España
Balance del curso político

Sánchez: «Begoña Gómez no es mi mujer, es Begoña Gómez»

El presidente del Gobierno defiende que su esposa y su hermano "han dedicado su vida a trabajar"

Pedro Sánchez ha hecho balance del curso político sin menciones a la corrupción, salvo cuando ha sido directamente preguntado los periodistas. Ha sido entonces cuando el presidente del Gobierno ha defendido a su entorno personal y político, inmerso en múltiples causas judiciales. Especialmente, a su mujer, Begoña Gómez, -procesada por tráfico de influencias y malversación-, y a su hermano, David Sánchez, recientemente condenado a nueve años de inhabilitación por prevaricación.

«Evidentemente, Begoña Gómez es mi mujer y David Sánchez es mi hermano, pero son Begoña Gómez y David Sánchez», ha comenzado el presidente socialista.

En este marco, ha defendido que tanto su esposa como su hermano «son dos personas que durante toda su vida lo que han hecho ha sido trabajar y formarse».

«Uno es David Sánchez, licenciado en Económicas en ICADE, en dirección y composición de orquesta, que habla perfectamente ruso, inglés, francés e italiano. Es una persona que ha dedicado toda su vida a trabajar y formarse. No es sólo mi hermano, es fundamentalmente David Sánchez», ha destacado.

A continuación, ha señalado que «en un sistema garantista como el nuestro tiene todo el derecho a recurrir la sentencia, que considera injusta». «Y esperemos que otras instancias evidentemente le den la razón, como yo le defiendo también», ha añadido.

Sobre Begoña Gómez, la línea argumental ha sido idéntica: «Nos conocimos cuando teníamos 30 años», ha ilustrado el jefe del Ejecutivo, que ha explicado que, por entonces, Gómez «llevaba más de 10 años trabajando en su empresa».

«Cuando dejó su empresa fue en 2018, cuando yo entré a ser presidente del Gobierno, renunció para evitar cualquier conflicto de interés y cualquier tipo de problema que pudiera surgir, aunque fuera artificial e intencionado por parte de intereses que hoy, a través de las acusaciones populares están haciendo», ha aseverado.

Gómez, «una profesional»

Sánchez ha defendido que Gómez «era una profesional» antes de que él la conociese, y que con anterioridad a ser nombrado secretario general del PSOE «ya colaboraba en la Complutense con algunos masters y estudios de posgrado que ella lideraba y diseñó».

«Por tanto, no es mi mujer, es Begoña Gómez», ha concluido Sánchez, reprochando también: «En muchas ocasiones lo que se hace es deshumanizar a personas que tienen un pasado de integridad, de profesionalidad, y que además incluso han sacrificado parte de su desarrollo profesional porque yo soy presidente del Gobierno».

La pregunta que nos tenemos que hacer es: ¿la pareja de un presidente del Gobierno tiene que renunciar a su carrera profesional? ¿Ésa es la España que queremos? La deriva judicial que acabe en lo que tenga que acabar, ya saben cuál es mi opinión», ha completado.

Sánchez ha señalado a las acusaciones populares por «impulsar una causa política», en su opinión. Según el socialista, «es evidente que hay una intencionalidad por parte de estas acusaciones populares y de partidos políticos».

Apoyo a Zapatero

Sobre José Luis Rodríguez Zapatero, imputado en el caso Plus Ultra, ha reiterado su respaldo al ex presidente, al tiempo que ha mostrado «una vez más» su «absoluta tranquilidad» respecto al rescate de esa aerolínea. «Ya veremos en qué deriva», ha apostillado sobre la causa judicial.

Tampoco se ha pronunciado sobre la confesión ante el juez del socio de Zapatero en Análisis Relevante, Julio Martínez Martínez, quien afirmó que éste le informó del rescate de Plus Ultra antes incluso de que la SEPI lo supiera. «Ésa es su versión», ha zanjado Sánchez.

Y sobre las joyas que se le han incautado, tasadas más en 1,3 millones de euros, y que, según Zapatero, fueron «un regalo de cortesía, sin uso, destino ni afán patrimonial», Sánchez se ha limitado a señalar que el ex presidente dará cuenta de este asunto en sede judicial y en los medios de comunicación «cuando considere».