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Tesoro de Villena: qué es, cuándo se descubrió y por qué es tan importante para la historia

En un Museo de Villena, en Alicante, se ha robado hoy el llamado Tesoro de Villena, datado en la Edad de Bronce.

Roban en tan solo 4 minutos el Tesoro de Villena

Las valiosas piezas robadas en el Tesoro de Villena

Recuperan un caso de oro robado en un museo

  • Francisco María
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El Tesoro de Villena, que forma parte de la colección más importante de joyas de la Edad del Bronce en Europa, ha sido robado del Museo de Villena (MUVI) en las primeras horas de la mañana del jueves 27 de agosto. El robo se produjo cerca de las 5:20 de la mañana y los ladrones accedieron al museo por la entrada lateral.

Las autoridades tratan ahora de determinar con precisión el alcance del robo. Las primeras informaciones apuntan a un asalto muy rápido y se investiga si una alarma activada previamente en un polideportivo cercano pudo utilizarse como maniobra de distracción. El Tesoro de Villena, fechado aproximadamente hacia el año 1000 a. C., posee un valor histórico y arqueológico incalculable.

¿Qué es el Tesoro de Villena?

El Tesoro de Villena es un extraordinario conjunto de objetos de oro, plata, hierro y ámbar hallado en 1963 en la localidad de Villena, en la provincia de Alicante. Está compuesto por 67 piezas, entre las que destacan cuencos, botellas, brazaletes y otros elementos de gran valor elaborados hace más de 3.000 años, durante el final de la Edad del Bronce.

Considerado entre los descubrimientos arqueológicos más importantes de España y de Europa, el tesoro destaca por la cantidad de oro que contiene, cerca de 10 kilos, así como por el excelente estado de conservación de sus piezas. Los expertos creen que perteneció a una élite poderosa de la época, aunque todavía se desconoce quién fue su propietario y por qué fue enterrado.

Gracias a su riqueza, antigüedad y relevancia histórica, el Tesoro de Villena se ha convertido en uno de los símbolos arqueológicos más importantes de la Comunidad Valenciana y en una referencia fundamental para comprender cómo vivían las sociedades prehistóricas de la Península Ibérica.

¿Cuántos kilos de oro tiene el Tesoro de Villena?

Hay descubrimientos arqueológicos que necesitan bastante explicación para entender por qué son importantes. Con el Tesoro de Villena ocurre justo lo contrario. Basta con mirar las piezas y conocer un par de cifras: más de nueve kilos de oro trabajados hace unos tres mil años.

El conjunto fue descubierto en 1963 en la Rambla del Panadero, dentro del término municipal de Villena, en Alicante. El Museo de Villena sitúa estas piezas hacia el año 1000 a. C. y considera el hallazgo una de las grandes muestras de orfebrería de la Edad del Bronce en Europa. Su excepcionalidad no depende únicamente de la cantidad de metal precioso. La técnica de su construcción parece imposible para esa época.

El primer brazalete de oro

Durante 1963 se estaban extrayendo áridos de la Rambla del Panadero. Entre aquellas gravas apareció un brazalete de oro, aunque nadie comprendió inmediatamente qué era. La pieza pasó por varias manos y llegó a confundirse con algún componente de maquinaria. Finalmente, el 22 de octubre, el joyero Carlos Miguel Esquembre Alonso avisó de su existencia al arqueólogo José María Soler García.

Aquello podía haberse quedado en una pieza aislada. No fue así. El 25 de noviembre apareció un segundo brazalete parecido y Esquembre volvió a ponerse en contacto con Soler. Dos objetos de esas características procedentes de las mismas gravas ya resultaban difíciles de explicar como una simple casualidad.

¿Quién descubrió el Tesoro de Villena?

Por eso conviene aclarar un detalle que suele simplificarse al narrar esta historia: la vasija del Tesoro de Villena no apareció simplemente porque alguien estuviera cavando por casualidad. Las primeras piezas sí surgieron accidentalmente entre los áridos, pero cuando se encontró el depósito principal ya se estaba realizando una búsqueda arqueológica.

Era el domingo 1 de diciembre de 1963. Hacia las cinco de la tarde, Pedro Domenech Albero, colaborador de José María Soler, trabajaba con una azada cuando aparecieron piezas que condujeron hasta una gran vasija cerámica enterrada. Allí estaba el tesoro.

Y lo que contenía aquella vasija era extraordinario.

¿Cuántas piezas componen el Tesoro de Villena?

La documentación elaborada para su declaración como Bien de Interés Cultural contabiliza 67 piezas de distinta naturaleza y estado de conservación. Entre ellas aparecen 53 objetos de oro cuyo peso supera conjuntamente los 9,1 kilos, tres frascos de plata, una anilla o brazalete de hierro y otra pieza de hierro parcialmente recubierta de oro. También existe un elemento elaborado con oro y ámbar.

Llaman especialmente la atención los 28 brazaletes de oro y los 11 cuencos. Hay asimismo dos frascos de este metal y diferentes fragmentos de láminas, posiblemente utilizados como revestimientos. Algunas piezas presentan molduras, púas o delicados calados.

No estamos, por tanto, ante una simple acumulación de metal precioso. La forma en que fue trabajado dice casi tanto como su cantidad. Los artesanos conocían procedimientos complejos y eran capaces de adaptarlos a objetos muy distintos. Los estudios realizados incluso han comprobado que algunas piezas, como los frascos, necesitaron técnicas de soldadura más exigentes que las empleadas en determinados cuencos.

Dos piezas particulares

Pero quizá sean dos discretas piezas de hierro las que han provocado algunas de las investigaciones más llamativas de los últimos años.

Una es una pieza semiesférica hueca asociada a una lámina de oro; la otra, una especie de brazalete o anilla abierta. Su presencia resulta peculiar por la antigüedad del conjunto. Un estudio arqueometalúrgico publicado en Trabajos de Prehistoria volvió a analizar ambos objetos y sus resultados respaldan la posibilidad de que fueran fabricados con hierro de origen meteorítico.

El dato es espectacular, aunque conviene no adornarlo más de lo necesario. No sabemos qué significado atribuían aquellas personas a ese material ni podemos asegurar para quién se fabricaron los objetos. Su importancia científica está precisamente en lo que sí puede comprobarse: se utilizó un hierro extraordinario en un momento muy temprano.

¿Por qué alguien enterró semejante riqueza?

No lo sabemos. Y reconocerlo es bastante más riguroso que inventar una guerra, una invasión o una huida precipitada. Existen diferentes interpretaciones sobre la naturaleza del depósito y sobre quién pudo poseerlo, pero ninguna prueba permite establecer la causa exacta de su ocultación. Tampoco sabemos si existía intención de regresar posteriormente para recuperarlo.

Lo que las piezas sí muestran es una sociedad con una notable capacidad para fabricar, utilizar y concentrar objetos de prestigio. Algunos brazaletes presentan incluso huellas de uso. La extraordinaria riqueza reunida ha servido para estudiar cuestiones como la jerarquización social y la posible concentración de bienes valiosos en determinados grupos, aunque aquí entramos ya en el terreno de la interpretación arqueológica.

Más de tres mil años después, quizá esa sea una de las razones por las que el Tesoro de Villena continúa resultando tan fascinante. Sus piezas hablan de metalurgia, artesanía, riqueza y organización social, pero también dejan preguntas abiertas.

¿Por qué es tan importante el Tesoro de Villena?

El Tesoro de Villena ofrece una visión única de las sociedades que habitaron la Península Ibérica durante la Edad del Bronce. Descubierto en 1963 en la localidad alicantina de Villena, el conjunto está formado por 66 piezas de gran valor, entre ellas cuencos, botellas, brazaletes y otros objetos elaborados principalmente en oro.

Su relevancia no se debe solo a la enorme cantidad de metal precioso que contiene, cerca de 10 kilos de oro, sino también a la extraordinaria calidad de su fabricación y a la información que aporta sobre el poder, la riqueza y las relaciones comerciales de hace más de 3.000 años. Además, incluye varios objetos de hierro, un material muy poco común en aquella época, lo que convierte al tesoro en una pieza clave para comprender la transición tecnológica entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro.

Gracias a su excepcional estado de conservación y a su importancia histórica, el Tesoro de Villena está considerado uno de los conjuntos de orfebrería prehistórica más importantes del mundo y una de las mayores joyas del patrimonio arqueológico español.