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Investigadores del IIM-CSIC descubren por qué han muerto tantísimos pulpos en Galicia este año: no fue por estrés, sino por las lluvias

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

La costa gallega ha sido testigo este año de una alarmante mortandad de pulpos, un fenómeno que ha generado preocupación tanto en el sector pesquero como en la comunidad científica.

Las hipótesis iniciales apuntaban al estrés hídrico como posible responsable, pero una reciente investigación del Instituto de Investigaciones Marinas (IIM) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desvelado la verdadera causa.

Los resultados apuntan directamente a las intensas lluvias registradas en la región como el factor desencadenante, descartando la idea del estrés hídrico.

La lluvia, el inesperado culpable de la mortandad de pulpos en Galicia

Los investigadores del IIM-CSIC han concluido que la elevada mortandad de pulpos observada en Galicia no se debe al estrés causado por variaciones en la salinidad del agua, como se había especulado. En su lugar, el estudio liderado por Benjamin H. Maskrey identifica las recientes y copiosas lluvias como el principal agente detrás de esta mortandad masiva.

Este descubrimiento es crucial para comprender la dinámica de los ecosistemas marinos y las repercusiones de los cambios meteorológicos extremos en la fauna local.

Las precipitaciones torrenciales han provocado un descenso significativo en la salinidad del agua en las zonas costeras afectadas. Este cambio drástico en las condiciones del medio marino, aunque inicialmente se pensó que podría ser un estresor, parece haber sobrepasado la capacidad de adaptación de los pulpos, llevando a una mortalidad generalizada.

Los científicos del IIM-CSIC, con sede en Galicia, han estado monitorizando de cerca la situación desde que comenzaron a detectarse los primeros casos. La investigación ha implicado el análisis de muestras biológicas y de agua, así como la correlación de estos datos con los patrones de lluvia. La conclusión es que la lluvia, y no un estrés crónico o por calor, es la causa principal de las muertes de pulpos.

¿Cómo afectan las lluvias a los pulpos?

Los pulpos, como muchos invertebrados marinos, son sensibles a los cambios en su entorno. Su fisiología está adaptada a un rango específico de salinidad, temperatura y otros parámetros fisicoquímicos del agua. Las lluvias intensas, al diluir el agua de mar en las zonas litorales, reducen drásticamente la salinidad.

Esta dilución puede afectar procesos vitales en los pulpos, como la regulación osmótica, que es el mecanismo por el cual mantienen el equilibrio de agua y sales en sus cuerpos.

Cuando la salinidad del agua desciende por debajo de un umbral crítico, los pulpos luchan por mantener este equilibrio interno. Si la exposición a agua dulce es prolongada o la caída de salinidad es muy abrupta, los sistemas fisiológicos del animal pueden colapsar, llevando a la muerte. Los investigadores han observado que las áreas de Galicia que han registrado las mayores precipitaciones son también las que han sufrido una mayor mortandad de pulpos.

El estudio también ha considerado otros factores que podrían haber contribuido, como la temperatura del agua o la disponibilidad de alimento, pero los datos apuntan de forma concluyente a la salinidad alterada por las lluvias como el factor principal.

Qué implica la mortandad de pulpos para la pesca y el medio ambiente en Galicia

La mortandad de pulpos tiene importantes implicaciones para la economía gallega, ya que el pulpo es una especie de gran valor comercial y cultural en la región. La drástica reducción de la población puede afectar a las capturas de los pescadores y al suministro para el consumo.

Además, la salud del ecosistema marino se ve comprometida. Los pulpos juegan un papel importante en la cadena alimentaria, tanto como depredadores como presas.

Esta situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de la vida marina a los efectos del cambio climático y los patrones meteorológicos extremos. Las lluvias intensas, que se prevé que sean más frecuentes en algunas regiones debido al calentamiento global, podrían convertirse en una amenaza recurrente para las poblaciones de pulpos y otras especies sensibles.

Los expertos del IIM-CSIC advierten que este evento podría ser un presagio de futuras afectaciones si no se toman medidas para mitigar el cambio climático.

Es fundamental que tanto las administraciones como los sectores implicados presten atención a estos hallazgos para poder desarrollar estrategias de adaptación y protección más efectivas. La investigación continúa para evaluar el impacto a largo plazo y explorar posibles medidas de mitigación o recuperación.