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Mundial 2026

El podemita Borja Iglesias le apartó la mirada a Donald Trump al darle la mano y recibir la medalla

Borja Iglesias, uno de los jugadores que más se ha significado políticamente de la Selección española, siempre escorado hacia la extrema izquierda, protagonizó uno de los momentos más llamativos de la entrega de trofeos a los campeones del mundo. El delantero del Celta le apartó la mirada al presidente del país anfitrión, Donald Trump, al estrecharle la mano tras haber recibido su medalla de manos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

El delantero de la Selección ya había avisado con anterioridad de sus pocas ganas del encuentro con Trump. Al ser preguntado por la revista Panenka sobre si le saludaría en un momento en el que el protocolo obligase a ello, dijo: «Sí, no tengo ganas de que me metan en la cárcel. Espero saludarlo en un momento en el que estemos todos muy contentos, que pase muy rápido y olvidarme. No es el momento de generar polémicas, la gente sabe perfectamente cómo opino pero no tengo tanto poder».

De modo que optó por una salida intermedia: aceptar el apretón de manos de Trump, pero esquivar el contacto visual.