Naturaleza
Embalses

Milagro en la comunidad hidrológica española: el embalse andaluz que estaba seco en 2024 y ahora roza el 93% de capacidad

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Los embalses son los responsables de que el agua llegue a millones de hogares, campos y ciudades. Cuando funcionan bien pasan desapercibidos, pero cuando fallan, la crisis llega rápido. Las noticias sobre pantanos suelen venir cargadas de sequía, restricciones y alarma, pero esta vez es justo lo contrario.

Un embalse malagueño que en 2024 fue declarado oficialmente muerto, con apenas el 7% de su capacidad y el suelo resquebrajado a la vista, roza hoy el 93%. Una recuperación que no sólo alivia a los agricultores y vecinos de la comarca, sino que ha obligado a abrir compuertas por primera vez en 14 años para evitar el desbordamiento.

El embalse andaluz que estaba seco en 2024 y ahora roza el 93% de capacidad

El pantano de La Viñuela, situado en Málaga y construido en 1986 sobre el río Guaro, es el embalse más grande de la provincia con una capacidad total de 164,37 hectómetros cúbicos.

En 2024 almacenaba apenas 12 hm³, el 7% de su capacidad, una cifra que lo colocaba en situación de emergencia hídrica. En mayo de 2026 acumula 152,91 hm³, el 93,03% de su capacidad máxima, casi el triple de lo que registraba la misma semana del año pasado y más del doble de la media de los últimos diez años, que se sitúa en el 34%.

El llenado ha sido tan rápido que la infraestructura ha tenido que abrir compuertas para desaguar por motivos de seguridad técnica, algo que no ocurría desde hace 14 años. Una sucesión de borrascas atlánticas saturó la cuenca del río Guaro durante los primeros meses de 2026, aportando caudales que la comarca de la Axarquía no había visto en más de una década.

La caída hasta el 7% en 2024 no fue un accidente puntual, sino que la provincia de Málaga arrastró un déficit hídrico severo desde 2013. Las borrascas atlánticas esquivaron sistemáticamente el sur de la península durante años, las temperaturas aceleraron la evaporación sobre la superficie del embalse y la expansión de los cultivos subtropicales de aguacate y mango disparó la demanda de riego hasta niveles que el pantano no podía sostener.

A ello se añadieron extracciones ilegales de agua en la cuenca, destapadas por la Guardia Civil en la Operación Chaak del Seprona, que desviaban el recurso antes de que llegara al embalse.

Por qué el embalse de La Viñuela es la infraestructura hídrica más crítica de Málaga

La Viñuela no es sólo el embalse más grande de la provincia. Es el único depósito con escala suficiente para abastecer a los 14 municipios de la Axarquía y la Costa del Sol oriental, incluyendo Vélez-Málaga, Rincón de la Victoria, Torrox y Nerja. En total, unas 220.000 personas dependen de él para el consumo humano, una cifra que se duplica en verano por el turismo.

El sector agrícola de la comarca también depende de forma directa del pantano. La Axarquía es el mayor productor y exportador de aguacates y mangos de Europa, una industria que genera miles de empleos y factura cientos de millones de euros al año.

A diferencia del olivar o el almendro, los árboles subtropicales mueren si pasan temporadas largas sin riego. Cuando La Viñuela se secó en 2024, los agricultores de la zona se enfrentaron a pérdidas que amenazaban la viabilidad de sus explotaciones. Con el pantano al 93%, el abastecimiento de agua para consumo humano queda garantizado al menos hasta 2028, según las proyecciones actuales.