España
La Barcelona decadente de Collbini - Parte II

La Villa Olímpica de Barcelona, abandonada y tomada por okupas: «Con Collboni estamos peor que con Colau»

Sólo dos de cada diez barceloneses denuncian los robos que sufren

Tras constatar la situación en la Zona Franca de Barcelona, OKDIARIO se ha desplazado hasta la Villa Olímpica, uno de los barrios más emblemáticos de Barcelona tras los Juegos Olímpicos de 1992, para comprobar cómo el crecimiento de los asentamientos de tiendas de campaña ha terminado por cerrar a los vecinos un espacio que hasta hace poco era de todos.

Junto al Puerto Olímpico, en una de las zonas de mayor valor simbólico de la ciudad, se levanta hoy un asentamiento de tiendas de campaña que, según los testimonios recogidos por OKDIARIO, ha terminado por apropiarse de un parque de uso público. «Un vecino, un ciudadano, un barcelonés no puede entrar a un espacio que es público y que es de todos», denuncia uno de los testigos consultados por este periódico, que describe una zona antes pensada para familias —con playa, jardines y espacios de juego infantil— y hoy inaccesible para el vecindario.

«Aquí no verás niños jugar»

El contraste, según los testimonios, no puede ser más marcado con lo que fue la zona tras el 92: un enclave pensado para el ocio familiar, con actividades extraescolares y casales de verano que, según los vecinos, ya no pueden celebrarse allí. «Es inviable venir aquí con tu familia», resume uno de los testimonios recogidos sobre el terreno.

A la pérdida de un espacio público se suma la percepción de inseguridad. Los vecinos consultados por OKDIARIO aseguran que se han producido numerosas agresiones en la zona, hasta el punto de sentir, en sus propias palabras, que «no somos bienvenidos aquí».

«Con Collboni estamos peor que con Colau»

Uno de los testimonios políticos recogidos durante el reportaje pone cifras al deterioro: según asegura, la comparación entre el mandato de Ada Colau y el actual de Jaume Collboni arroja un balance negativo en varios frentes —delincuencia, inmigración ilegal, el fenómeno de las tiendas de campaña y el acceso a la vivienda—, con un empeoramiento generalizado que atribuye directamente a la gestión socialista. «Algunos pensaban que lo de Colau era insuperable […] con números en la mano, en todo estamos peor», resume el testimonio.

Ese mismo testimonio insiste además en que sólo dos de cada diez barceloneses denuncian los robos que sufren, al considerar que las denuncias «ya no sirven para nada», un dato que, de confirmarse con fuentes oficiales, agravaría aún más el diagnóstico sobre la seguridad en la ciudad.