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Economía
el estreno sacude a los mercados

SpaceX despega un 50% en bolsa y sus acciones rozan los 210 dólares: ya vale más que Apple, Amazon y Rusia

La acción de Space X se dispara un 50% en cinco días y abre el debate sobre su valoración frente a las grandes tecnológicas 

  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en celia.amayuelas@okdiario.com

Parece que el nombre de SpaceX no es casualidad. Se cumple una semana desde su salida a bolsa y la compañía ha despegado con fuerza, acumulando una subida cercana al 50% que la coloca en la quinta capitalización bursátil mundial.

Las acciones de la compañía de Elon Musk, que debutaron en torno a los 135 dólares, cotizan ahora en los 200 dólares tras haber llegado a rozar los 230 en operaciones fuera de horario.

En apenas cinco días de cotización, la valoración de la compañía se aproxima a los 3 billones de dólares. Su valor supera incluso el PIB anual de Rusia, situado aproximadamente entre los 2,0 y 2,5 billones de dólares.

Incluso en una sola jornada, la compañía de Elon Musk llegó a ganar más de 400.000 millones de dólares en capitalización, uno de los mayores incrementos diarios registrados en una empresa estadounidense.

Exactamente, el valor de mercado se sitúa en torno a los 2,655 billones de dólares, unos 800.000 millones más que en su salida a bolsa y ligeramente por encima de Amazon, que hasta entonces era una de las mayores cotizadas del mundo.

Los expertos señalan que los inversores minoristas han comprado casi tanto en SPCX durante las últimas sesiones como lo que compraron en todo el mercado bursátil estadounidense la semana pasada.

Musk sacude a Wall Street

Incluso destacan que los 93,8 millones de dólares de compras netas de SpaceX de estos días representan aproximadamente el 73% de todas las compras netas de inversores minoristas en acciones individuales hasta el momento.

El avance de la cotizada ha sido tan fuerte que el mercado ya la sitúa compitiendo en tamaño con gigantes como Microsoft, con 2,97 billones de dólares. Ahora la compañía busca superar a Apple y Nvidia cuyo valor ronda  los 4 billones de dólares.

Para acercarse a esos niveles, SpaceX ha acordado adquirir la startup de programación de IA Cursor por 60.000 millones de dólares.

Esto da al imperio de inteligencia artificial del billonario una ventaja en la carrera por la programación de chatbots, actualmente liderada por laboratorios de IA de vanguardia como OpenAI, Anthropic y Google.

Queda SpaceX para rato

Lo más probable es que la tendencia alcista continúe ahora que SpaceX está a punto de ser incluida en el índice Nasdaq 100. Esto la convertirá en una participación importante para los fondos pasivos y los ETF que replican dicho índice, empujando a nuevas fuentes de demanda para sus acciones.

Sin embargo, los expertos aseguran que SpaceX tendrá que respaldar su valoración con cifras; de no hacerlo, el fracaso será igualmente histórico.

Y es que, según los analistas de XTB, los inversores no están comprando el presente de SpaceX, sino una visión sobre cómo podría ser el futuro. «Y si hay alguien que ha demostrado durante las últimas dos décadas una capacidad extraordinaria para convertir ideas que parecían imposibles en negocios reales, ese es Elon Musk», añaden.

Para XTB la verdadera tesis de inversión en SpaceX no gira en torno a los beneficios actuales de la compañía, sino a la posibilidad de que algunas de las grandes tendencias de las próximas décadas, como la inteligencia artificial, conectividad global, infraestructura espacial o incluso la economía fuera de la Tierra, terminen convergiendo dentro de una misma empresa.

Esto es la conocida como prima Musk, que es lo que el mercado paga de extra porque Elon Musk esté en un proyecto, como lo ocurrido con Tesla durante muchos años.

Los expertos señalan que Musk ha conseguido que gran parte del mercado compre siempre su relato, a pesar de haber errado en muchas ocasiones y sobre todo con los tiempos.

«Esta empresa sin Musk habría salido a bolsa por mucho menos de lo que lo ha hecho, ya que él es parte de la narrativa del mercado», apuntan desde el equipo de analistas. 

El verano de SpaceX

El verdadero desafío para los mercados podría llegar durante los próximos meses. A diferencia de una salida a bolsa tradicional, gran parte del capital de SpaceX continúa bloqueado y comenzará a liberarse progresivamente entre agosto y diciembre. 

Si una parte significativa de esos accionistas decide vender sus títulos, el mercado tendrá que absorber una cantidad extraordinaria de acciones adicionales. La cuestión no es únicamente cuántos accionistas decidirán vender, sino qué harán posteriormente con ese dinero.

Si esos recursos regresan a otros activos cotizados, el impacto sobre el mercado podría ser limitado. Sin embargo, si una parte significativa se dirige hacia capital privado, nuevas salidas a bolsa, renta fija o incluso consumo, podría producirse una reducción temporal de la liquidez disponible para el resto de acciones estadounidenses.

Además, SpaceX no llega sola. El mercado también espera durante los próximos trimestres potenciales operaciones de gran tamaño como OpenAI, Anthropic y otras compañías ligadas a la inteligencia artificial. 

Si esta tendencia continúa, Wall Street podría enfrentarse a una de las mayores necesidades de absorción de capital de los últimos años. 

Por ello, los expertos de XTB ven a SpaceX como una «aspiradora de liquidez», atrayendo capital desde otras acciones y activos financieros hacia las nuevas oportunidades de inversión vinculadas a la economía espacial y la inteligencia artificial.

Lo que el mercado no descuenta

El riesgo más importante que el mercado no está reflejando actualmente en la valoración de SpaceX es, según el analista de mercados, Javier Cabrera, el múltiplo.

El experto dice que el múltiplo que pagas por una empresa es fundamental porque dictamina el riesgo que estás asumiendo. Mientras mayor sea el múltiplo, más probabilidades hay de que, si la empresa falla, incluso ligeramente frente a las expectativas, la cotización se desplome con mucha fuerza. 

El precio de una acción siempre recoge las expectativas futuras, pero el problema con SpaceX es que muchos inversores están comprando la idea de que todos sus negocios van a funcionar bien. 

«Actualmente, el mercado no parece valorar nada de esto y ha comprado el relato de Musk de que la empresa tiene un tamaño de mercado que copa más de un cuarto de la economía mundial, excluyendo a Rusia y China», sentencia Cabrera. 

¿Riesgos de burbuja?

Durante los próximos 24 meses, el mercado pondrá a prueba la narrativa que rodea a SpaceX.

Para que los inversores comiencen a ver su salida a bolsa como una posible burbuja y no como el inicio de una nueva etapa tecnológica, los expertos creen que sería necesario que el crecimiento de áreas como la IA no se acelere o que la parte de conectividad se ralentice. 

La primera porque es uno de los negocios estrella de la compañía y también hay altas expectativas. Si no consigue crecer a un ritmo alto, no ganará escala y seguirá generando pérdidas durante más años, además de mostrar que otras empresas le han podido ganar la partida. 

En el segundo caso, hablamos del negocio que genera caja y que, por tanto, está sosteniendo a los otros dos, por lo que si este no cumple con lo esperado, significa que SpaceX necesitará aún más financiación externa. 

«En definitiva, la narrativa puede venirse abajo si no cumple con las expectativas y algún segmento muestra signos de agotamiento», concluye Cabrera.