España
VISITA DEL PAPA A ESPAÑA

El Papa León XIV llama a actuar contra las mafias de la inmigración ilegal: «La Iglesia no puede permanecer muda»

El Pontífice ha criticado "la indiferencia" de aquellos que "permiten que los pobres sean tragados por la explotación"

  • Paula Benito
  • Portadista y redactora de información de última hora. Escribo sobre política, internacional y sociedad. Antes, en La Sexta. Contacto: paula.benito@okdiario.

El Papa León XIV ha llamado a actuar frente a las mafias de la inmigración ilegal desde el puerto de Arguineguín (Gran Canaria) en un encuentro con inmigrantes, trabajadores de Salvamento Marítimo y voluntarios de Cáritas.

El Sumo Pontífice ha señalado que «la Iglesia no puede permanecer muda ante quienes son abandonados en las aguas» y ha criticado «la indiferencia» de aquellos que «permiten que los pobres sean tragados por la explotación y el olvido». «Hay monstruos que acechan estos mares, mafias y tratantes», ha indicado en su intervención.

Asimismo, ha recordado que «la misericordia empieza con gestos pequeños» y que «no se trata de resolverlo todo, sino de estar presente allí donde el ser humano sufre».

El Santo Padre se ha referido a las mafias como «industrias de la muerte» y ha llamado a no creer «a quienes prometen paraísos fáciles a cambio de su cuerpo, su dinero, su silencio o su su libertad. Esas falsas promesas son cantos de sirenas», ha aseverado. «Nadie puede comprar, vender, usar o descartar» a ninguna persona, ha agregado al respecto.

A lo largo de su intervención también se ha referido a uno de los testimonios que ha escuchado sobre la trata de seres humanos. Una mujer ha leído, en representación de una víctima que permanece en el anonimato, la experiencia de una mujer nigeriana a la que engañaron antes de venir a España. Le prometieron trabajo y acabaron explotándola sexualmente y violándola.  «Quisiera que este mensaje llegue hasta ti y a tantas mujeres víctimas de la trata y la explotación: si otros pusieron precio a tu cuerpo, Dios no ha dejado nunca de mirarte como alguien invaluable», ha dicho.

Por todo ello, ha hecho un llamamiento a quienes tienen en sus manos responsabilidades decisivas -autoridades civiles, parlamentos, gobiernos y organizaciones internacionales-, y a las comunidades cristianas y demás tradiciones religiosas. «No basta gestionar llegadas, distribuir cifras, reforzar fronteras o lamentar las muertes cuando ya han ocurrido. Cada barca que llega no trae sólo migrantes; trae consigo una pregunta: ¿qué mundo hemos construido, si tantos hermanos tienen que arriesgar la muerte para buscar vida?», ha planteado

Asimismo, ha recalcado que las personas migrantes «no son números ni expedientes» y ha defendido su derecho a «no tener que migrar», a permanecer en la propia casa sin hambre, sin guerra, sin persecución, sin violencia, sin que la tierra se vuelva inhabitable, sin que la corrupción robe el pan de los pobres, sin que las armas destruyan el futuro de los niños».

León XIV ha pedido «vías legales y seguras, rescate y asistencia, cooperación real contra los traficantes, protección efectiva a las víctimas, procesos serios de acogida e integración, y políticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en su propia tierra».