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Política

Marimar Blanco: «En la España de Sánchez son más respetados los etarras que las víctimas»

Denuncia que en este país "sale más a cuenta haber matado que haber sufrido"

Mari Mar Blanco, hermana de Miguel Ángel Blanco, denuncia que en la España de Pedro Sánchez «son más respetados quienes apretaron el gatillo y aplaudían los asesinatos que las propias víctimas del terrorismo». Sostiene que en este país «sale más a cuenta haber matado que haber sufrido».

Y señala que esto es así porque mientras las víctimas siguen suplicando Justicia, lo único que reciben es «una amnistía encubierta, un vaciado de cárceles de asesinos que ni han colaborado con la Justicia ni se han arrepentido de sus crímenes».

Así lo ha declarado este domingo, en el homenaje celebrado en Ermua (País Vasco) a su hermano Miguel Ángel Blanco, concejal del PP asesinado hace 29 años por ETA. Y ha subrayado que esta situación es «indecente e indigna» para quienes han entregado «el bien más valioso de un ser humano, como es su vida a cambio de la libertad».

Marimar Blanco ha destacado que esta amnistía silenciosa tiene una firma con nombres y apellidos, y es el de la consejera socialista de Justicia del País Vasco, María Jesús San José López, «quien ha convertido su despacho en una puerta giratoria por la que los asesinos entran condenados y salen a la calle como si nada hubieran hecho».

Aplicación torticera del 100.2

Además, señala que cuando alguno no cumple ni siquiera los requisitos para obtener el tercer grado, «no pasa nada porque para eso está el atajo, la aplicación del 100.2, que usan para sacarlo igual, forzando la ley hasta romperla; hasta tal punto de que son los propios fiscales y los jueces de vigilancia penitenciaria quienes lo están denunciando y parando».

Critica que esta amnistía encubierta no acarree consecuencias y la consejera vasca continúe en su puesto. «Su cometido es terminar de cumplir ese pacto encapuchado firmado entre Otegi y Sánchez», critica.

«Un pacto del que hoy sabemos que lleva escrito la excarcelación de todos los etarras», apunta, destacando que «Pedro Sánchez decidió que prefería el poder antes que la dignidad», y quien actúa de esa forma «termina perdiendo ambos, y ese momento cada vez está más cerca».

Hoja de ruta marcada

Así, ha indicado que «Otegi puso el precio y Sánchez aceptó y desde entonces la cadena está clara: de Otegi al Gobierno, del Gobierno a la consejera, y de la consejera a la puerta de la cárcel abierta de par en par».

Asimismo, ha denunciado que «Sánchez pagó una reforma hecha a medida», y con ello, la propia asesina de su hermano, Irantzu Gallastegi, «condenada hasta 2041 puede salir mucho antes de prisión sin haber colaborado jamás con la Justicia ni arrepentirse».

También ha recordado el caso del etarra Javier García Gaztelu, alias Txapote, otro de los asesinos de su hermano, «quien le dio los dos tiros en nuca, a quien la consejera socialista de Justicia le ha ofrecido en bandeja los beneficios para salir de la cárcel». «Ella, por su propia voluntad, rogándole y suplicándole a un asesino que, por favor, acepte su regalo de libertad», ha apuntado, condenando que «al asesino se le ruega y a las víctimas se les manda a callar».