Mundial
Campeones del mundo

Sánchez ‘secuestra’ a la Selección y monta su propia Cibeles en La Moncloa para evitar gritos en su contra

El presidente del Gobierno organiza a su gusto el encuentro con los ganadores del Mundial

Gracias al éxito de España, aprovecha para fotografiarse con sus votantes como un triunfador más

Por fortuna, lo más breve fue el discurso del líder del PSOE a los héroes de Nueva York

  • Kike Sáez
  • Redactor de Fórmula 1 y de baloncesto en OKDIARIO y de lo que me echen. Apasionado del deporte y todo lo que le rodea.

Pedro Sánchez ‘secuestró’ a los campeones del mundo en La Moncloa este lunes para organizar su propia fiesta con cientos de figurantes y así poder darse un baño de masas a costa del éxito de España. Tras el recibimiento del rey Felipe VI en La Zarzuela, el segundo acto institucional correspondiente a la celebración del Mundial conquistado este domingo en Nueva York se eternizó por el show del presidente del Gobierno, que convocó a simpatizantes de su partido y a dos presentadores: Ibai Llanos y María Relaño.

Si en la Eurocopa de 2024 el encuentro entre Sánchez, los jugadores, Luis de la Fuente y su cuerpo técnico apenas se extendió ocho minutos, en esta ocasión el recibimiento se alargó desde las 19:00 horas hasta las 19:18, es decir, una duración de 18 minutos. Dieron la sensación de ser más por el escaso dinamismo de un acto que aburrió a los protagonistas, cansados por el viaje desde Estados Unidos.

Los festejos arrancaron con una imagen sorprendente, y es que los campeones del mundo tuvieron que esperar ocho minutos hasta que Sánchez abriese las puertas de La Moncloa. Una vez dentro, los saludos con los futbolistas fueron, en su mayoría, fríos, especialmente con Álex Baena, jugador del Atlético de Madrid.

Mientras miles de españoles aguardaban en la plaza de Cibeles a que llegasen los campeones del mundo, sufriendo el calor en el centro de Madrid, donde este lunes las temperaturas rondaron durante toda la jornada los 35 grados, Sánchez organizaba paralelamente su propia celebración en La Moncloa. Un acto que rozó el ridículo y que retuvo a la selección española alrededor de media hora, lo cual retrasó la rúa programada para las 19:00 en primera instancia.

Los jugadores se aburren en La Moncloa

La imagen era tremenda: los 26 jugadores esperando bajo el sol en un escenario en el que lo que veían eran cientos de ‘aficionados’ de España convocados por el líder del PSOE en previsión de que más tarde en Cibeles se vaya a producir el ya famoso cántico «¡Pedro Sánchez, hijo de puta!». Se escuchó también este domingo tanto en el MetLife Stadium, escenario de la final, como en los distintos puntos de celebración en Madrid.

Algunos futbolistas y el seleccionador tuvieron que atender a las preguntas de los presentadores, retrasándose así los festejos más emocionantes, que no son otros que el autobús de los campeones paseando por las calles de Madrid. No es Sánchez, sino ellos quienes verdaderamente merecen darse un baño de masas por traer la segunda estrella a nuestro país.