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Agricultura

Los agricultores gallegos, en jaque por la expansión de la plaga del mildiu larvado en viñedos de Pontevedra

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La Estación Fitopatológica de Areeiro ha emitido alertas urgentes ante la proliferación del mildiu larvado en diversas explotaciones vitivinícolas. Para los que no lo sepáis, este hongo ataca directamente a los racimos que ya han superado el tamaño de un guisante y lamentablemente, arruina por completo el fruto.

¿Cómo? Pues el patógeno seca las uvas desde el interior y les otorga un aspecto similar al de una pasa. Al carecer de la típica pelusilla blanca visible en otras fases, la infección resulta mucho más traicionera y complicada de detectar a simple vista.

La Estación de Areeiro advierte del impacto del mildiu larvado en Pontevedra

La noticia ha tomado por sorpresa a la población pontevedresa y, recientemente, los técnicos provinciales señalaron que los casos actuales derivan de brotes antiguos mal curados durante la fase de floración.

La dureza que adquiere la piel de la uva impide que el hongo expulse sus esporas hacia el exterior. Al quedar atrapado dentro del grano, el mildiu larvado destroza los tejidos internos de forma agresiva.

Las nieblas densas y las jornadas de calor asfixiante han acelerado los ciclos biológicos de esta patología fúngica en un tiempo récord.

En este mismo sentido, las fincas de la provincia gallega se encuentran en estado de alerta máxima. Cada viticultor debe revisar sus cepas una a una, ya que la evolución del problema varía enormemente según la ubicación geográfica y la variedad plantada.

Los especialistas desaconsejan las aplicaciones fitosanitarias preventivas indiscriminadas. Solo recomiendan intervenir si se detectan síntomas evidentes de expansión o si el periodo de protección del tratamiento químico anterior ha caducado por completo.

Entre tanto, el control de la vegetación resulta fundamental para combatir el problema. Retirar las hojas sobrantes facilita la aireación de los racimos y permite que los fungicidas penetren mejor (de este modo se bloquean las temidas bolsas de humedad).

Las estrategias de defensa frente a la crisis del mildiu larvado

El uso de productos penetrantes o aquellos que se fijan a las ceras cuticulares de la planta es la opción más efectiva. Los tratamientos a base de cobre también ofrecen un buen escudo protector si se aplican correctamente.

No obstante, existe una limitación estricta para realizar estas curas. Los agricultores no pueden pulverizar los químicos si el viento supera los once kilómetros por hora (es decir, cuando hay una agitación constante de las ramas de los árboles).

Esta restricción eólica garantiza que las sustancias tóxicas no se dispersen hacia zonas habitadas o fuentes de agua. En esta misma línea, respetar la normativa es una obligación ineludible para salvaguardar la salud pública y el equilibrio ecológico del entorno agrario.

Las rachas de viento seco procedentes del norte podrían convertirse en las mejores aliadas del campo en los próximos días. Esta climatología frena el avance de las esporas y ayuda a cicatrizar las lesiones de las plantas enfermas.

Cabe remarcar que la plaga no perdona errores de gestión en la viña. Los descuidos cometidos durante las semanas previas se pagan ahora con racimos inservibles para la vendimia, lo que supone un duro golpe para la economía local.

Otras amenazas fúngicas que acechan la cosecha gallega

El oídio es otro de los enemigos habituales que aprovecha la nubosidad para desarrollarse. Aunque su incidencia actual parece controlada, las instituciones exigen mantener la cautela en las parcelas con un historial clínico problemático.

A partir de la fase de cierre del racimo, la sensibilidad de las vides frente al oídio disminuye notablemente. Pese a ello, las infecciones tardías pueden agrietar la uva y abrir la puerta a las temidas podredumbres grises.

Enfermedades menores apenas han mostrado actividad este año en la región. Las inspecciones de campo confirman que los daños en las hojas son casos aislados que no representan una amenaza real para la producción de vino a corto plazo.

El futuro del viñedo pontevedrés ante las variaciones del clima

Como ya es sabido en el ámbito agrario, el calentamiento global altera las reglas del juego en la viticultura tradicional. Los veranos con picos de calor extremo y tormentas repentinas obligan a los productores a rediseñar sus calendarios de trabajo sobre el terreno.

Y desde luego, la inversión en tecnología predictiva se ha vuelto innegociable. Contar con estaciones meteorológicas a pie de parcela permite anticiparse a las infecciones antes de que el hongo colonice los tejidos internos de la fruta de forma irreversible.

Los centros de investigación agraria seguirán el desarrollo de la crisis de forma continua. La colaboración entre las administraciones públicas y los trabajadores de la tierra determinará el éxito económico de la presente campaña de recolección.

Por último, la Diputación ha destinado una partida extraordinaria de 150.000 euros para asesorar a los afectados. Los técnicos de la provincia visitarán semanalmente más de 200 fincas hasta el inicio oficial de la vendimia.