Noche movida en el hotel de concentración del Real Madrid en Múnich. Los hombres de Arbeloa intentaron descansar en la noche previa a la vuelta de los cuartos de final de la Champions que medirá esta noche a los blancos con el Bayern en el Allianz Arena, pero no fue posible, ya que los ultras del conjunto bávaro estuvieron lanzando fuegos artificiales hasta las 4:00 horas de la madrugada.
Los fuegos artificiales no se lanzaron de forma continua, sino siguiendo una estrategia perfectamente medida para maximizar la molestia: una primera detonación a la 01:00 horas, seguida de otra a las 02:00 horas, repitiendo el mismo patrón cada hora hasta culminar con la última explosión a las 04:00 horas, prolongando así la interrupción del descanso durante toda la madrugada. Cada detonación duraba un minuto aproximadamente, suficiente para alterar el sueño de los jugadores del Real Madrid.
Todo o nada
El Real Madrid llega al Allianz Arena siendo plenamente consciente de que debe buscar la heroica para estar en las semifinales de la Champions y seguir dando vida a esta temporada. Con la Liga ya perdida por errores propios y ajenos, los de Arbeloa se agarran a la máxima competición continental para seguir aspirando a conquistar un título y no firmar la segunda temporada consecutiva en blanco.
El Real Madrid perdió 1-2 en el partido de ida disputado en el estadio Santiago Bernabéu. Los alemanes se llegaron a poner 0-2, pero Mbappé redujo distancias en un partido en el que los madridistas tiraron de orgullo y merecieron, como mínimo, empatar.