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Economía
Salario mínimo

Así queda la tabla de los sueldos de las empleadas domésticas en España: lo que vale la hora éste 2026

La actualización del Salario Mínimo Interprofesional para 2026 vuelve a impactar directamente en los sueldos de las empleadas domésticas. Cada subida obliga a revisar contratos, ajustar nóminas y recalcular cotizaciones, por lo que es importante conocer cuál es la tabla de salarios recomendados que adapta las cifras al nuevo escenario legal.

El dato que más interesa suele ser cuánto vale la hora en 2026. Pero la respuesta no es única. Depende del número de horas contratadas a la semana y del tipo de jornada. Además, no sólo hay que mirar el salario neto que percibe la trabajadora, sino también la cuota obligatoria de Seguridad Social que debe asumir el empleador y es que no debemos olvidar que el empleo doméstico tiene además una particularidad frente a otros sectores, ya que se rige por un sistema especial dentro del Régimen General de la Seguridad Social. Eso implica bases de cotización propias y una distribución distinta de porcentajes entre empleador y trabajadora. Por ello, cada actualización del SMI no sólo afecta a los sueldos de las empleadas domésticas, sino también a esas bases, lo que obliga a recalcular cuotas y revisar contratos ya firmados. En muchos casos, las familias no tienen claro qué parte corresponde pagar a cada uno ni cómo se integran las pagas extraordinarias o las vacaciones en el salario mensual. Por eso estas tablas orientativas sirven como guía práctica para evitar errores. De este modo, y con los nuevos cálculos así quedan los importes orientativos de los sueldos para las empleadas domésticas.

Así queda la tabla de los sueldos de las empleadas domésticas en España

En los contratos de hasta 6 horas semanales, el salario recomendado es de 12 euros netos por hora. Es la referencia habitual para servicios puntuales o apoyo doméstico reducido. En estos casos, el empleador está obligado a tramitar el alta en la Seguridad Social y abonar una cuota mensual de 84,86 euros, cifra que ya incluye el 6,40 % correspondiente a la cotización de la empleada.

Ese precio por hora integra conceptos como descansos reconocidos, festivos no trabajados, pagas extraordinarias y vacaciones. De estas en concreto, la empleada tiene derecho a 30 días de vacaciones al año. En este tipo de contratación por horas, esas vacaciones no se abonan aparte porque ya están incluidas dentro del cálculo por hora que se hace.

Qué se cobra entre 8 y 20 horas semanales

Cuando la jornada es más estable, entre 8 y 20 horas a la semana, el salario se calcula en 12 mensualidades con las dos pagas extraordinarias prorrateadas. Las referencias recomendadas para 2026 son las siguientes:

8 horas semanales

9 horas semanales

10 horas semanales

12 horas semanales

15 horas semanales

20 horas semanales

Aquí es importante distinguir entre salario neto y bruto. El neto es lo que recibe la trabajadora tras aplicarse las retenciones; el bruto es la base sobre la que se calculan cotizaciones y derechos.

Jornadas superiores a 21 horas

A partir de 21 horas semanales y hasta 60 horas, el esquema cambia ligeramente. En estos casos se contempla una paga extra anual prorrateada mensualmente y dos medias pagas extraordinarias al año. Las cifras que se han recomendado para 2026 son:

25 horas semanales

30 horas semanales

35 horas semanales

En el caso de 40 horas semanales, se reconoce un descanso mínimo diario de media hora.

Cuando existen horas de presencia adicionales, las cifras aumentan:

45 horas semanales (40 + 5 presenciales) con media hora de descanso al mediodía

50 horas semanales (40 + 5 presenciales) con una hora de descanso

60 horas semanales (40 + 10 presenciales) con dos horas de descanso

Lo que realmente cuesta contratar en 2026

Uno de los errores más frecuentes es pensar sólo en el salario neto acordado. El coste real para la familia incluye la cotización obligatoria a la Seguridad Social. Esa cuota integra tanto la parte correspondiente al empleador como el porcentaje de la trabajadora. El alta es obligatoria incluso cuando se trata de pocas horas semanales. No formalizar el contrato puede suponer sanciones económicas y problemas legales.

También conviene recordar que estos importes son orientativos y que se han calculado en base a la nueva subida del SMI de 2026, dado que el salario nunca puede situarse por debajo del mínimo legal establecido. De este modo, y con el aumento del coste laboral, muchas familias revisan horas o reorganizan tareas. Al mismo tiempo, para las trabajadoras domésticas supone un ajuste que mejora la base de cotización y los derechos asociados, como futuras prestaciones. En cualquier caso, 2026 es un año con una referencia clara: el precio por hora parte de los 12 euros netos en contratos reducidos y escala según el número de horas semanales y el tipo de jornada. El detalle está en los números, y en este caso, los números ya están definidos.