España
'Caso Leire'

El auto de Pedraz confirma que Santos Cerdán recibía órdenes «del One» para perseguir a jueces, fiscales y testigos

La expresión "por orden del One" desmonta la versión del PSOE sobre una operación descontrolada

El auto del juez Santiago Pedraz revela una de las frases más comprometedoras para el secretario de Organización del PSOE: según el magistrado, Leire Díez confirmó que Santos Cerdán coordinaba las operaciones criminales de las cloacas socialistas «por orden del One». Una expresión que, en la jerga de los operadores de la trama, se refería directamente a las instrucciones del máximo responsable de la organización.

El documento judicial establece que la línea de operaciones contra el caso Koldo «fue considerada una línea prioritaria de la organización» y que «como se desprende de numerosos elementos, entre los que destaca que, en palabras de Leire, esta línea habría sido la prioridad de Santos Cerdán ‘por orden del one’». Una revelación que sitúa al número tres del PSOE como mero ejecutor de órdenes superiores en la estructura criminal investigada.

La cadena de mando al descubierto

El auto de Pedraz documenta cómo Cerdán no actuaba por iniciativa propia, sino siguiendo instrucciones de un nivel jerárquico superior identificado como «el one». Esta terminología, utilizada por los propios operadores de la trama, confirma la existencia de una estructura piramidal donde las decisiones se tomaban en la cúspide y se ejecutaban a través de Cerdán.

La referencia al caso Koldo como línea prioritaria «por orden del one» adquiere especial relevancia porque demuestra que las operaciones de desestabilización judicial no eran iniciativas espontáneas de militantes descontrolados, sino parte de una estrategia coordinada desde las más altas instancias del partido y, presumiblemente, del Gobierno.

El sistema de financiación criminal

El magistrado detalla además cómo se financiaba esta estructura: Jacobo Teijelo «habría recibido al menos 125.000€ provenientes del PSOE, habiendo quedado los pagos amparados por un soporte documental aparente y una facturación falaz». Un sistema idéntico al empleado con Ismael Oliver, donde los pagos se tramitaban «por Leire a través de Santos Cerdán y rubricada en última estancia por Ana María Fuentes Pacheco, en calidad de Directora Gerente Federal del PSOE».

Esta mecánica revela un procedimiento institucionalizado para canalizar fondos del partido hacia actividades criminales, con Cerdán como intermediario entre las órdenes superiores («el One») y los operadores sobre el terreno (Díez, Teijelo, Oliver).

La estructura orgánica del crimen

El auto establece que la organización criminal tenía una «estructura, composición, financiación, logística y finalidad» perfectamente definidas, con Cerdán ocupando un rol de coordinación intermedia. Las más de 22 reuniones documentadas entre Cerdán y Díez «habrían servido para la coordinación y dación de cuentas efectuada por Leire», confirmando un sistema de control y supervisión continua.

La expresión «por orden del One» destroza definitivamente la versión del PSOE sobre una operación descontrolada. Al contrario, revela una cadena de mando donde Cerdán recibía instrucciones precisas para ejecutar operaciones criminales contra las instituciones del Estado, siempre bajo la supervisión y con el conocimiento de quien ocupaba la posición de «el one» en la estructura del poder socialista.