Kylian Mbappé no estará ante el Espanyol, aunque eso es lo de menos en este momento de la temporada, donde la opción de luchar por cualquier título está perdida. Ahora solo queda la actividad, el demostrar que uno quiere seguir ayudando a pesar de la situación que vive el equipo, a 11 puntos del liderato. Y es aquí donde Kylian ha dado un paso al frente.
El delantero lo ha hecho donde de verdad importa: en el vestuario… y directamente con Álvaro Arbeloa. Kylian ha sido claro con su entrenador, al quien le ha trasladado que va a hacer todo lo posible por estar en el Clásico. Todo. Sin importar la clasificación. Sin mirar la tabla. Sin pensar en el contexto. Solo una idea: jugar.
En Valdebebas el mensaje no ha pasado desapercibido. Al contrario. Ha corrido rápido. Porque no es una frase de compromiso. Es una declaración de intenciones. El Real Madrid vive semanas extrañas con la temporada perdida en abril. Eliminación europea reciente. Liga imposible. Y un ambiente que, como ya ha pasado otras veces, puede volverse incómodo. El club, de hecho, ha decidido no precipitarse con decisiones estructurales y apostar por la calma en momentos de tensión.
Pero en medio de todo eso aparece Mbappé. Porque mientras el contexto invita a bajar revoluciones, él hace lo contrario. Aprieta. Exige. Empuja. Quiere estar. Y se lo ha dicho a Arbeloa a la cara.
El técnico sabe perfectamente lo que significa ese mensaje. Sabe que no está delante de un jugador cualquiera. Mbappé no negocia este tipo de partidos. No entiende de cálculos. No mide riesgos en términos emocionales y también es plenamente consciente de que es responsable de lo sucedido este curso.
Por lo tanto, el delantero quiere ante todo jugar el Clásico. Y punto. Otra cosa será lo que digan los médicos. Otra cosa será hasta dónde llegue la lesión. Pero dentro del club tienen claro algo: si existe la mínima opción, Mbappé lo va a intentar. Da igual que el Mundial esté en el horizonte, tiene una deuda con el Real Madrid que sabe que no saldará en este encuentro, pero todo suma.
En un equipo donde ahora mismo faltan certezas, el francés quiere ser una. Donde hay dudas, quiere ser respuesta. Y donde muchos mirarían al calendario… él mira al escudo. El partido ante el Espanyol pasa a un segundo plano. Es una baja importante, sí. Pero no cambia el relato. No altera el foco. Todo está puesto en el Clásico. Ahí es donde Mbappé quiere estar. Ahí es donde ha señalado. Y ahí es donde ha dejado claro, delante de Arbeloa, que no piensa fallar.
Courtois, misma hoja de ruta
Mbappé no es el único. Thibaut Courtois está en la misma línea que Mbappé. El portero belga también va a hacer todo lo posible por recibir el alta a tiempo para el Clásico. Mismo mensaje, misma mentalidad y misma ambición de dar la cara en un momento difícil.
Courtois siempre está cuando se le necesita y quiere volver a jugar antes de que finalice la temporada. Le dolió perderse los cuartos de final de la Champions contra el Bayern, pero ahora tratará de volver a ponerse bajo los palos de la portería madridista.