Historia
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Casi nadie lo sabe pero en 1917 EEUU ya le compró una isla a Dinamarca

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Tras la promesa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de implementar aranceles mayores a ocho países europeos hasta que Estados Unidos adquiera Groenlandia, los líderes de la Unión Europea advierten de una «peligrosa espiral descendente». «Los aranceles socavarían las relaciones transatlánticas y conllevarían el riesgo de una peligrosa espiral descendente. Europa permanecerá unida, coordinada y comprometida con la defensa de su soberanía», dijeron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, en la red social X.

Sin embargo, esta situación no es nueva. En el año 1917, Estados Unidos pagó 25 millones de dólares a la corona danesa por las Indias Occidentales Danesas, ubicadas en el Caribe. En el programa «La Linterna» de COPE, el almitante en la reserva Juan Rodríguez Garat destaca que el deshielo convierte al Ártico en un «espacio de futuro» y advierte: «La incorporación de Groenlandia le daría un aumento significativo a lo que puede reclamar del Ártico». Sobre las implicaciones militares, afirma: «Si hay un conflicto bélico por Groenlandia, sería el golpe definitivo para la OTAN».

Indias Occidentales Danesas

Las Indias Occidentales Danesas fueron una colonia de Dinamarca situada en el mar Caribe, actualmente conocida como las Islas Vírgenes de los Estados Unidos. Originalmente, en danés se les llamaba Jomfruøerne (Islas Vírgenes). La colonia se estableció a través de la Compañía Danesa de las Indias Occidentales y Guinea, fundada en 1671 para monopolizar el comercio entre Dinamarca y las islas del Caribe. La colonia incluía tres islas principales: St. Thomas (1672), St. Jan (1683) y St. Croix (adquirida en 1733 de la Compañía Francesa de las Indias Occidentales). En 1754, las islas pasaron de la gestión de la compañía a convertirse en colonias reales danesas.

Durante los primeros años, la colonización fue extremadamente difícil. Muchos colonos murieron debido al clima, las enfermedades y los ataques de piratas. Para aumentar la población, Dinamarca permitió la llegada de desterrados y fugitivos, así como la importación de esclavos africanos desde Guinea, lo que dio inicio a un sistema de plantaciones esclavistas basado en la caña de azúcar, el tabaco y el algodón. Entre 1679 y 1800, la población de esclavos creció de unos 175 a más de 35,000 personas, convirtiendo a la colonia en un importante centro del comercio transatlántico de esclavos.

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La colonia experimentó ocupaciones británicas durante las guerras napoleónicas: en 1801-1802 y 1807-1815, sin cambios significativos en las leyes ni la población, aunque sí se modificaron el gobierno y las aduanas. La abolición del comercio de esclavos se decretó en 1803, y la esclavitud misma fue abolida en 1848, tras una rebelión de esclavos en St. Croix liderada por el gobernador general Peter von Scholten. Sin embargo, la liberación no mejoró significativamente las condiciones de vida de los antiguos esclavos, quienes continuaron trabajando en plantaciones como asalariados con escasos derechos.

St. Thomas y St. Jan se consolidaron como núcleos coloniales bajo control danés. Mientras, St. Croix, por su parte, se incorporó 16 años después, tras su adquisición a los Caballeros Hospitalarios de San Juan y luego a la Compañía Francesa. La administración danesa promovió plantaciones y construyó infraestructura, pero persistieron las dificultades económicas y sociales.

A lo largo del siglo XIX, debido a la baja rentabilidad y los problemas sociales, como conflictos por tierras y derechos laborales con los antiguos esclavos, Dinamarca se planteó en varias ocasiones vender las islas. A principios del siglo XX empezaron las negociaciones con Estados Unidos y, finalmente, en 1916, ambos países llegaron a un acuerdo: Dinamarca vendería tres islas a Estados Unidos por 25 millones de dólares. La cesión oficial tuvo lugar el 31 de marzo de 1917, una fecha que a día de hoy se sigue celebrando como el Día de la Transferencia.

El artículo 1 de la «Convención entre los Estados Unidos y Dinamarca para la Cesión de las Indias Occidentales danesas» establece: «Su Majestad el Rey de Dinamarca, mediante esta convención, cede a los Estados Unidos todo territorio, dominio y soberanía que Dinamarca posea, afirme o reclame en las Indias Occidentales, incluyendo las islas de Santo Tomás, San Juan y Santa Cruz, así como las islas y rocas adyacentes. Esta cesión abarca también el derecho de propiedad sobre todas las tierras públicas de la corona, edificios públicos, muelles, puertos, fortificaciones, cuarteles, fondos públicos, derechos, franquicias y privilegios, y cualquier otra propiedad pública de cualquier tipo o descripción que pertenezca a Dinamarca, junto con todos sus accesorios. Además, se incluyen los archivos del gobierno, registros, documentos y escritos relacionados con la cesión o con los derechos y bienes de los habitantes de las islas cedidas, ya sea que se encuentren en las islas o en Dinamarca».

Durante toda la época de colonización las Islas Danesas del Caribe mostraron una gran diversidad tanto étnica como religiosa. Aunque los colonos tenían libertad religiosa, las leyes danesas prohibían las prácticas africanas y, además, se llevaron campañas para cristianizar a los esclavos.