Gastronomía
Platos

Mientras los chefs españoles hacen arroz a la cubana con plátano dulce, en Cuba sugieren que la receta original se hace con un bote de alubias y pimiento

El arroz a la cubana es uno de esos platos que casi todos hemos comido alguna vez en España. De hecho es una receta recurrente cuando tenemos hambre pero no queremos complicarnos la vida cocinando, ya que se prepara con arroz blanco, un huevo frito y una buena cantidad de tomate, aunque también es frecuente añadirle algo de plátano dulce frito. Quizás por eso ha terminado convirtiéndose en una receta habitual en muchas casas, hasta el punto de que apenas nos planteamos de dónde viene realmente. Su nombre parece dejar pocas dudas sobre su procedencia, pero basta con echar un vistazo a la gastronomía cubana para descubrir que allí el arroz tiene otros acompañantes.

En las cocinas de Cuba, los frijoles forman parte de numerosas comidas y se preparan de distintas maneras según la región y las preferencias de cada familia. Una de las combinaciones más conocidas es precisamente la de arroz con frijoles negros, que se cocina con ajo, cebolla, pimiento y especias. También existen versiones con frijoles colorados, y no faltan quienes recurren a las legumbres en conserva cuando necesitan ahorrar tiempo. Y aunque estas preparaciones no son la receta original demostrada del arroz a la cubana español, sí que sirven para entender otro modo de preparar el plato y más si lo queremos hacer con el nombre «a la cubana» utilizado de forma apropiada.

Mientras en España hacen arroz a la cubana con plátano, en Cuba lo preparan con alubias y pimiento

En España, el arroz a la cubana suele servirse con el grano blanco, el huevo recién frito y la salsa de tomate por encima. El plátano es opcional, aunque en muchas recetas aparece como uno de sus ingredientes más característicos. Se corta longitudinalmente o en rodajas y se fríe hasta que adquiere un tono dorado. En Cuba, por el contrario, las legumbres tienen una presencia mucho mayor en los platos de arroz. Los conocidos moros y cristianos se elaboran con frijoles negros, mientras que el congrí se asocia tradicionalmente en el oriente de la isla con los frijoles colorados. Ambas recetas tienen sus particularidades y forman parte de la cocina cubana desde hace generaciones.

El origen exacto del arroz a la cubana que conocemos en España sigue siendo discutido. Una de las teorías lo relaciona con Canarias y los intercambios gastronómicos que se produjeron con Cuba durante el siglo XIX. Lo que no puede asegurarse es que los moros y cristianos sean la versión original del plato español, ya que hablamos de recetas distintas.

Por qué los cubanos utilizan frijoles y pimiento para acompañar el arroz

La importancia de los frijoles en Cuba se aprecia tanto en las comidas familiares como en numerosos restaurantes tradicionales. Pueden servirse guisados, acompañando al arroz blanco, o cocinarse junto a él para que el grano absorba su caldo y las especias. El pimiento es uno de los ingredientes habituales del sofrito, junto con la cebolla y el ajo. A esta base se le añade comino, orégano o laurel, dependiendo de la receta. Cuando se utilizan frijoles negros y parte de su caldo de cocción, el arroz adquiere un color oscuro y un sabor mucho más intenso.

Preparar las legumbres desde cero lleva tiempo, especialmente si necesitan varias horas de remojo. Por eso, para hacer una versión rápida en casa se pueden utilizar alubias cocidas de bote. Es una adaptación práctica que permite aprovechar el sofrito y las especias sin tener que dedicar toda la mañana a la preparación.

Cómo hacer arroz con alubias y pimiento al estilo cubano

Esta receta se inspira en los sabores del arroz con frijoles cubano, pero utiliza legumbres ya cocidas y prepara el arroz por separado para simplificar el proceso.

Ingredientes para cuatro personas:

Preparación paso a paso:

El plato puede acompañarse de plátano macho frito o de una ensalada fresca, dos opciones habituales en la cocina cubana. A diferencia de la versión española, aquí no hace falta añadir tomate frito ni huevo, porque el sabor procede principalmente de las legumbres y el sofrito.