El nombre te lleva a otro sitio, pero es una de las 20 especies de flora en peligro de extinción en Asturias
La Cordillera Cantábrica tiene auténticos tesoros botánicos. Uno de los más singulares es la Estrella de los Pirineos, una planta que ha encontrado en Asturias su último refugio dentro del territorio español.
Sin embargo, su situación es delicada. Las pocas poblaciones que aún sobreviven la sitúan entre las especies de flora más amenazadas del Principado, con un riesgo real de desaparecer si no se refuerzan las medidas de conservación.
La Estrella de los Pirineos: una especie de flora amenazada que solo sobrevive en las cumbres de Asturias
Esta herbácea perenne, científicamente conocida como Aster pyrenaeus, representa uno de los endemismos más singulares de los Picos de Europa. Su fisonomía destaca por tallos híspidos que pueden alcanzar los 90 centímetros de altura, coronados por flores en capítulos de cinco centímetros de diámetro.
Las flores externas presentan un característico tono lila, mientras que las centrales, de tipo tubuloso, lucen un amarillo intenso. El fruto resultante es una cipsela rematada en un vilano de pelos desiguales. Y curiosamente, a pesar de su nombre, en España su presencia se limita exclusivamente a Asturias.
Las poblaciones más nutridas de esta planta se localizan en el concejo de Cabrales, específicamente en los entornos de Bulnes y Tielve, situados a apenas cinco kilómetros de distancia entre sí.
Esta especie muestra una preferencia heliófila, instalándose en orlas de bosques y prados calizos con fuertes pendientes orientadas al sur, donde convive con comunidades de Brachypodium pinnatum. Su ciclo biológico comienza en mayo y culmina con una floración tardía entre agosto y septiembre.
Por qué el Aster pyrenaeus se encuentra en peligro de extinción
La supervivencia de la Estrella de los Pirineos afronta obstáculos biológicos internos y presiones externas constantes. Los datos del Inventario Español del Patrimonio Natural y la Biodiversidad reflejan una tasa de germinación en laboratorio extremadamente baja, que no supera el 20%.
Esta limitación reproductiva obliga a la planta a depender de un crecimiento clonal vigoroso mediante estolones para mantener sus poblaciones. Actualmente, los núcleos conocidos se encuentran fragmentados en grupos reducidos de entre 50 y 150 individuos.
Las amenazas antropogénicas y ambientales agravan esta situación de vulnerabilidad. El pastoreo de ganado caprino durante la época de floración supone un riesgo directo, ya que los animales consumen las partes reproductoras y dañan el terreno mediante el pisoteo.
Además, el aumento del uso recreativo y turístico en las zonas de alta montaña de Cabrales altera la demografía de la especie. La dinámica natural de la vegetación, con la colonización de avellanedas secundarias, también reduce el espacio disponible para esta planta amante de la luz.
Medidas de protección para salvar la Estrella de los Pirineos en Picos de Europa
Dada la clasificación oficial de la Estrella de los Pirineos «En peligro de extinción» en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (CEEA), las autoridades han activado protocolos de conservación urgentes.
El Jardín Botánico Atlántico de Gijón ya mantiene un reducido número de individuos ex situ para garantizar una reserva genética ante posibles desastres en el hábitat natural.
Asimismo, el Banco de Germoplasma del Principado de Asturias trabaja en la recolección y reserva de semillas viables para futuros planes de reintroducción. Los expertos proponen un control demográfico estricto y el seguimiento del efecto que el abandono del territorio tiene sobre estos ecosistemas.
Entre las soluciones más inmediatas figura la restricción del acceso tanto de ganado como de excursionistas durante los periodos críticos de desarrollo de la planta.
Solo mediante un plan de recuperación autonómico integral y la búsqueda sistemática de nuevas poblaciones en biotopos similares se podrá evitar que esta especie de flora desaparezca definitivamente de las montañas asturianas.