España
Pedro Sánchez

La universidad de la hija de Sánchez en Bristol: ‘woke’, multicultural y con mujeres tapadas con niqab

  • Sira Lobato y Laura F. Cañas
  • Vicente Gil
  • Enviadas especiales a Bristol

La Universidad de Bristol donde Ainhoa, la hija de Pedro Sánchez y Begoña Gómez, ha estudiado la carrera es el máximo exponente de la cultura woke y el multiculturalismo en la red universitaria británica. Bristol es, de hecho, la capital woke del Reino Unido. OKDIARIO ha podido comprobarlo al acompañar a Sánchez, a Begoña y al resto de la familia en la graduación de Ainhoa como licenciada en Neurociencia y Psicología. OKDIARIO ha sido testigo de la entrada en varias ceremonias de graduación de mujeres completamente tapadas bajo un niqab.

La imagen impacta viniendo de España. En la propia graduación de Ainhoa, como en las restantes a las que asistimos, muchísimas alumnas de origen africano y asiático visten toga y birrete bajo el velo islámico. No son estudiantes extranjeras en su mayoría. Son británicas, descendientes de inmigrantes asentados ya en el Reino Unido en una ciudad como Bristol marcada por haber sido, eso sí, la inventora del tráfico de esclavos negros a escala industrial en el siglo XVIII.

Las estudiantes de birrete y velo son británicas y además tienen un buen poder adquisitivo. Han pagado 40.000 euros al año por cada curso. Eso sí, campan por el suelo arrastrando la toga (familias incluidas) antes de entrar en el Wills Memorial Building para graduarse. Otra mujer con niqab camina un paso por detrás de su marido. 

Universidad trans

Niqabs y velos islámicos aparte, lo que predomina en la universidad de la hija de Sánchez es la cultura trans. Lo queer más que lo LGTBIQ+. La ideología de género domina la Universidad de Bristol. La facultad de Ainhoa está presidida por una bandera arco iris y otra del llamado colectivo trans con sus franjas azul, blanca y rosa.

Lo trans -lo queer- está presente por cualquier esquina del campus de Bristol. Nos cruzamos con varios ejemplos de personas trans. Una mujer rubia de dos metros absolutamente cachas y peluda de arriba a abajo, pero maquillada como una puerta, pelo rubio oxigenado y encoletado y minifalda rosa se nos cruza en patinete por un paso cebra. Si nos arrolla, nos mata. No es el único caso similar que nos cruzamos en la universidad de la hija de Sánchez y Begoña Gómez.

El lenguaje forma parte de la cultura woke predominante y en el campus de Bristol se nota. OKDIARIO habla con varios profesores y estudiantes. Británicos y extranjeros. Hablan de «inclusión», de «diversidad», de «etnias», de «identidad» y, cómo no, de «Free Palestine». El trans del patinete no sobreviviría en «Free Palestine».

Los detalles woke en la Universidad de Bristol llegan al extremo de recomendar a sus estudiantes que no digan «de mediana edad» por temor a ofender a las personas entre los 40 y 50 años. El rectorado de la Universidad de Bristol quiere que sus 30.000 estudiantes se deshagan de todas las «etiquetas» con «estereotipos negativos».

Dictadura woke

La cosa es más grave a la hora de negar el sexo de las personas y hablar de ideología de género. En 2020, una estudiante dominicana, Raquel Rosario-Sánchez (nada que ver con nuestro Sánchez ni con Ainhoa), fue sometida durante meses a un acoso brutal por parte de las asociaciones trans de la universidad por afirmar que sólo las mujeres podían dar a la luz. La acusaron de «transfóbica» y la denunciaron ante las autoridades universitarias, que intentaron obligarle a que se retractara. Fue un infierno para ella de dos años que incluyeron amenazas, difamaciones y humillaciones.

Desde entonces, la universidad eliminó las palabras «mujer» y «ella» al hablar de la maternidad. Los responsables de las políticas de diversidad de Bristol dijeron a Raquel que la palabra «maternidad» era «excluyente» y «problemática».

Raquel pertenecía a grupos feministas tradicionales y estudiaba en el Centro de Investigación de Género y Violencia de la Universidad de Bristol. El acoso de los trans le ocasionó graves problemas de salud y de rendimiento académico.

Durante las protestas del #MeToo y el #BlackLivesMatter se derribaron las estatuas del viejo mundo británico que, en Bristol, se sostiene sólo en la arquitectura de sus edificios. En la Universidad de Bristol son partidarios de las compensaciones a los descendientes de los esclavos. Es su particular Memoria Histórica.

Alcalde musulmán

Pedro Sánchez debió de sentirse en su salsa en Bristol asistiendo a la graduación de Ainhoa. Y seguro que tomó nota con vistas a las elecciones municipales de mayo. El alcalde de Bristol es Yassin Mohamud. Llegó como refugiado de Somalia en 2006. 20 años después es el alcalde de la ciudad.

Mohamud es musulmán, pero trata de disimularlo. Cuando le preguntan por esto dice que él tiene «diversas identidades». Eso sí, ha dejado claro que su experiencia como refugiado y su pertenencia a la comunidad negra y a las minorías étnicas influirán en su gestión como alcalde.

La de Bristol está considerada una de las diez universidades más prestigiosas del Reino Unido. Y así está el Reino Unido. Al borde de un estallido social. Porque Bristol fue, efectivamente, la inventora del esclavismo a escala industrial en el siglo XVIII, aunque lo de hoy, en el siglo XXI, es una historia muy diferente. Una historia muy común a otros países europeos, camino de un claro proceso de sustitución demográfico y cultural. Camino de una inevitable islamización.

Ésta es la dictadura woke que impera en la Universidad de Bristol. Esta es la universidad a la que Pedro Sánchez y Begoña Gómez han llevado a su hija, Ainhoa. Pija, carísima (62.000 euros al año) … y muy woke.