Voluntariado

Una pareja alemana de 60 años busca voluntarios para vivir gratis en su finca portuguesa a cambio de trabajar como jardinero 20 horas por semana

finca portuguesa
Huerta de la finca de Vouzela. Foto: ilustración propia.
Alejo Lucarás
  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Entre los bellos montes del centro de Portugal, donde los robles comparten ladera con pinos y huertas escalonadas, un matrimonio alemán lleva tres años convirtiendo su finca portuguesa en un pequeño laboratorio verde. Aquí no entran fertilizantes químicos ni hay prisas. Cada bancal se prepara a mano y cada planta ocupa su sitio según cómo se relaciona con las otras.

El proyecto, sin embargo, ha crecido más deprisa que sus fuerzas. Por eso esta pareja, que ya ha cumplido los 60 años, ha abierto las puertas de su casa a personas dispuestas a echar una mano en el jardín. Las condiciones de la propuesta se salen de lo habitual, empezando por el tipo de colaborador que esperan recibir este año.

Una pareja alemana busca voluntarios para su finca portuguesa en Vouzela

La tentadora propuesta que aquí abordaremos ya está publicada en Worldpackers, una plataforma que conecta a viajeros con anfitriones que ofrecen alojamiento a cambio de ayuda.

Los dueños piden veinte horas de colaboración por semana, sobre todo en el jardín, y a cambio ofrecen habitación privada, desayuno y cena diarios y dos días libres. La finca se encuentra en Vouzela, un municipio del distrito de Viseu, en la región centro del país.

Entre tanto, el terreno tiene 1.400 metros cuadrados y se transforma paso a paso en un jardín de permacultura, un sistema de cultivo que imita el funcionamiento de los ecosistemas naturales para aprovechar mejor el agua, el suelo y la energía. Las tareas consisten en plantar, cuidar los cultivos y echar una mano en la cocina a la hora de preparar, terminar y servir las comidas.

Quien tenga formación en electricidad, fontanería o carpintería también podrá participar en pequeños proyectos de mantenimiento.

Además, cabe señalar que la convivencia va más allá del trabajo: los voluntarios comparten todas las comidas con la pareja, que los invita a pasar tiempo con ellos e intercambiar experiencias sobre medicina natural y jardinería. Incluso, se ofrecen a ayudar a aprender alemán a quien lo desee.

¿Cuáles son los requisitos para colaborar en esta finca portuguesa?

El dato que más llama la atención es la franja de edad. Mientras la mayoría de estos voluntariados atraen a jóvenes mochileros, aquí se buscan personas de entre 40 y 70 años.

Siguiendo esta línea, precisan que los voluntarios posean un nivel intermedio de inglés o de alemán, y se aceptan tanto voluntarios que viajan solos como parejas o dúos de amigos.

Y en cuanto a servicios ofrecidos, la estancia incluye uso gratuito de la lavandería e internet de alta velocidad.

Por su parte, la casa tiene también normas de convivencia fijadas, que los anfitriones bien detallan en el anuncio:

  • No se admiten fumadores ni personas que consuman drogas.
  • No se permiten animales, de modo que no es posible acudir con mascota.
  • Las visitas de otras personas solo son posibles con confirmación previa de la pareja.

Quedan fuera del acuerdo los vuelos, el seguro de viaje, el transporte interno y el visado (este último no es necesario para ciudadanos españoles, al tratarse de un país de la Unión Europea). En la práctica, el voluntario solo debe costearse el viaje hasta Vouzela y sus gastos personales durante los días libres, como excursiones por la comarca o comidas fuera de casa.

Así es Vouzela: un pueblo entre la sierra del Caramulo y el río Vouga

Vouzela es un municipio de algo más de 10.000 habitantes situado en la comarca de Lafões, a unos 377 metros de altitud y con la sierra del Caramulo a unos quince kilómetros al oeste. Su término reúne nueve parroquias civiles y un paisaje de valles, bosques y cursos de agua que los propios anfitriones citan como uno de los atractivos de la zona.

Entorno cercano a la finca de Vouzela.
Entorno natural cercano a la finca de Vouzela. Foto: Worldpackers.

Uno de sus emblemas es el puente ferroviario Centenario del pueblo, por donde antes pasaba el tren y hoy circulan ciclistas y senderistas.

Este último forma parte de la Ecopista do Vouga, una vía verde de 65 kilómetros trazada sobre la antigua línea del Vale do Vouga, cerrada en 1980, que atraviesa Viseu, São Pedro do Sul, Vouzela y Oliveira de Frades.

Y el matiz que completa el atractivo del lugar es, sin dudas, la gastronomía. Por ejemplo, la ternera de Lafões, con indicación geográfica protegida, es el plato más representativo de la comarca, mientras que los pasteles de Vouzela (una masa fina y crujiente rellena de crema de yema) son el dulce más conocido del pueblo y un recuerdo habitual para quienes pasan por allí.

¿Cómo hay que hacer para solicitar una plaza en este jardín de Vouzela?

La candidatura, para aquellos que por algún motivo ya estén interesados o precisen vivir en Portugal casi sin gastar dinero, se gestiona a través de la ficha del voluntariado en Worldpackers, donde figura el anuncio con el título ‘Ayúdanos a desarrollar un jardín de permacultura en Portugal’.

Para contactar con los anfitriones, hay que crear una cuenta en la plataforma, que exige una suscripción de pago, y completar un perfil con experiencia, idiomas y fechas disponibles.

Por último, conviene detallar en el mensaje cualquier conocimiento de jardinería ecológica o de oficios manuales, ya que la pareja valora esas habilidades para los proyectos de la casa.

También ayuda indicar si se viaja solo, en pareja o con un amigo. Por ahora, el anuncio acumula cuatro reseñas de antiguos voluntarios, todas con la puntuación máxima de cinco estrellas.

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