España
La Barcelona decadente de Collboni - Parte III

Collboni protege a los okupas del barrio de La Sagrera porque son ‘vulnerables’: «Tenemos agua, luz, de todo»

Tercera entrega de la serie de OKDIARIO sobre el deterioro de los barrios de Barcelona bajo el mandato de Jaume Collboni

Collboni protege a los okupas de La Sagrera por ser "vulnerables" mientras los vecinos ponen rejas para que no entren en sus casas

Tras destapar la situación de los asentamientos de la Zona Franca, OKDIARIO se ha desplazado hasta La Sagrera, donde varios vecinos denuncian una convivencia insostenible con ocupaciones que, según sus testimonios, llevan años extendiéndose sin que la administración municipal actúe.

El testimonio más contundente recogido por este periódico es el de un residente de la zona, hastiado de la situación tras años de denuncias sin respuesta. Según explica, los vecinos de los edificios colindantes han tenido que instalar rejas en todas las ventanas y puertas de los bajos porque los okupas accedían directamente al interior de sus viviendas. «Se encontraban con ellos dentro de su piso», relata el vecino, que describe episodios reiterados de entradas forzadas antes de que se blindaran los accesos.

«Ratas como conejos» y denuncias que no prosperan

El residente también denuncia el estado de insalubridad de la zona, con una proliferación de ratas que atribuye directamente a las condiciones en las que viven los ocupantes de los solares y edificios cercanos. Pese a las denuncias presentadas por los propios vecinos, asegura que nunca han obtenido respuesta efectiva por parte de las autoridades.

La explicación que da el vecino al bloqueo de las actuaciones apunta directamente a la gestión municipal: según su testimonio, el Ayuntamiento ha justificado la falta de intervención alegando que se trata de «personas vulnerables», una calificación que en la práctica ha impedido cualquier desalojo o actuación contra las ocupaciones, a pesar de las molestias y los perjuicios denunciados por los residentes legales de la zona.

«Los vecinos están hartos, hartos, hartos», resume el testimonio recogido por OKDIARIO, que describe un barrio donde la convivencia se ha vuelto, en sus propias palabras, insostenible.