Ecosistemas

Bombazo en la comunidad zoológica: una expedición al océano Ártico descubre especies nunca vistas a 3.000 metros de profundidad

especies marinas
Imagen de Greenpeace.

El océano Ártico, las especies nunca vistas y los ecosistemas de aguas profundas se han convertido en protagonistas de una expedición científica que ha logrado importantes hallazgos a más de 3.000 metros de profundidad. Los investigadores creen haber encontrado organismos que podrían ser completamente nuevos para la ciencia.

La iniciativa, impulsada por Greenpeace, ha reunido a especialistas internacionales en ecosistemas marinos profundos para explorar zonas escasamente estudiadas e incluso algunos lugares que nunca habían sido observados por seres humanos.

Posibles nuevas especies halladas en las profundidades del Ártico

Aunque el análisis detallado de las muestras y de las imágenes obtenidas continuará durante los próximos meses, los científicos participantes ya han identificado indicios que apuntan a varios descubrimientos relevantes.

Uno de los hallazgos más destacados corresponde a posibles nuevas especies de esponjas marinas encontradas durante la expedición. Los investigadores consideran que estos resultados evidencian lo mucho que queda por conocer sobre los ecosistemas profundos del Ártico.

El investigador de aguas profundas del Museo de la Evolución de la Universidad de Uppsala, Julio A. Díaz, ha explicado que la identificación de varias especies potencialmente desconocidas «pone de manifiesto lo poco que se sabe sobre los ecosistemas árticos».

Según ha señalado, los datos recopilados permitirán ampliar el conocimiento científico sobre estos hábitats y contribuirán a mejorar su gestión y conservación.

Por su parte, el especialista en esponjas de aguas profundas Paco Cárdenas ha detallado que, entre las más de 400 muestras recolectadas durante la campaña, ya se han identificado al menos tres posibles especies nuevas.

El valor científico y ambiental de estos ecosistemas

Los expertos también han destacado el interés que pueden tener estos organismos para futuras investigaciones biomédicas. Según ha explicado Cárdenas, las esponjas llevan más de 500 millones de años desarrollando mecanismos químicos para protegerse de depredadores y patógenos.

El investigador ha señalado que los compuestos presentes en especies de aguas profundas podrían resultar relevantes para el desarrollo de tratamientos frente a enfermedades emergentes actuales y futuras. Además, ha advertido de que la desaparición de estos ecosistemas supondría la pérdida irreversible de recursos biológicos todavía desconocidos.

La expedición se ha desarrollado en una zona especialmente sensible desde el punto de vista ambiental. El Gobierno de Noruega había autorizado la minería submarina en esta área para 2024, aunque la actividad ha quedado suspendida al menos hasta 2029 después de las protestas de organizaciones ecologistas, científicos, pescadores y partidos de la oposición.

Una región todavía llena de incógnitas

Los resultados definitivos de la expedición permitirán conocer con mayor precisión la biodiversidad presente en una de las regiones menos exploradas del planeta.

Durante los próximos meses, los investigadores analizarán el material de vídeo de alta resolución y las muestras recogidas para determinar cuántas de las especies observadas son realmente nuevas para la ciencia.

Los datos obtenidos también aportarán nuevas evidencias sobre la importancia de conservar los ecosistemas de aguas profundas frente a actividades potencialmente impactantes como la minería submarina.

De confirmarse estos hallazgos, la expedición habrá contribuido a ampliar significativamente el conocimiento sobre la vida que habita en algunos de los rincones más remotos y desconocidos del océano Ártico.

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