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Economía
ENERGÍA

Alemania da un volantazo contra la ‘calefacción eco’: deja las calderas y ahorra miles de euros al país

La obligatoriedad de instalar sistemas ecológicos amenazaba con lastrar económicamente a los ciudadanos alemanes

Alemania ha dado un volantazo histórico contra la conocida como calefacción ecológica para ahorrar instalaciones de miles de euros a sus ciudadanos. Con su renovado posicionamiento, el país se pone a la cabeza de Europa contra las ideas woke anti calderas que supondrían un gasto casi inasumible en reformas para la mayoría de los europeos de clase media o baja.

El gabinete del canciller alemán Friedrich Merz acordó el pasado miércoles derogar de manera inesperada la polémica ley de calefacción y aprobar nuevas medidas para impulsar la capacidad de generación de energía a más largo plazo.

El Gobierno de Alemania decidió, por tanto, declinar la obligación de usar un 65% de renovables en nuevos sistemas para dar mayor libertad a los propietarios y permitir a todos aquellos que lo necesiten volver a las calderas tradicionales de gas y gasóleo.

Dicha ley de calefacción, aprobada durante el gobierno del excanciller Olaf Scholz, suscitó la oposición de los conservadores y de algunos medios de comunicación ante el temor de que obligara a los hogares a deshacerse de los calentadores de gas y petróleo y a gastar miles de euros en nuevos sistemas ecológicos.

Cabe recordar que la implantación de los polémicos sistemas de aerotermia suponían, sobre todo, un importante desembolso de dinero para aquellos vecinos que residen en bloques de pisos.

Por el contrario, las ayudas económicas para impulsar la calefacción eco acostumbran a favorecer de una forma más notable -en la mayoría de los países europeos que implantan reformas similares- a los propietarios de viviendas unifamiliares. Es decir, a ciudadanos más pudientes.

En el contexto actual del país, Merz anunció que su Ejecutivo se inclinaría por seguir adelante con un paquete de medidas para «reactivar una economía en dificultades».

Según reconocieron los dirigentes, la ley de energía en la edificación -ley de calefacción- llevaba meses en el punto de mira de los críticos porque temían que obligara a los hogares humildes a gastar miles de euros en los nuevos sistemas.

Flexibilidad y seguridad para invertir

Con la última reforma de dicha ley, los alemanes pretenden dar a los propietarios de viviendas mayor libertad de elección y crear «seguridad para las inversiones» de las empresas constructoras y encargadas de la rehabilitación de edificios.

La ministra alemana de Economía, Katherina Reiche, aseguró que esta decisión el Gobierno está «posibilitando la apertura tecnológica y la flexibilidad en la elección del sistema de calefacción», declaró a los periodistas.

Además del proyecto de ley de calefacción, el gabinete aprobó la creación de un mercado para la capacidad de generación de energía de reserva que sirva de respaldo a las energías renovables a medida que se descarboniza.

Modernizarán los edificios

Ante el creciente apoyo al partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), los democristianos conservadores de Merz (CDU) y sus socios de coalición de centroizquierda, los socialdemócratas (SPD), se han comprometido a dejar de lado las diferencias y centrarse en medidas de reforma concretas.

Según el acuerdo alcanzado el miércoles en el gabinete, la ley actual será reemplazada por una nueva ley de modernización de edificios que eliminará el requisito de incluir elementos renovables obligatorios. Los hogares podrán conservar sus calderas actuales si no optan por cambiar a sistemas alternativos como bombas de calor, calefacción urbana o sistemas de biomasa.