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Economía
macroeconomía

Las empresas de España y Europa se preparan para lo peor: acumulan stock por la guerra de Irán

El índice PMI del sector manufacturero de España se disparó en abril por ello

El 44% de los empresarios españoles rediseña sus planes de negocio por la guerra de Irán

  • Benjamín Santamaría
  • Economista, analista, conferenciante y máster de educación con especialidad en Economía. Redactor de economía y empresas en OKDIARIO y autor de 'La economía a través del tiempo' en el Instituto Juan de Mariana. Miembro de la junta directiva del Centro Diego de Covarrubias.

Las empresas españolas y europeas han reaccionado con rapidez a la guerra de Irán haciendo acopio de stock, algo que ha disparado las variables macroeconómicas relacionadas con los insumos y ventas. De esta forma, el índice PMI del sector manufacturero de España se disparó en abril, reflejando un aumento de los nuevos pedidos de los clientes que buscaban asegurarse el suministro ante la incertidumbre por la crisis de Oriente Medio. Así lo reflejan los datos publicados este lunes por S&P Global y Hamburg Commercial Bank (HCOB).

El PMI puntúa el contexto del sector privado de tal forma que, si el valor supera los 50 puntos, la actividad empresarial se encontraría en un estado de expansión y, si está por debajo, en contracción.

En este caso, el PMI manufacturero español subió hasta 51,7 puntos desde los 48,7 de marzo, lo que indica una modesta mejora de las condiciones operativas por primera vez desde noviembre de 2025.

Por su parte, el crecimiento de la actividad de las fábricas de la zona euro subió a 52,2 puntos desde los 51,6 del mes anterior, su mejor lectura en 47 meses, también como consecuencia del acopio de stocks por parte de las empresas.

Las empresas reaccionan a la guerra de Irán

«Este crecimiento se vio impulsado en parte por el acopio de stocks por parte de los clientes, ya que las empresas se apresuraron a asegurar el suministro de productos ante la escasez y la interrupción de la cadena de suministro provocadas por la guerra», ha explicado Paul Smith, economista de S&P Global Market Intelligence.

Con todo, este incremento repentino de las ventas también ha sido uno de los factores que han impulsado al alza los precios. De hecho, la encuesta PMI de abril también reflejó una notable aceleración de la inflación, con el mayor incremento desde noviembre de 2022 de los precios de venta,

Esto se debió principalmente al incremento de los costes de los insumos, que se encarecieron al mayor ritmo desde junio de 2022 ante el impacto del conflicto en los precios de la energía, el combustible y el transporte.

«Aunque persiste una considerable incertidumbre sobre la duración de la crisis de los precios y del suministro, la disposición de un número notable de empresas a subir sus precios aumenta la posibilidad de que ya se estén produciendo efectos de segunda ronda de la inflación», ha explicado Smith.

La eurozona

Por primera vez desde junio de 2022, los ocho países de la zona euro cubiertos por el estudio registraron lecturas del PMI manufacturero por encima de 50 puntos, el nivel de ausencia de cambios.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. (Getty Images).

En abril, el aumento de los volúmenes de producción de las fábricas fue el más significativo desde agosto de 2025, mientras que el ritmo de expansión de los nuevos pedidos se aceleró a máximos de cuatro años ante el crecimiento de las compras anticipadas, lo que refleja las expectativas de aumento de precios por parte de los clientes tras la crisis energética y los trastornos de suministro provocados por la guerra.

A pesar de la aceleración de la actividad y el aumento de la cartera de pedidos, las empresas manufactureras optaron por una menor capacidad de mano de obra, incluyendo una nueva reducción de las plantillas, que amplía a casi tres años la destrucción de empleo en el sector.