La ‘burbuja’ informática de la Generalitat: 10.000 € al mes para ‘arreglos’ en el ordenador de Puigdemont
Carles Puigdemont disponía de servicios informáticos bajo demanda por valor de 117. 057 euros al año a través de un convenio del Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información de la Generalitat (CTTI), cuya prestación se encargaba a distintos proveedores.
El acuerdo-suscrito en enero de este año-contemplaba específicamente la prestación de «soluciones técnicas bajo demanda» para las oficinas del ‘núcleo duro’ del expresident: su propio despacho así como el del secretario general de Presidencia, Joaquim Nin y del secretario del Govern.
Servicio también para la oficina de Mas
En total, la suma de los convenios suscritos por el departamento de Presidencia con el CTTI durante el primer semestre del año superaron los 80 millones de euros, destinados fundamentalmente a mantener el servicio a los distintos departamentos de la Generalitat.
Una ‘burbuja informática’ en la que llama la atención otro expediente, por importe de 173.178,95 euros, para, entre diversos servicios, el ‘archivo de la oficina del Presidente Mas’, el despacho que el expresident dispone en pleno centro de Barcelona con cargo a las cuentas públicas. En otro, por valor de 92.712,08 euros, se mencionan también las llamadas ‘oficinas de los presidentes’.
Los datos corroboran el despilfarro de fondos públicos del que hacía gala la Generalitat. Además de estos convenios, los Presupuestos autonómicos descubren ya gastos llamativos, como la partida de 24.500 euros para ‘vestuario’, a disposición en exclusiva de Puigdemont, los 325.000 para ‘actos institucionales y de promoción’ del entonces president o los 25.000 destinados a pagar ‘productos farmacéuticos y analíticos’ en el departamento de la Presidencia.
Las cifras revelan además que los suntuosos gastos no se limitaban al gobierno vigente, sino a los anteriores presidents.
En concreto, el Presupuesto autonómico destina una partida de 180.000 euros para sufragar únicamente los gastos de alquiler y el mantenimiento de los despachos de Pasqual Maragall, José Montilla y Artur Mas, todos ellos muy bien ubicados. Pero además, y según la ley, los presidentes catalanes disponen de tres empleados a su servicio “con dedicación especial”, un coche con chófer “proporcionado por el Departamento de la Presidencia de la Generalitat” y los servicios de seguridad “necesarios para el desarrollo de sus funciones”. Todo ello, claro está, pagado con dinero público.
Los informes que, anualmente, remiten los expresidentes al Parlament con el coste de sus oficinas, revelan que, a cargo de arcas públicas no solo corren gastos corrientes como la luz o el agua, sino ‘ornamentos’-Montilla gastó 2.622 euros el año pasado en este concepto, según esta Memoria-suscripción a prensa o ‘manutención del personal de la oficina’.
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