Naturaleza
Jardinería

Ni se te ocurra poner esta planta si no quieres arruinar tu jardín: es invasiva y se adueña de todo el espacio

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Cuando alguien se pone a buscar un arbusto para hacer seto, suelen nacer dos preguntas al respecto: ¿Cuánto tarda en crecer y cuánto cuesta mantenerlo? Pocas veces uno se pregunta si esa planta es una especie invasora. Y un cuestionamiento que uno debe hacerse, porque justamente ese descuido es el que luego provoca un jardín colonizado por un solo tipo de vegetación.

En este mismo sentido, hay una especie en concreto que aparece una y otra vez en las listas de jardineros y paisajistas cuando hablan de errores comunes al plantar. Es barato, resiste casi cualquier clima y se poda con facilidad, pero esconde un comportamiento que pocos vigilan a tiempo.

El aligustre: la planta invasiva que arruina más jardines de los que parece

El arbusto en cuestión es el aligustre, del género Ligustrum, originario de Asia y presente en jardines europeos desde mediados del siglo XIX. Se popularizó como seto por su tolerancia a la poda constante y por lo rápido que forma una pared verde y densa, justo lo que buscan quienes quieren intimidad en el jardín en poco tiempo.

No obstante, el problema aparece cuando nadie controla ese crecimiento. Variedades como Ligustrum lucidum o Ligustrum ovalifolium están catalogadas como invasoras en países como Argentina, Uruguay, Australia y varios estados de Estados Unidos, y en España numerosos viveros y guías de jardinería recomiendan directamente evitarlas.

Y hoy sigue vendiéndose con normalidad porque, a corto plazo, es justo lo que promete: barato, de crecimiento rápido y tolerante a la poda severa. El problema no se nota el primer año, ni siquiera el segundo.

Aparece más adelante, cuando el seto empieza a expandirse por libre hacia zonas donde nadie lo plantó.

¿Por qué esta planta invasiva se descontrola con tanta facilidad?

El aligustre se reproduce sobre todo gracias a los pájaros. Sus frutos, unas bayas de color oscuro, resultan muy atractivos para las aves, que dispersan las semillas a kilómetros de distancia a través de sus excrementos, según explica la Universidad Estatal de Pensilvania.

A eso se suma otra característica poco conocida: si se corta o se poda de raíz, el aligustre rebrota desde el propio tocón y desde las raíces, lo que le permite recolonizar la zona incluso después de un desbroce aparentemente completo.

Su tolerancia a casi cualquier condición (sol, sombra, suelo seco o encharcado) termina de explicar por qué se adapta tan bien a jardines de toda España, y también por qué resulta tan difícil de frenar una vez que se instala fuera de la zona donde se plantó.

Problemas que causa el aligustre en un jardín ya plantado

Más allá de escaparse hacia zonas donde no se quería, el aligustre suele traer varios quebraderos de cabeza a quien ya lo tiene en casa, detallado abajo:

Y aquí cabe señalar que ninguno de estos problemas aparece de golpe: suelen acumularse durante varias temporadas, hasta que el seto deja de cumplir su función decorativa y se convierte en una fuente constante de trabajo.

En comunidades de vecinos y jardines pegados a otra propiedad, el aligustre añade un problema extra: sus semillas viajan con los pájaros hasta parcelas vecinas, así que basta con un solo ejemplar sin podar para que el problema se extienda más allá del propio terreno.

¿Qué hay que hacer si ya tienes un aligustre?

Si el aligustre ya lleva años en el jardín, arrancarlo no es tan simple como cortarlo a ras de suelo. Los especialistas recomiendan retirar también las raíces principales o combinar el corte con un tratamiento herbicida específico sobre el tocón, porque de lo contrario el rebrote es prácticamente seguro.

Cuando no es posible desenterrar toda la raíz, una alternativa habitual es aplicar el herbicida directamente sobre el tocón recién cortado, un tratamiento que puede repetirse en cualquier época del año y que evita que la planta vuelva a brotar desde el mismo punto.

Alternativas de plantas que también pueden ser usadas como seto

Para quien todavía está eligiendo qué plantar, existen alternativas con el mismo uso como seto y sin el riesgo de descontrol.

Por ejemplo, el durillo (Viburnum tinus), el labiérnago o el laurel son opciones habituales en jardinería mediterránea que cumplen la misma función decorativa sin comportarse como una planta invasiva ni requerir el mismo nivel de vigilancia.

Dicho todo esto, antes de decidirse por un arbusto solo porque crece rápido y no da trabajo al principio, conviene preguntar en el vivero si esa especie tiene fama de descontrolarse. Es la única pregunta que de verdad marca la diferencia entre un seto bonito y años de trabajo extra arrancando raíces.