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El abandono de Adif a la red: más de 3.800 robos de cable en las vías en la última década

La empresa pública revela los datos en el marco de una crisis de reputación total tras el accidente de Adamuz

Adif reconoce oficialmente la existencia de 3.874 incidencias relacionadas con robos de cable y posibles sabotajes en la red ferroviaria española entre 2014 y 2025, una cifra que pone de manifiesto la magnitud de un problema endémico que azota a las infraestructuras ferroviarias del país. En pleno escándalo por la posible falta de mantenimiento en las vías de Adamuz donde se registró un accidente hace un mes, se comprueba que faltan sistemas de vigilancia para evitar robos en la red.

La empresa pública ha facilitado estos datos a OKDIARIO tras una resolución del Consejo de Transparencia que ordenó la divulgación de la información.  No obstante, mantiene bajo reserva judicial el coste económico concreto de las reparaciones derivadas del incidente investigado actualmente en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Orgaz.

En ese caso Adif lleva desde mayo sin entregar documentos sobre el robo de cobre en el AVE que dejó tiradas a miles de personas. El Gobierno hablaba de un boicot por motivos políticos, pero eran ladrones extranjeros y delincuentes comunes.

Los nuevos datos generales, que llegan desde el Gabinete de Presidencia, Comunicación y Relaciones Institucionales de la entidad, reflejan que un pico de incidencias se registró en 2014, con 1.072 casos, una cifra que descendió de forma sostenida en los años siguientes: 860 en 2015, 280 en 2016, 275 en 2017 y 206 en 2018. La tendencia bajista se acentuó durante los años de la pandemia, con 149 incidencias en 2019 y 121 en 2020, el mínimo histórico del período analizado.

Sin embargo, tras el levantamiento de las restricciones de movilidad de la pandemia, los datos experimentaron un repunte pronunciado: 279 casos en 2021, 391 en 2022 y 362 en 2023. En 2024 se contabilizaron 345 incidencias, mientras que en 2025 —con datos parciales marcados con asterisco en el documento oficial— la cifra alcanzaba ya los 134 casos.

Robo de cable ferroviario

Dentro de ese cómputo global, Adif desglosa con denominación específica los casos catalogados como sustracción de conductores eléctricos. La empresa señala que solo dispone de registros con esta categoría a partir de 2019, año en que se contabilizaron 148 sustracciones. Las cifras posteriores han resultado llamativas por su correspondencia casi total con el número general de incidencias: 114 en 2020, 273 en 2021, 363 en 2022, 349 en 2023, 322 en 2024 y 132 en 2025.

Esto significa que, desde 2021, prácticamente la totalidad de las incidencias registradas en la red ha correspondido a robos de cable de cobre, una modalidad delictiva que los ladrones perpetran para vender el metal en el mercado negro de chatarra, aprovechando su elevado valor como materia prima.

La empresa pública ha subrayado, no obstante, que el perjuicio para el sistema ferroviario no reside principalmente en el valor económico del material sustraído. En el documento oficial, Adif señala con nitidez que «el material afectado presenta un valor económico reducido, circunstancia confirmada por el propio Ministerio en declaraciones públicas posteriores a los hechos», pero que «el perjuicio ocasionado al funcionamiento de la Red Ferroviaria de Interés General es sustancial en todo caso, afectando de manera significativa a la regularidad de las circulaciones ferroviarias».

En lo relativo al coste total de las reparaciones, Adif traslada el secreto sumarial. La entidad ha argumentado que dicha información «está siendo objeto de interpretación en el marco de la instrucción judicial» y que «resulta evidente que no se puede facilitar una información que, en el momento de su solicitud, está siendo objeto de una investigación que podría dar lugar a la apertura de un proceso de orden penal».

Tampoco ha podido aportar actas de las reuniones de crisis celebradas durante el incidente, ya que, según explica, «en el Centro de Gestión de Red H24 no existe una unidad con funciones de secretaría» y las actuaciones «se limitaron a intercambios por medios telefónicos o audiovisuales dirigidos a la gestión y resolución inmediata del incidente».

El robo de cable en infraestructuras ferroviarias es un problema que también afecta a otros países europeos como Francia, Italia o Reino Unido, y que en España ha motivado inversiones millonarias en sistemas de vigilancia, teledetección y señuelos electrónicos durante la última década. Pero no es suficiente. El repunte de robos en los últimos años, que los datos de Adif confirman con crudeza a partir de 2021, ha revelado la persistente falibilidad de esas medidas.