Naturaleza
Conservación animal

Un juez paraliza la construcción de una carretera para proteger a un rarísimo sapo en peligro de extinción

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La protección de especies amenazadas vuelve a tocar fibras sensibles del debate ambiental latinoamericano tras la suspensión judicial de un proyecto vial en la región andina de Ecuador. Esta vez, el conflicto gira en torno a la posible afectación a un sapo en peligro de extinción, cuya población conocida se concentra en una zona muy limitada del país.

La decisión de un tribunal ha detenido temporalmente los trabajos mientras se analiza si se han respetado las normas ambientales durante la planificación de la obra. Y no solo eso, si no que la polémica también se produce en un contexto más amplio de conflictos relacionados con infraestructuras en áreas naturales sensibles.

¿Cuál es el sapo en peligro de extinción que ha detenido una obra por completo?

Una jueza ordenó suspender temporalmente la construcción de una carretera en la provincia ecuatoriana de Cotopaxi después de admitir una acción de protección presentada por organizaciones ambientalistas. La obra pretendía unir las localidades de Angamarca y El Corazón, en Cotopaxi, con la ciudad de Ambato, en la provincia de Tungurahua.

Sin embargo, el trazado pasa cerca del río Guambaine, un curso de agua fundamental para el ciclo de vida del anfibio conocido como jambato, el protagonista en peligro crítico de este artículo.

Según María del Carmen Vizcaíno, presidenta de la organización Alianza Jambato, la intervención podría alterar directamente el entorno donde se reproduce este sapo en peligro de extinción.

«Los renacuajos se desarrollan en este río y si se afecta este recurso también se afecta la supervivencia de todas las fases del ciclo de vida de la especie, porque tiene una etapa acuática y otra terrestre», explicó.

La construcción está siendo ejecutada principalmente por la Prefectura de Cotopaxi, aunque el control ambiental corresponde al ministerio.

El hábitat del jambato, el último refugio del sapo en peligro de extinción

El jambato negro (Atelopus ignescens) es una especie endémica de Ecuador que durante décadas fue considerada desaparecida. A finales de la década de 1980 dejó de registrarse en su hábitat natural y en 2004 fue declarada oficialmente extinta por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

La situación cambió en 2016, cuando científicos confirmaron el redescubrimiento del anfibio en la parroquia de Angamarca, en Cotopaxi. Desde entonces, este lugar se ha convertido en el único refugio conocido del jambato.

Históricamente la especie habitaba bosques húmedos de montaña y zonas de páramo situadas entre los 2.800 y 4.200 metros de altitud. Su distribución incluía varias provincias de la sierra ecuatoriana, pero hoy solo se conoce una población silvestre.

El redescubrimiento impulsó programas de investigación y reproducción asistida para evitar la desaparición definitiva de la especie. Aun así, la supervivencia en la naturaleza depende de mantener intacto su entorno.

Preocupante: la población del jambato negro muestra señales de descenso

Investigadores que trabajan en la zona han alertado de una posible reducción del número de ejemplares detectados en los últimos años. Vizcaíno explicó que los registros recientes reflejan una tendencia preocupante. «Entre junio y septiembre de 2023 encontramos alrededor de quince individuos. En 2024 no encontramos ninguno y en diciembre pasado solo hallamos dos», señaló.

Aunque estos datos no significan necesariamente que solo existan esos ejemplares, sí indican que la población detectada se ha reducido.

Los ambientalistas vinculan este descenso a los impactos generados por las obras. Durante los trabajos se habrían depositado escombros en el río Guambaine, lo que provocó una acumulación de arena y rocas que llegó a alterar el curso del agua.

Según la organización, estos efectos todavía no han sido restaurados y existían planes para continuar la obra utilizando explosivos, lo que podría aumentar la alteración del ecosistema.

Otras carreteras en disputa ambiental en Ecuador

El caso de Cotopaxi no es el único conflicto de este tipo en el país. Varias organizaciones han advertido sobre el impacto potencial de nuevas infraestructuras en áreas naturales sensibles.

Entre los proyectos más discutidos se encuentra también la vía Salcedo-Tena, cuyo trazado atravesaría el Parque Nacional Llanganates, una zona de alta biodiversidad en la cordillera andina.

En el caso del jambato, la Defensoría del Pueblo ha solicitado que el área donde vive este sapo sea declarada espacio protegido. Esta petición forma parte del proceso judicial y deberá ser evaluada por la magistrada cuando emita su resolución por escrito.

Mientras tanto, la suspensión de la carretera mantiene en pausa un proyecto que pretendía mejorar la conexión entre provincias, pero que ahora se encuentra en el centro de un debate sobre la protección de especies amenazadas y la conservación de los ecosistemas de montaña.