El Real Madrid dijo adiós este sábado a la temporada 2025-26 y lo hizo por la puerta de atrás, con una derrota totalmente inesperada contra La Laguna Tenerife en el tercer partido de los play offs de la Liga Endesa (95-107). El equipo blanco no cerraba un año en blanco desde 2011 y no caía en cuartos de final desde 2006, ante el Unicaja Málaga del propio Sergio Scariolo, que vivirá sus horas más difíciles desde que regresó al banquillo madridista el pasado verano.
La revolución del baloncesto termina su primer capítulo este dramático 6 de junio con una temporada sin títulos… y con los dos candidatos a la presidencia separados por unas pocas filas de asientos. Una de las primeras decisiones que Florentino Pérez o Enrique Riquelme tomen a partir del lunes pasará por esta sección.
El Real Madrid llegó a las tres finales anteriores y las perdió (Supercopa, Copa del Rey y Euroliga), pero no ha llegado ni a competir la Liga, pegándosela contra el octavo clasificado de la fase regular y de forma contundente. Patty Mills fue el héroe de Tenerife, pero no menos que Marcelinho Huertas o
Como en el partido de la Supercopa, los dos de la fase regular y los dos de los play offs, este sexto y último Real Madrid-Tenerife de la temporada 2025-26 empezaba igualadísimo… y mucho más caliente que el resto con un enfado monumental de Vidorreta que bien le pudo costar la expulsión en el primer cuarto. Se saldó sólo con técnica al banquillo.
Los cuatro triples sin fallo aurinegros en los tres primeros minutos fueron gasolina para un Palacio que rápidamente se vino arriba para empujar a su equipo. El Madrid contraatacaba con Hezonja al frente de las operaciones y poco a poco iba recortando la diferencia hasta ponerse por delante. La entrada de Yurtseven le dio a los suyos un plus de potencia difícil de controlar y también anotación (7 en la primera parte).
Pero esa ventaja se acabaría con Yebo haciendo daño en la pintura cuando el turco y Sissoko se cargaron de faltas. Mills lo aprovechó con 10 puntos en el segundo cuarto y Tenerife le daba la vuelta al marcador al descanso (45-49). El cuadro canario recuperaba su gran acierto de tres (7/13 en la primera parte); todo lo contrario al Madrid, nuevamente hundido en su casa desde el perímetro (3/10).
El tercer cuarto fue una locura. Del triple de Marcelinho Huertas a dos manos y sin tiempo a la pájara del brasileño para propiciar la reacción madridista. El Madrid salía del hoyo con un parcial de 9-0 tras encajar la máxima en contra. De verse siete abajo (47-54) a remontar en cuestión de un minuto (56-54). Puro Palacio Abalde castigaba el primer error del base, Deck el segundo con un gran mate y Campazzo rompía la sequía blanca al triple con uno abierto.
A diferencia de en La Laguna, este varapalo no supondría el hundimiento tinerfeño. Los de Vidorreta tiraron de la veteranía de Marcelinho para aferrarse al marcador y el pase a semifinales no estaba ni mucho menos decidido antes del último cuarto (73-70). Al Madrid le funcionó la fórmula del ‘5 pequeño’ con Lyles, hasta que la vuelta de Sissoko le hizo dar un salto en la zona.
La fuerza del maliense sirvió durante un tramo para opacar la carencia desde el triple… hasta que a Tenerife le volvieron a entrar todas. El acto definitivo arrancaba con uno de Joan Sastre, otro de Mills y otro de Yebo que hacían pupa a los blancos. Scariolo tenía que pararlo antes de introducir al dúo argentino que había obrado la remontada anterior.
Campazzo y Deck regresaban para solucionar uno de los momentos más críticos de la temporada, pero la cosa se pondría más chunga para el Madrid. Huertas y Mills volvían a enchufar desde el perímetro y el Tenerife ponía el +10 con sólo 4:41 por jugarse (79-86). Nueva pausa del italiano, con el agua al cuello, y jugándosela sin pívots.
Yurtseven y Sissoko, pero a diferencia del maliense, al que le separaba una personal de la expulsión, el turco estaba completamente liberado con sólo dos. El martes, ya había perdido el Madrid sin utilizar a Ömer en toda la segunda parte. Yebo se aprovechaba: 2+1, canastón y dos adicionales. Tremendo, 88-97 para el Tenerife a menos de dos minutos del final.
El bloqueo mental del Madrid fue para verlo, mientras Patty Mills seguía enchufando tiros libres con el reloj corriendo en contra del equipo del Palacio, un recinto cuya afición lo dio todo hasta el final. El daño era irreparable y La Laguna triunfó con toda la tranquilidad que le ofreció la desconexión de los locales. Desenlace dramático de un curso que ya sí es para olvidar.