La zoología celebra un hito conmovedor: este loro estaba casi extinto, y un pueblo lo recupera plantando árboles
En Europa se están intentando recuperar aves desaparecidas mediante los zoológicos, pero en América la estrategia está siendo distinta. Por ejemplo, en Argentina se han apoyado en las comunidades locales para evitar la desaparición del loro pecho vinoso, una especie amenazada.
El plan de recuperación ha ocurrido en Tobuna, una localidad de la selva misionera donde el loro pecho vinoso ha estado apunto de desaparecer. Ahora ha pasado de ser capturado masivamente como mascota a ser un símbolo local.
Este cambio se produjo mediante el fomento de la educación ambiental y la vigilancia de nidos. Pero lo más importante fue que los científicos integraron a los vecinos para que volvieran a plantar un árbol que el loro necesita para sobrevivir.
El pueblo argentino que está salvando al loro pecho vinoso
Si se hacen bien, las reforestaciones masivas son buenas para proteger a los ecosistemas. Por ejemplo, pueden servir de ayuda a algunas especies autóctonas amenazadas.
Este ha sido el caso del loro pecho vinoso, un ave conocida científicamente como Amazona vinacea y muy típica en la provincia argentina de Misiones. El problema es que el pájaro depende de los bosques atlánticos, un tipo cada vez más castigado.
Según Mongabay, en 2005 se contaron apenas 163 individuos de esta especie en Argentina, pero dos décadas después los censos muestran una tendencia de recuperación gracias al trabajo de los científicos y de las comunidades locales.
Por qué los vecinos están siendo fundamentales para recuperar un ave en Argentina
Lo más importante para la recuperación ha sido la acción vecinal, ya que durante años el loro pecho vinoso se usó como mascota a la vez que se destruía el bosque.
Eso provocó que muchos ejemplares terminaran en casas, mientras el monte perdía árboles grandes, refugios y zonas de alimentación. En Tobuna supieron darle la vuelta a la situación.
El ave empezó a aparecer en carteles, actividades educativas, fiestas locales e incluso en las señas de identidad del pueblo. Con ello convencieron al pueblo de que no se podía tratar al ave como una mascota, sino como una pieza indispensable de su identidad.
Por qué plantar árboles puede salvar al loro pecho vinoso
Para recuperar el hábitat del ave decidieron replantar pinos paraná, un árbol que ofrece alimento, refugio y cavidades donde el loro pecho nidoso puede nidificar.
El problema es que esos árboles habían desaparecido de muchas zonas debido a las inclemencias meteorológicas, pero los vecinos se volcaron. Por ejemplo, después de un tornado varias familias empezaron a plantar pinos paraná y otras especies nativas para reconstruir el paisaje.
Entre 2010 y 2024, unas 90 familias plantaron 3.926 ejemplares de especies nativas en granjas y escuelas. Además del pino paraná, también se sumaron árboles como grapia, pitanga y yaboticaba.
Indirectamente lograron que el loro pecho vinoso tuviera un lugar donde comer, descansar y criar protegido de depredadores. Además, al alimentarse de frutos de flora nativa, el ave también cumple una función ecológica importante como dispersora de semillas.
Otras medidas en la selva para proteger a este pájaro típico de Argentina
Más allá de reforestar y educar a la población, hubo otras medidas fundamental para que el ave recuperase terreno en los bosques atlánticos.
Por ejemplo, instalaron nidos artificiales y reforzaron la vigilancia de los sitios donde nacen los pichones, para facilitar que otras especies no amenacen su reproducción.
El año pasado instalaron 50 nidos artificiales, y los propios vecinos hicieron de vigilantes al acompañar en las tareas de seguimiento y proteger a los pichones.