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Hallazgo histórico en Almería: descubren un monasterio bizantino que pone patas arriba la historia del cristianismo en España

El descubrimiento de un monasterio bizantino en Almería se ha consolidado como uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes de los últimos años en el sur de España.

Los trabajos desarrollados en el yacimiento del Cabezo María, en el municipio almeriense de Antas, han permitido confirmar la presencia de una importante comunidad monástica cristiana que estuvo activa entre los siglos V y VIII d.C.

La investigación forma parte de la segunda campaña de excavaciones impulsada por el laboratorio de bioarqueología Memolab, vinculado a la Universidad de Granada.

Un complejo monástico de grandes dimensiones en Antas

Las excavaciones han permitido documentar nuevas estructuras que amplían de forma considerable el conocimiento sobre el yacimiento. Bajo la dirección de los arqueólogos Julio Román, José María Martín Civantos y Antonio Rubio, el equipo ha identificado espacios que muestran la envergadura de la comunidad religiosa asentada en el cerro.

Entre los hallazgos más destacados figura un gran refectorio situado junto a la cocina y al almacén descubiertos en campañas anteriores. Los investigadores también han alcanzado el nivel original del suelo de una gran iglesia-basílica de tres naves orientada hacia levante, con presbiterio y una compleja distribución arquitectónica.

La estructura presenta características constructivas diferentes entre unas zonas y otras, un detalle que podría indicar modificaciones posteriores en distintas etapas históricas. Esta circunstancia abre nuevas líneas de estudio sobre la evolución del edificio y la continuidad de su utilización a lo largo del tiempo.arrq

Otro de los elementos que más ha llamado la atención de los arqueólogos es una escalera monumental que daba acceso al templo. Situada en una zona porticada orientada hacia el valle, esta construcción refuerza la idea de que el complejo fue concebido para proyectar una imagen de relevancia y monumentalidad desde el exterior.

El monasterio pudo albergar a cientos de personas

La investigación ha demostrado que el conjunto iba mucho más allá de la iglesia principal. En el cerro se han localizado celdas y otras dependencias excavadas en la propia roca, además de numerosos espacios identificados mediante técnicas de vuelo fotogramétrico.

Todos estos indicios apuntan a la existencia de una comunidad monástica de gran tamaño. Según los investigadores, el monasterio pudo haber acogido a varios cientos de personas entre religiosos y personal encargado de distintas tareas de apoyo.

El director del proyecto, Julio Román, plantea además que el enclave pudo desempeñar un papel estratégico en el contexto religioso de la época. Según su interpretación, el lugar habría servido como centro desde el que el Imperio Bizantino impulsó la expansión del cristianismo católico en un momento en el que el arrianismo mantenía una fuerte presencia en parte de las comunidades cristianas de Hispania.

Román también sostiene que los restos hallados podrían corresponder a los más antiguos de un templo cristiano encontrados al sur del río Ebro, una circunstancia que incrementa todavía más el valor histórico del descubrimiento.

Un centro religioso con conexiones comerciales en el Mediterráneo

La relevancia del yacimiento no se limita únicamente a su dimensión espiritual. Los investigadores consideran que el complejo pudo desempeñar también una importante función económica y logística dentro de las rutas mediterráneas de la época.

Esta hipótesis se apoya en la aparición de cerámicas de gran calidad procedentes de diferentes regiones del Mediterráneo, desde el norte de África hasta Oriente Próximo. Los materiales recuperados evidencian la existencia de contactos comerciales de largo alcance.

Entre los restos localizados destacan vajillas, ánforas y lucernas decoradas con simbología cristiana. Algunos de estos objetos muestran representaciones como la del carnero pascual, un elemento que refuerza el carácter religioso del enclave.

El Ayuntamiento de Antas ya trabaja en la puesta en valor del yacimiento dentro de su estrategia de recuperación patrimonial. El objetivo es avanzar en la conservación del conjunto y convertirlo en un espacio visitable que permita mostrar al público uno de los descubrimientos arqueológicos más destacados realizados recientemente en España.