`
Economía
impuesto energético

Von der Leyen no contempla el impuesto energético europeo de Sánchez para paliar la crisis energética

La presidenta de la Comisión prioriza otras medidas para hacer frente a la crisis energética provocada por la guerra en Irán

Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, no ha citado el impuesto energético europeo que impulsa el Gobierno de España junto a otros cuatro países miembro -Austria, Alemania, Italia y Portugal- para hacer frente a la crisis energética derivada de la guerra en Irán, que ha incrementado en 22.000 millones de euros (en tan solo 44 días) el coste de las importaciones de combustibles fósiles en la UE, según ha señalado Von der Leyen.

En unas declaraciones de la presidenta de la Comisión este lunes tras una sesión de urgencia con el resto de comisarios europeos para tratar la respuesta de Bruselas a la crisis energética, Von der Leyen ha citado como medidas inmediatas la coordinación para comprar gas y liberar reservas de petróleo, aplicar ayudas urgentes y temporales a grupos vulnerables, y reducir la demanda energética.

Nada del impuesto energético europeo que ha pedido España y otros cuatro países europeos y sí más cooperación a la hora de comprar combustibles. Se trata de coordinar con los Estados miembros compras conjuntas de gas para evitar que compitan en el mercado y aumenten los precios, además de liberar reservas de petróleo para que se coordinen y alcancen el mayor impacto posible.

La Comisión aportará también el día 22 recomendaciones sobre el diseño de ayudas a ciudadanos y empresas en este contexto de crisis, con el fin de garantizar que las ayudas se dirijan a grupos de consumidores vulnerables y que sean medidas de aplicación inmediata y temporal, algo que tampoco cumple España ya que la medida principal ha sido la rebaja del IVA a todo el mundo.

Por último, Von der Leyen ha propuesto reducir la demanda energética respetando la libertad de elección de los consumidores y priorizando acciones de eficiencia energética en sectores como los edificios o las operaciones industriales.

La presidenta de la Comisión se ha comprometido a presentar como medidas estructurales las propuestas legislativas que anunció en marzo para favorecer la electrificación con rebajas de impuestos a la electricidad y con tarifas de acceso a la red más bajas. Al respecto, ha reiterado a la importancia de la electrificación destacando que «estamos pagando un precio muy alto por nuestra excesiva dependencia de los combustibles fósiles».

Respecto al más largo plazo, Von der Leyen insiste en reducir la dependencia energética europea y en que Europa apueste por las renovables y la nuclear. Haciendo referencia al objetivo de aumentar la energía autóctona, asequible y fiable en la UE, ha indicado que «se trata de la amplia gama de energías renovables que tenemos, pero también, por supuesto, de la energía nuclear» subrayando que «nos proporcionan independencia, previsibilidad y seguridad energética».

Von der Leyen ha reiterado que «la única salida duradera de la dependencia de los combustibles fósiles es modernizarnos, trasladando la generación de electricidad a las energías renovables y la energía nuclear, y electrificando la economía lo más rápidamente posible».