El fiscal Grinda pidió a una periodista de ‘Público’ que Podemos le pusiera una querella a Moix por revelación de secretos
Grinda utilizó a la periodista para gestionar una ofensiva política y judicial contra el fiscal jefe Manuel Moix
"¿Cuándo presenta alguien una denuncia contra Moix por revelación de secretos?", escribió el fiscal en abril de 2017
El fiscal anticorrupción José Grinda no se limitó a quejarse en privado cuando Manuel Moix —ex jefe de la Fiscalía Anticorrupción— le expulsó de la investigación sobre el caso Lezo y la financiación irregular de Convergència. Buscó la manera de devolver el golpe. Y el instrumento que eligió fue Patricia López, periodista de Público ya fallecida, que actuaba como correa de transmisión entre el fiscal y la cúpula jurídica de Podemos. Los chats entre ambos, a los que ha tenido acceso OKDIARIO muestran cómo Grinda le pidió expresamente que gestionara con el partido la presentación de una querella contra Moix por revelación de secretos. «¿Cuándo presenta alguien una denuncia contra Moix por revelación de secretos?», escribió el fiscal el 27 de abril de 2017. López respondió que había «dejado la pelota en el tejado» a la espera de respuesta.
El 27 de abril de 2017, López compartió en el chat con Grinda un tuit en el que se calificaba el apartamiento del fiscal como «un golpe de Estado de la MAFIA» y se acusaba a Moix de haber destituido al «fiscal anticorrupción del caso Lezo». El tuit había generado respuestas de apoyo en redes. Grinda acusó el mensaje con un emoji sonriente y, horas después, dio el paso: preguntó directamente a López cuándo iba alguien a presentar una denuncia contra Moix por revelación de secretos. Antes de cerrar la conversación, añadió un anzuelo: «Hay otra cosa de Moix… interesante», dejando entrever que tenía más material para alimentar la ofensiva.
La comida discreta y «el siniestro»
Cinco días después, el 2 de mayo, López organizó un encuentro reservado. En el chat mencionaba a «mi amiga» —una mujer que quería reunirse con Grinda «por lo que me comentaste, que ya lo ve»— y le proponía quedar en su zona, «que es discreta», o en lo que ella llamaba «el siniestro». Para subrayar el tono del mensaje, adjuntó un meme con la cara de Moix. Grinda respondió con la parsimonia que le caracterizaba en sus conversaciones con López: «Hola. Ok. ¿Cuándo?»
La identidad de «la amiga» quedó despejada en el siguiente intercambio. Cuando Grinda preguntó: «¿Recuérdame tu amiga y el tema», López respondió sin rodeos: «Querella a Moix. Mi amiga, la que vino a la comida». Grinda confirmó: «Sí. Vosotras me decís». Acordaron verse el viernes siguiente a las 11 de la mañana en la avenida de Aroca con Alcalá.
La «amiga» que López llevó a la comida y que estaba dispuesta a interponer la querella contra Moix era Gloria Elizo, entonces jefa jurídica de Podemos y número dos del partido. Fue López quien gestionó el contacto entre el fiscal y la dirigente de Podemos, actuando como intermediaria entre los dos extremos de una operación que mezclaba intereses judiciales, políticos y mediáticos. Elizo, que libraba entonces su propia guerra interna con Rafa Mayoral por capitalizar la causa contra las cloacas del Estado, tenía razones propias para sumarse a la ofensiva contra Moix. Y Grinda, que necesitaba un partido con capacidad para personarse judicialmente, tenía exactamente lo que ella buscaba: información reservada y argumentos jurídicos para construir la querella.
El fiscal que usaba a Podemos como brazo ejecutor
Grinda no estaba informando a López sobre irregularidades que él había detectado para que ella las investigara con independencia periodística. Estaba coordinando con ella —y a través de ella con Podemos— una estrategia para neutralizar a su superior jerárquico mediante una querella presentada por un partido político. La iniciativa partía del propio fiscal: era él quien preguntaba cuándo iba a actuar «alguien», quien tanteaba con el anzuelo de tener «otra cosa interesante» sobre Moix, y quien acudía a la cita acordada dispuesto a suministrar el material que sustentara la acción judicial.
La relación entre Grinda y López no era, por tanto, la de una fuente y un periodista. Era la de dos piezas de un mismo engranaje en el que el fiscal anticorrupción aportaba información reservada y munición jurídica, y la periodista de Público convertía ese material en presión mediática y en palancas políticas dentro de Podemos. El mismo engranaje que, tres años después, cristalizaría en La Compañía.
Temas:
- Podemos
Lo último en Investigación
-
El fiscal Grinda pidió a una periodista de ‘Público’ que Podemos le pusiera una querella a Moix por revelación de secretos
-
Koldo y Aldama intentaron comprar a Pardo de Vera con un piso a cambio de «ayuda para las empresas»
-
Sánchez pidió opinión política a Ábalos porque «tenía un equipo muy flojo» en la reunión en su huerto de fresas
-
Sánchez desayunó con Ábalos en Moncloa tras destituirle: le ofreció ser eurodiputado y le enseñó sus fresas cultivadas
-
Cerdán pedía «cuidar» al jefe de Carreteras imputado, iba al ministerio y se reunía con contratistas
Últimas noticias
-
Audiencias de ayer: ‘La Revuelta’ se pega un golpe de realidad contra ‘El Hormiguero’
-
Guerra de Irán, EEUU e Israel en directo hoy, 24 de marzo | Ataques, estrecho de Ormuz, declaraciones de Trump, bolsas y última hora
-
Parece de Massimo Dutti y es de Primark: el chaleco favorito de las más pijas que no te quitarás esta primavera
-
No es bollo ni rosquilla: el manjar celestial que sólo pueden disfrutar los aragoneses en Semana Santa
-
La juez cree que la conservación de la pasarela mortal de Santander corresponde al Gobierno