Los arqueólogos no dan crédito: hallan en Alemania un extraño artefacto de 7500 años hecho con cráneo de ciervo
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Un hallazgo en Alemania tiene desconcertados a los arqueólogos: un artefacto de 7.500 años elaborado con un cráneo de ciervo apareció en un antiguo asentamiento neolítico y podría cambiar lo que se sabía sobre el contacto entre agricultores y cazadores-recolectores en Europa Central.
La investigación, publicada en la revista Praehistorische Zeitschrift, analiza la pieza descubierta en el yacimiento de Eilsleben y la compara con uno de los enterramientos más enigmáticos del Mesolítico en la región, lo que abre nuevas preguntas sobre intercambios culturales y rituales en plena transición al Neolítico.
El artefacto de cráneo de ciervo hallado en Alemania
El objeto procede del asentamiento de Eilsleben, en el actual estado de Sajonia-Anhalt, una zona clave para comprender la llegada de los primeros agricultores a Europa Central a mediados del VI milenio a.C. En ese periodo, comunidades vinculadas a la llamada cultura de la cerámica lineal se establecieron en suelos fértiles, desplazando progresivamente a los grupos mesolíticos que habitaban la región.
Sin embargo, las excavaciones revelan que el contacto entre ambos mundos comenzó poco después de esa migración. El enclave de Eilsleben-Vosswelle, situado en el borde septentrional de la zona de loess y excavado de forma intensiva entre 1974 y 1989, muestra indicios de fortificación poco habituales para los primeros asentamientos neolíticos, como terraplenes, zanjas y cercas.
Fue en una fosa aparentemente discreta, excavada en 1987, donde apareció el fragmento de cráneo de un corzo joven, de entre dos y tres años. El hueso había sido trabajado cuidadosamente: presenta un corte rectangular en la parte del cráneo, marcas compatibles con el desollado y muescas a ambos lados en la base de la cornamenta.
Estas incisiones sugieren que la pieza pudo utilizarse como tocado o máscara, probablemente fijada mediante algún sistema de sujeción en las muescas laterales. La datación por radiocarbono sitúa el objeto entre 5291 y 5034 a.C., lo que lo convierte en una pieza claramente neolítica.
Un vínculo inesperado con el «chamán» de Bad Dürrenberg
Lo más sorprendente es que artefactos similares no se conocen en contextos neolíticos. En cambio, sí existen ejemplos comparables en el Mesolítico, aunque la mayoría están elaborados con astas de ciervo rojo. En este caso, el paralelo más cercano se encuentra en la tumba del llamado «chamán» de Bad Dürrenberg.
Ese enterramiento, fechado hace unos 9.000 años, corresponde a una mujer de entre 30 y 40 años que fue sepultada junto a un bebé en una tumba elaborada. Entre los objetos asociados a su figura destacaba un tocado confeccionado con asta de corzo y colgantes de dientes de animales, elementos interpretados como símbolos de su estatus espiritual dentro del grupo.
El nuevo hallazgo de Eilsleben presenta una similitud notable con aquella pieza mesolítica. Según los investigadores de la Oficina Estatal de Gestión del Patrimonio y Arqueología de Sajonia-Anhalt, esto podría indicar contactos directos entre agricultores neolíticos y especialistas rituales cazadores-recolectores.
El contexto histórico refuerza esta hipótesis. Tras la mejora climática iniciada hacia el 9600 a.C., Europa Central experimentó la expansión de comunidades cazadoras-recolectoras que dependían de la caza —incluyendo corzos, ciervos y jabalíes—, la pesca y la recolección. La posterior llegada de agricultores introdujo cambios profundos en la dieta, la organización social y el uso del territorio.
El modo de vida neolítico también implicó nuevas tensiones: mayor exposición a enfermedades derivadas del contacto con animales domésticos, problemas dentales asociados al consumo regular de cereales y posibles conflictos por la tierra. En ese escenario, no se descarta que los primeros agricultores recurrieran a especialistas rituales con conocimientos medicinales y simbólicos heredados de tradiciones anteriores.
El cráneo trabajado de Eilsleben podría ser, por tanto, algo más que un simple objeto: una evidencia material de intercambio cultural y espiritual en una época de profundas transformaciones.
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