacidad de ciertos microorganismos de sobrevivir frente a los fármacos diseñados para eliminarlos. Cuando esa resistencia se generaliza, infecciones que antes respondían al tratamiento estándar pueden volverse difíciles o imposibles de controlar. La Organización Mundial de la Salud la considera uno de los mayores retos para la salud pública mundial, vinculado a cientos de miles de muertes anuales.

El enfoque del estudio se inscribe en la perspectiva conocida como One Health, que entiende la salud humana, la salud animal y la salud ambiental como partes de un mismo sistema interconectado. Desde esa visión, vigilar lo que ocurre en los ríos no es sólo una cuestión medioambiental: es una herramienta de prevención sanitaria que los marcos regulatorios vigentes aún no han integrado de forma sistemática.

superbacterias tajo
Mapa de recogida de muestras. (Fuente: Universidad de Castilla-La Mancha).

Los resultados refuerzan la necesidad de establecer sistemas de vigilancia ambiental más completos que incorporen la resistencia antimicrobiana como parámetro de control en masas de agua con uso recreativo, agrícola o de abastecimiento. Los indicadores actuales de calidad del agua no contemplan este factor, lo que puede dejar sin detectar focos activos de dispersión.

Financiación y equipo investigador

La investigación fue impulsada y financiada por la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss y el departamento de Química Analítica y Tecnología de los Alimentos de la UCLM, con el apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovación, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y los fondos europeos FEDER.

El equipo científico está integrado íntegramente por investigadoras del Campus de Toledo: Cristina de los Reyes-Ramos, Susana Seseña, María Rodríguez, Beatriz Larraz, Rosa Carmen Rodríguez Martín-Doimeadios y M. Llanos Palop. Su trabajo supone la primera evaluación sistemática de resistencia antimicrobiana en el tramo medio del Tajo y sienta las bases para un seguimiento continuado de este indicador en la cuenca.