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Fran Estévez, campeón de adiestramiento canino: «La humanización de los perros puede provocar problemas de conducta»

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

La tendencia actual de tratar a los perros como si fueran seres humanos genera consecuencias directas en su equilibrio psicológico.

Fran Estévez, experto con cerca de dos décadas de experiencia y referente en la modificación de conducta, advierte que este fenómeno incrementa la dependencia emocional y complica la convivencia, derivando en cuadros de estrés y ansiedad.

El impacto de tratar a los perros como personas, según el instructor canino profesional Fran Estévez

El adiestramiento profesional no busca únicamente la obediencia, sino el bienestar integral del animal. Estévez, quien dirige la Escuela Canina Fran Estévez, sostiene que cada perro posee necesidades únicas que el propietario debe comprender.

Su trayectoria, respaldada por la intervención en más de 800 casos de comportamiento, le permite afirmar que la falta de límites claros y la proyección de emociones humanas sobre el puede dificultan su adaptación al entorno.

Este profesional cacereño ha consolidado su carrera no solo en el ámbito doméstico, sino también en el sector de la seguridad. Según consta en su trayectoria oficial, ejerce como instructor-formador de unidades caninas para cuerpos de Policía y Bomberos, una habilitación reconocida por el Ministerio del Interior.

Su enfoque combina la psicología del aprendizaje con la disciplina necesaria para garantizar la estabilidad de los canes, evitando que pequeños vicios se conviertan en patologías conductuales graves.

¿Cuáles son las consecuencias de la humanización en el comportamiento canino?

Uno de los problemas más recurrentes que detectan los especialistas es la ansiedad por separación. Estévez explica en declaraciones recogidas por El Periódico de Extremadura que los perros que no saben gestionar la soledad entran en estados de estrés elevados, manifestando conductas destructivas como morder objetos, rascar puertas o emitir ladridos constantes.

Aunque la humanización no siempre es la causa única, diversos estudios internos de su centro sugieren que fomenta una dependencia excesiva que anula la autonomía del animal.

Además de la ansiedad, la falta de una estructura jerárquica clara provoca desobediencia y dificultades en la socialización. Los propietarios suelen acudir al experto cuando la conducta ya está muy asentada, lo que exige un trabajo de modificación más profundo.

El especialista insiste en que ignorar las primeras señales de alerta o recurrir a consejos de aficionados agrava la situación, retrasando una solución profesional efectiva.

Claves para el adiestramiento y la prevención de conductas destructivas

La educación temprana resulta fundamental para establecer hábitos saludables. Comparando el aprendizaje canino con el humano, Estévez defiende que la etapa de cachorro es crucial para asentar las bases de la obediencia y prevenir la agresividad o el miedo hacia los extraños.

Una correcta socialización permite que el perro interactúe con su entorno de forma segura, evitando que los paseos se conviertan en situaciones de conflicto por tirones de correa o reacciones ante otros animales.

El Mondioring: la élite del deporte canino

El adiestrador destaca en disciplinas de alta competición como el Mondioring. Esta modalidad, regulada por organismos como la Real Sociedad Canina de España, exige que el perro sea un auténtico atleta.

Los ejemplares de competición siguen estas rutinas estrictas:

Estévez, recientemente proclamado campeón de la Copa de España en Grado 1 y participante en el Mundial de Rumanía, subraya que este nivel de exigencia requiere una preparación mental completa tanto para la guía como para el can.

La disciplina deportiva demuestra que, con el enfoque adecuado, el perro alcanza su máximo potencial sin perder su esencia natural.