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Nueva oportunidad para Sacyr con el Puente de Messina: luz verde en junio y primera piedra en diciembre

Meloni modifica el proyecto para superar las restricciones del Tribunal de Cuentas y da otra oportunidad a Sacyr y sus socios

Nueva oportunidad para Sacyr y sus socios italianos con el Puente de Messina, la megaobra de 14.500 millones de euros que unirá Sicilia con la Península italiana y donde la constructora española que preside Manuel Manrique tiene un 22,4% del proyecto.

El Gobierno de Giorgia Meloni ha aprobado una modificación del proyecto para tratar de superar las restricciones que puso el Tribunal de Cuentas al primer intento de sacarlo adelante, mientras que la empresa pública encargada de la concesión -Stretto di Messina- ha presentado esta semana un nuevo calendario con el que espera conseguir que antes del verano se dé luz verde a la obra y que, así, el consorcio adjudicatario donde participa Sacyr -Eurolink- pueda empezar las obras durante «el último trimestre del año».

Estaría plenamente operativo en 2034, según el consorcio adjudicatario, liderado por la constructora italiana Webuild, antigua Impregilo, socia de Sacyr en la ampliación del Canal de Panamá. 

El Congreso italiano aprobó esta semana el decreto del Gobierno de Meloni que modifica en parte el proyecto, de 14.500 millones de presupuesto, para sortear las restricciones que puso a finales de octubre pasado el Tribunal de Cuentas transalpino, que tumbó en la práctica el desarrollo del Puente de Messina.

El decreto convertido en ley retrasa la financiación del proyecto del periodo 2026-2029 al periodo 2030-2034. Además, designa al Ministerio de Transportes de Matteo Salvini, impulsor del proyecto, la negociación con la Unión Europea y todo el resto de burocracia. Éste era uno de los problemas que puso el Tribunal de Cuentas, que no aceptaba que el proyecto estuviera en manos de un «supercomisionado».

Lo que se confirma es que el proyecto no se licitará de nuevo. Se cambiará el mecanismo que ha llevado hasta la aprobación de la obra, pero el Gobierno de Meloni se niega a licitarlo de nuevo pese a las reticencias del Tribunal Supremo, que defiende que sí debe ser licitado de nuevo al superar el 50% del coste de la primera licitación, como obliga la norma europea -Meloni defiende que el incremento es por el alza de los precios, no por cambios sustanciales del proyecto-.

Al mismo tiempo, esta semana también la empresa pública encargada de la obra -el Ministerio de Economía tiene el 55%- presentó el calendario de la construcción del Puente de Messina. Calculan que el Gobierno aprobará definitivamente el proyecto antes del verano y que las obras comiencen a finales de este 2026.

El plan de trabajo de Stretto di Messina prevé un período total de construcción de aproximadamente siete años y medio, con la vista puesta en acabar las obras estructurales en 2033 y que el puente sea una realidad y reciba sus primeros coches y trenes en 2034.

Manuel Manrique, presidente de Sacyr.

El Puente de Messina es la obra más ambiciosa de Italia y una de las más importantes de Europa y del mundo. Tendrá un tramo sobre el mar de 3,3 kilómetros y dará cabida a tres carriles de carretera en cada dirección, dos carriles de servicio y dos vías férreas.

Se trata de una nueva oportunidad para Sacyr en Italia, donde ha puesto ya un pie y medio con concesiones de carreteras y de hospitales. El nombre de la constructora española estaría de nuevo en otro de los proyectos más importantes del mundo, después de poner su sello en la ampliación del Canal de Panamá, completado en 2016.