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Juanma Serrano, el ex jefe de gabinete de Sánchez y ex nº 1 de Correos que montó la cloaca en los días de reflexión

  • Irene Tabera
  • Madrid (1996). Periodista de Investigación y Tribunales. Colaboradora en Telecinco, Cuatro y Telemadrid. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Televisión por la Universidad Católica de Milán. Anteriormente trabajó en Mediaset Italia. Contacto: irene.tabera@okdiario.com

Juan Manuel Serrano, amigo y uno de los hombres de máxima confianza de Pedro Sánchez dentro del PSOE durante la última década, ha construido su trayectoria profesional ligada al aparato socialista y a empresas públicas estratégicas. Su nombre ha vuelto a estar en el foco tras conocerse la apertura de diligencias sobre contratos adjudicados durante su etapa al frente de Correos. Durante la crisis política abierta tras la imputación de Begoña Gómez, Juan Manuel Serrano diseñó la cloaca del PSOE para conseguir fondos en los días de reflexión que se tomó el presidente del Ejecutivo.

Nacido en Madrid en 1974, Serrano se diplomó en Ingeniería Técnica en Informática por la Universidad Pontificia de Salamanca y posteriormente se licenció en Derecho por la UNED en 2012. Antes de desembarcar en la primera línea política del PSOE, desarrolló buena parte de su carrera en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), donde ocupó distintos puestos de responsabilidad entre 2005 y 2014. Allí fue director del Departamento de Gestión de Convenios, gerente de la institución y, posteriormente, director del Departamento de Sistemas.

Su salto definitivo a la estructura del PSOE llegó en 2014, cuando Pedro Sánchez lo incorporó como jefe de gabinete de la Comisión Ejecutiva Federal socialista. Desde entonces, Juan Carlos Serrano pasó a formar parte del círculo más próximo al presidente del Gobierno, acompañándolo durante los años de oposición y también tras la llegada de Sánchez a La Moncloa.

Nombrado presidente de Correos

En julio de 2018, apenas semanas después de la moción de censura que llevó al PSOE al poder, Serrano fue nombrado presidente de la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos. Su designación fue interpretada por la oposición como un movimiento político basado en la confianza personal del presidente del Gobierno.

Durante sus cinco años y medio al frente de Correos, la compañía atravesó una etapa especialmente compleja. La empresa pública acumuló pérdidas superiores a los 1.000 millones de euros, en un contexto de caída del negocio postal tradicional, incremento de costes y dificultades para competir en el mercado logístico y de paquetería. Serrano percibió durante esta etapa un salario cercano a los 200.000 euros anuales.

Operaciones polémicas

Su gestión también estuvo rodeada de controversia política. Entre las operaciones más polémicas figuró la compra en 2019 del 51% de Rangel Expresso, filial de paquetería de la compañía portuguesa Rangel, por 11 millones de euros. Correos defendió entonces la operación asegurando que permitiría reforzar un servicio integrado de paquetería urgente en toda la península ibérica. Ahora, el juez Pedraz investiga si Juan Manuel Serrano y Leire Díez, la fontanera del PSOE, amañaron ese contrato público para financiar las cloacas del partido socialista.

Además, la Audiencia Nacional, la Fiscalía Anticorrupción y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil mantienen abiertas investigaciones sobre presuntas irregularidades en contratos adjudicados durante aquella etapa. Entre las líneas de investigación aparece también el contrato firmado con la consultora Sortis, vinculada al empresario Israel Pilar y mencionada en las pesquisas relacionadas con el caso Koldo. Los investigadores tratan de esclarecer si existieron posibles comisiones ilegales o adjudicaciones irregulares durante la pandemia.

Pese al desgaste político derivado de estas polémicas, Serrano no abandonó inmediatamente el sector público. En enero de 2024 fue nombrado director general de la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (SEITT), dependiente del Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente y encargada de la gestión de autopistas estatales.

Actualmente, ya fuera de la política institucional, Serrano trabaja en una pyme del sector privado dedicada a la distribución industrial, especializada en materiales de instrumentación, válvulas y soluciones tecnológicas vinculadas a la transición energética.