Jubilación

Se obsesionaron con jubilarse antes de los 40 y pasaron 10 años llevándose el almuerzo al trabajo en tupper, ahora han conseguido su sueño: «Gasta menos de lo que ganas»

jubilarse antes de los 40
Pareja comiendo en una pausa del trabajo. (Foto: Pexels)
Blanca Espada

¿Hoy en día es posible jubilarse ya no antes de los 50 sino de los 40? Viendo el sistema de pensiones español y los años mínimos que se deben tener cotizados resulta casi imposible, y más si tenemos en cuenta que el próximo año ya muchos tendrán que esperar a los 67 para poder jubilarse. Sin embargo, hay quien lo intenta por un vía distinta y no sólo tiene en cuenta los años que lleva trabajando, también el ahorro es un factor a tener en cuenta, tal y como es el caso de una pareja que si bien no es española puede servir de ejemplo para aquellos que sí, quieren retirarse antes de cumplir 40.

De hecho, ahorros e inversión es la base de un movimiento que se conoce como FIRE, una filosofía que lleva tiempo creciendo aunque fuera creada en los 90 en Estados Unidos y que plantea una idea sencilla, aunque exigente: gastar menos de lo que se gana durante mucho tiempo para poder dejar de trabajar antes. Ahí es donde encaja la historia de Alan y Katie Donegan. Esta pareja británica decidió hace años que no quería esperar a la jubilación tradicional y se propuso conseguirlo por su cuenta. De este modo, durante una década ajustaron su vida diaria al máximo, recortando gastos y priorizando el ahorro con un objetivo muy claro: poder dejar de trabajar antes de los 40 y ganar algo que para ellos tenía más valor que el dinero, el control de su tiempo.

Se obsesionaron con jubilarse antes de los 40 y pasaron 10 años llevándose el almuerzo al trabajo en tupper

El plan de los Donegan no pasaba por ganar más dinero, sino por gastar mucho menos. Él trabajaba como coach y ella como actuaria, con ingresos estables que les permitían ahorrar siempre que mantuvieran el control del gasto. Y eso fue precisamente lo que hicieron, con una disciplina poco habitual durante años.

Uno de los hábitos más representativos fue llevar la comida preparada al trabajo todos los días. Puede parecer un gesto menor, pero mantenido durante una década tuvo un impacto importante en sus cuentas. Según explican, este simple cambio les permitió ahorrar decenas de miles de dólares. A eso se sumaron otras decisiones similares como evitar comer fuera, reducir compras innecesarias o alargar al máximo la vida útil de muchos objetos.

Incluso en casa aplicaban esa misma lógica. Durante el invierno, por ejemplo, optaban por reducir el uso de la calefacción y recurrir a soluciones más baratas, como ropa de abrigo o bolsas de agua caliente. No lo veían como una privación, sino como una forma de acelerar su objetivo.

El objetivo final era dejar de depender de un salario

Toda esa etapa de ahorro tenía un propósito claro. La pareja buscaba acumular suficiente dinero como para vivir de sus inversiones y no de un trabajo. Su referencia era alcanzar una cifra cercana al millón de libras invertidas, un nivel que consideraban suficiente para cubrir sus gastos a largo plazo.

Tras años de constancia, lograron alcanzar ese objetivo y decidieron dar el paso. Dejaron sus empleos y comenzaron a vivir sin depender de un sueldo mensual. Más allá del dinero, lo que buscaban era tener control sobre su tiempo, algo que consideran el verdadero valor de todo el esfuerzo realizado. Este planteamiento es clave dentro del movimiento FIRE que se centra no sólo en jubilarse antes, sino de dejar de estar obligado a trabajar para poder vivir, sustituyendo esa dependencia por ingresos generados por el propio capital.

Un modelo que gana seguidores, pero no es igual para todos

El caso de los Donegan no es único. En los últimos años han aparecido numerosos ejemplos de personas que han seguido caminos similares, aunque no todos con el mismo nivel de exigencia. El movimiento FIRE ha crecido especialmente en internet, donde miles de usuarios comparten experiencias, consejos y estrategias para ahorrar más y gastar menos.

Sin embargo, no existe una única forma de hacerlo. Algunas personas optan por un enfoque extremo, como el de esta pareja, mientras que otras prefieren modelos más flexibles. Hay quienes combinan ahorro con trabajos a tiempo parcial o quienes aumentan su capacidad de ahorro poco a poco sin renunciar completamente a ciertos gastos. Además, no todos parten de la misma situación. El nivel de ingresos, el coste de vida o las circunstancias personales influyen directamente en la capacidad de seguir este modelo, por lo que no siempre es replicable tal cual.

Y existe algo que no podemos obviar ya que reducir al máximo el gasto durante años puede suponer renunciar a experiencias que otras personas consideran importantes, como viajes, ocio o simplemente mayor comodidad en el día a día. Por eso, muchos especialistas recomiendan enfoques más equilibrados en los que el ahorro pasa a ser un buen plan pero sin extremos difíciles de sostener a largo plazo.

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