Gastronomía
Comida

Muchos pescadores lo rechazan por su espina venenosa, pero su carne no tiene nada que envidiar a la del mero

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

En la gastronomía hay productos que todo el mundo conoce y valora, y otros que generan rechazo sin motivo real. Dentro del mundo del pescado hay uno que destaca por esta paradoja: muchos pescadores lo tiran directamente al mar cuando lo sacan de la red porque nadie quiere tocarlo.

Lo que pocos saben es que ese pescado con espinas venenosas se puede comer sin ningún riesgo, y lo más llamativo es que su carne no tiene nada que envidiar al mero. Es blanca, firme, sabrosa y completamente segura una vez cocinada.

El pescado con espinas venenosas que muchos descartan y que tiene una carne excepcional

El pez araña (Trachinus draco) vive semienterrado en la arena de las playas del Mediterráneo y el Cantábrico. Es el responsable de gran parte de los pinchazos que sufren los bañistas al pisar el fondo marino. Sus espinas dorsales y las agujas de las branquias inyectan un veneno de naturaleza glucoproteica que provoca un dolor inmediato e intenso.

Ese es el motivo por el que muchos pescadores lo descartan sin pensarlo. Sin embargo, el veneno está concentrado exclusivamente en las espinas, no en la carne. Y tiene una propiedad fundamental: es termolábil, es decir, se destruye completamente con el calor de la cocción. Un pez araña frito, al horno o en guiso no representa ningún riesgo para la salud.

La única precaución necesaria es antes de cocinarlo. Mientras está crudo, las espinas pueden pinchar aunque el pez esté muerto. Lo más sencillo es pedirle al pescadero que retire la primera aleta dorsal y las espinas de los lados de la cabeza. Una vez limpio, se manipula como cualquier otro pescado.

Cómo es la carne del pez araña y con qué otros pescados se puede confundir

La textura del pez araña es elástica y compacta recuerda mucho a la cola del rape: no se desmenúza en láminas pequeñas como la merluza o el bacalao, sino que mantiene una consistencia que aguanta bien las cocciones largas.

Con el mero comparte esa misma firmeza carnosa que soporta guisos y preparaciones más elaboradas sin perder la estructura. Y con el cabracho, el sabor, pues al vivir pegado al fondo y alimentarse de crustáceos, su carne absorbe ese toque marino suave que tantos aficionados al pescado buscan en la cocina.

Cómo preparar el pez araña frito al estilo andaluz

La forma más tradicional y sencilla de cocinarlo es frito. Antes de empezar, asegurarse de que el pescado no tiene las espinas de la espalda ni de los lados de la cabeza.

Si no se las quitaron en la pescadería, cortarlas con unas tijeras sosteniendo el pez con un paño grueso, o retirar directamente la cabeza y la aleta dorsal.

Ingredientes para preparar un pez araña frito en casa

Cómo freír el pez araña paso a paso