Historia
Guerra Civil

Teruel tiene la fortificación con vestigios de la Guerra Civil más extensa de Aragón, y puede ser la mayor de España: solo han excavado 3 hectáreas

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

La provincia de Teruel sigue revelando algunos de los vestigios mejor conservados de la Guerra Civil española. Uno de los más destacados se encuentra en el municipio de Cañada Vellida, donde las campañas arqueológicas desarrolladas en la Loma de la Solana han permitido recuperar el sistema fortificado excavado de mayor extensión de Aragón.

Aunque los trabajos apenas han alcanzado un 10% de la superficie total del enclave, los especialistas consideran que su enorme dimensión podría convertirlo en el mayor conjunto defensivo de este tipo en España.

Este complejo militar, ubicado en un punto estratégico sobre el Puerto del Esquinazo, fue construido por el ejército republicano para frenar el avance de las tropas franquistas hacia las cuencas mineras y el Bajo Aragón durante la ofensiva de 1938.

En total, el recinto ocupa unas 33 hectáreas, aunque hasta el momento solo se han excavado tres, una cifra que deja entrever el enorme potencial arqueológico que todavía permanece bajo tierra.

Así era el sistema de trincheras de la Loma de la Solana en Teruel

Las investigaciones han permitido comprobar la sofisticación de este entramado defensivo, formado por trincheras, refugios, puestos de mando y otras estructuras militares excavadas directamente sobre el terreno.

Cada nueva campaña en la Loma de la Solana aporta información sobre la organización del frente y sobre la estrategia seguida por el ejército republicano en esta zona de Teruel.

Uno de los descubrimientos más relevantes corresponde a la denominada posición LS-1, también conocida como la Posición Inacabada.

En este sector apareció el puesto de mando de mayores dimensiones documentado hasta ahora en Aragón, con aproximadamente 30 metros de longitud y 18 metros de anchura.

Los arqueólogos estiman que todo el sistema estaba preparado para albergar a unos 5.000 soldados, aunque la escasez de efectivos hizo que finalmente apenas unos 500 militares defendieran el enclave antes de que cayera el 23 de abril de 1938.

Los hallazgos permiten reconstruir la vida en el frente de esta zona de Aragón

En la zona conocida como LS-2 o Tela de Araña han aparecido numerosos objetos personales que ayudan a comprender cómo era la vida en primera línea.

Entre los materiales recuperados figuran botones de uniforme, medallas, botellas de coñac procedentes de decomisos realizados al bando enemigo y otros utensilios de uso cotidiano.

Los investigadores concluyen que el asalto definitivo no se produjo mediante un ataque frontal desde la carretera, sino que las tropas sublevadas emplearon una maniobra de distracción mientras lanzaban el grueso de la ofensiva por el flanco norte, sorprendiendo a los defensores por la retaguardia.

La retirada republicana se produjo bajo un intenso bombardeo de artillería, dejando intacta gran parte de este complejo entramado defensivo. Según explican los responsables de las excavaciones en declaraciones recogidas por el Diario de Teruel, estos indicios permiten reconstruir con bastante precisión el desarrollo de los últimos combates en este sector del frente.

La Loma de la Solana, un recurso histórico con potencial turístico para Teruel

Además de su interés científico, la Loma de la Solana se perfila como un importante atractivo para el turismo cultural y de memoria histórica. Si las campañas arqueológicas continúan al mismo ritmo, este enclave podría consolidarse como el conjunto fortificado de la Guerra Civil más extenso excavado en España.

La Comarca Comunidad de Teruel también destaca que el yacimiento forma parte de la red turística AtrinchéraTe, una iniciativa que conecta distintos escenarios de la Guerra Civil mediante rutas señalizadas, paneles interpretativos y códigos QR que permiten ampliar la información durante la visita.

Por su parte, el Ayuntamiento de Cañada Vellida ha impulsado la recuperación del espacio con una inversión de entre 50.000 y 70.000 euros destinada a la restauración y puesta en valor del enclave.

Según ha explicado el consistorio, el objetivo es convertir este patrimonio histórico en un motor de desarrollo para el municipio. Entre las actuaciones realizadas también se encuentra la recreación del antiguo vallado militar mediante la instalación de unas 400 piquetas y 5 kilómetros de alambre de espino, una intervención que ayuda a los turistas a comprender cómo era este impresionante sistema de trincheras durante la Guerra Civil.