Seis días después de que se comunicase oficialmente su marcha del Real Madrid, Mario Hezonja por fin se ha despedido del club blanco. Sobre todo de su afición, a la que ha dedicado una larga carta a través de sus redes sociales que publicó en la madrugada (española) de este jueves. El croata dedicó un reconocimiento a la afición, a la que también dejó un recado mientras ya está en la disciplina de los Cleveland Cavaliers preparando su regreso a la NBA.
Su salida ha sido de todo menos fácil, ya que Hezonja pagó su cláusula de rescisión exclusiva para franquicias de Estados Unidos fuera de plazo. Eso complicó las cosas a un Real Madrid que no se plegó a un jugador cuyos intereses de abandonar la entidad eran manifiestos.
Así las cosas, el croata consiguió un contrato con los Cavaliers a la baja en lo económico, lo cual indica que puede ser sencillamente cortado y volver así a la Euroliga a partir de octubre.
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La carta de Hezonja al madridismo
«Después de muchísima reflexión durante este último mes, he decidido quedarme con lo bueno.
Durante mi etapa en Madrid he tenido la suerte de compartir vestuario y vida con compañeros y entrenadores extraordinarios, personas con las que sé que mantendré una relación para toda la vida. Con el tiempo he aprendido, de una manera lenta y muchas veces difícil, que la verdadera grandeza de una persona se mide precisamente por eso. Me hace profundamente feliz haber compartido una parte tan importante de mi carrera con gente tan cercana y tan excepcional.
También he conseguido algo muy difícil y que llevaré conmigo con el máximo respeto y cariño el resto de mi vida: la conexión con los Madridistas. Hubo noches en las que seguramente os hice perder la paciencia con algún tiro que solo puede tirarlo Mario, sin que alguien diga algo… y otras tantas en las que vosotros me la hicisteis perder a mí. Supongo que así son las relaciones que importan de verdad.
Aquí, desde el primer día, el mensaje fue muy claro para mí: ganar todo. Y lo hemos conseguido: partidos, batallas, guerras, títulos… ¡Todo! Pero si alguien ha llegado a ganarme para siempre, habéis sido vosotros.
Me habéis enseñado lo que significa la cercanía de un club que se vive como una familia. Me habéis convertido en un verdadero ganador. La unión entre mi mentalidad, mi carácter, mi personalidad y mi espíritu competitivo con el ADN del Real Madrid es, sin duda, una de las mejores cosas que me han pasado en la vida.
Lo entendí todo a la perfección muy pronto, quizá antes de lo que imaginaba: este era mi sitio. Pero ha llegado ese momento que pensé que nunca llegaría: irme del Real Madrid, irme de mi casa.
Una decisión que no nace de la falta de vuestro cariño ni de las ganas de seguir luchando por este escudo, sino de circunstancias que me han llevado a tomar otro camino.
Os doy las gracias de todo corazón por cómo me habéis tratado desde el primer día. Siempre he intentado devolver ese cariño estando lo más cerca posible de vosotros: antes, durante y después de los partidos, en la Fundación, por la ciudad y, sobre todo, dentro de la cancha, dándolo todo en cada posesión para ayudar al equipo a ganar.
¡Y ha sido precisamente allí donde más he sentido vuestro apoyo: en las buenas y en las malas!
Ahora continúo mi camino con la misma ilusión y la misma ambición con las que llegué. Ya me conocéis. Ojalá nuestros caminos vuelvan a cruzarse algún día.
Os deseo todo lo mejor. Seguiré al equipo de cerca, siempre.
¡Gracias! ¡Hala Madrid y nada más!
También me gustaría agradecer al presidente Florentino Pérez y a todas las personas que trabajan en el club por estos años tan bonitos.
También quiero agradecer a Alberto Herreros y a Rudy Fernández por su profesionalismo, por las buenas palabras que siempre han tenido hacia mí, tanto en privado como en los medios, y por la imagen de apoyo que siempre transmitieron.
Y, muy especialmente, a don Juan Carlos Sánchez, por todo lo que me ha dado y por la manera en la que gestionó conmigo mi contrato para que pudiera seguir persiguiendo mi sueño de jugar en la NBA. Estaré eternamente agradecido.
Ojalá toda la gente fuera tan seria, tan clara y tan fácil de entender. Siempre valoraré las relaciones construidas sobre la palabra, el respeto y la confianza. Son valores que siempre he considerado fundamentales y que seguiré valorando allí donde vaya».