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CEUTA

Las enfermeras también desmontan las mentiras de Mónica García: Ceuta sufre un «colapso sin precedentes»

«En Ceuta no hay un colapso sanitario». Así de tajante se mostró Mónica García el pasado domingo durante su visita a Ceuta. Apenas unos días después, el Consejo General de Enfermería y el Colegio Oficial de Enfermería de Ceuta contradicen a la ministra de Sanidad y hablan de un «colapso sanitario sin precedentes», con profesionales obligados a doblar turnos y dificultades para realizar el seguimiento epidemiológico de determinados pacientes.

Las enfermeras alertan de más de 200 atenciones diarias relacionadas con la emergencia y contabilizan alrededor de 200 casos de gastroenteritis y unos 20 de sarna, además de pacientes con tuberculosis que requieren vigilancia y seguimiento.

El diagnóstico contrasta con el que hizo la ministra durante su visita a Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes. Mónica García reconoció entonces que había áreas «especialmente tensionadas», entre ellas Urgencias, Medicina Interna y Atención Primaria, pero insistió en que no podía hablarse de «colapso» sanitario.

Sanidad había contabilizado 5.800 personas migrantes atendidas en 15 días, unas 3.500 en Atención Primaria y 2.300 en el Hospital Universitario. Sí que reconoció el «sobreesfuerzo» de los profesionales, aunque defendió que precisamente ese esfuerzo había permitido evitar el colapso.

Uno de sus argumentos fue que no había sido necesario interrumpir las vacaciones de ningún médico o enfermero, trasladar trabajadores a otras áreas diferentes de las que trabajan habitualmente, ni suspender la actividad asistencial ordinaria. También destacó que el Hospital Universitario se encontraba aproximadamente al 50% de ocupación. No obstante, el sistema sanitario estaba en el nivel 1 del plan de catástrofes externas.

Las enfermeras describen una realidad distinta y denuncian la falta de personal, turnos doblados y una presión asistencial extraordinaria. Los registros hospitalarios situaban en 4.642 las urgencias atendidas entre el 30 de julio y el 13 de agosto, una media aproximada de 310 al día y alrededor de un 85% más de actividad que las cifras ordinarias manejadas previamente.

Dificultades para seguir a los pacientes

A la presión asistencial se añade otro problema señalado por los profesionales: la dificultad para localizar y realizar el seguimiento clínico de pacientes que se encuentran en asentamientos o playas. Esta situación complica el control de enfermedades como la tuberculosis, que requieren seguimiento continuado, y la correcta administración de los tratamientos. El hacinamiento, la falta de higiene y unas condiciones de vida insalubres son factores determinantes para la transmisión de enfermedades.

La propia García había advertido de un riesgo epidemiológico «moderado» para los migrantes y «bajo» para la población ceutí.

Enfermeras desmienten a la ministra

García defendió que el «sobreesfuerzo» de los sanitarios había impedido que se produjera el colapso. Las enfermeras desmienten a la ministra y aseguran que en Ceuta está ocurriendo exactamente lo contrario: hablan de un «colapso sanitario sin precedentes» y reclaman más profesionales y mejores mecanismos de coordinación.