Liga EA Sports: Elche-Real Madrid

Espí vuelve a salvar al Madrid

Un gol de Espí en el 91 evitó el empate del Real Madrid ante el Elche en otro segundo infame del equipo de Mourinho

El Madrid dilapidó un 0-2 al descanso y estuvo a punto abrir la primera crisis de la temporada antes del derbi

elche real madrid
Carlos Espí, ante el Elche. (Getty)

Otra vez Carlos Espí salvó al Madrid. Otra vez Carlos Espí abortó una crisis. Otra vez Carlos Espí salvó el trasero a Mourinho, y eso que su técnico no le concede ni la mitad de la mitad de los minutos que merece. El delantero del Real Madrid anotó en el minuto 91 el definitivo 2-3 para derrotar in extremis al Elche. Los de Mou tenían el partido ganado al descanso con los goles de Arda y Mbappé, pero regalaron dos goles en otro segundo tiempo infame. El Madrid debe mejorar mucho si quiere ganar el derbi.

Y al sexto partido Bellingham descansó. Aleluya. Mourinho vaciló al personal –tal como hacía Ancelotti día sí y día también– e incumplió su palabra. Dijo que jugarían Vinicius, Bellingham y Mbappé pero sabía que estaba mintiendo. Con el derbi a la vuelta de la esquina y el inglés más bien tiesete, la visita a Elche se antojaba ideal para que entrara Güler en su lugar y se mantuviera en la derecha un Diomande necesitado de minutos para empezar a justificar los 125 kilazos que pagó el Real Madrid por su traspaso.

Aparte de Güler, Mourinho hacía otros cuatro cambios en el once del Real Madrid, todos previsibles como los editoriales de El País. Trent y Cucurella entraban en los laterales y Huijsen recuperaba su puesto para ponerle pies al cuerpazo de Konaté. Y en el centro del campo formaban Tchouaméni y Fede Valverde, compañeros de trabajo y residentes en Madrid. El francés, que será intocable en cuanto coja el tono, le da al Real Madrid más equilibrio que nadie. A Tchouaméni le ocurre como a Güler: no hay ningún cromo como ellos en la plantilla.

La alineación ante el Elche la completaba la santísima trinidad de Mourinho: Courtois, Vinicius y Mbappé, los tres que (junto a Fede Valverde) han sido titulares en todos los partidos del Real Madrid. La visita al Martínez Valero, donde Xabi Alonso se la pegó hace un año, se antojaba propicia para sacar tres puntos y una inyección de moral antes del derbi del domingo en el Metropolitano.

Hubimos de esperar a que dieran las nueve y media para que echara a rodar la pelota. Y 40 segundos más para que el Real Madrid galopara hacia el área y Fede Valverde hiciera una asistencia interruptus a Mbappé que abortó el hijo de Redondo. Un minuto después Vinicius, asistido por Güler y tras robo de Tchouaméni, falló su primera ocasión del partido por no tirar con la izquierda dentro del área. Como en cada partido los de Mourinho perdonaban un par de ocasiones para empezar.

Otra vez sin puntería

Reclamaría después Vinicius una mano dentro del área que no era tal. El Elche empezó a crece sobre la pelota y Morente dispuso de un tiro cruzado en el minuto 10 que se marchó a la derecha de Courtois. Mourinho daba ánimos a los suyos al otro lado de la raya. Huijsen también coqueteó con el gol en un córner que Güler le puso en la testa. El Madrid alcanzaba con facilidad el área ilicitana pero la pelota le duraba poco.

A Mourinho se le empezaba a poner cara de acelga. Su equipo tenía ocasiones, sí, pero tácticamente era un sindiós. Casi lo aprovecha el Elche después de una maniobra en la que Osorio destrozó la arbórea cadera de Konaté. Por suerte para el Real Madrid su virulento disparo se marchó arriba por poco. También perdonó Vinicius en el 20 después de una buena presión alta de Tchouaméni y Valverde. Su disparo con la puntera se marchó desviado.

Al Real Madrid le faltaba lo que a Arda Güler le sobra: talento, puntería y precisión. El turco ejecutó con maestría un golpe franco en el minuto 25 que se alojó en la portería de Dituro tras tocar en su palo derecho y después en su espalda. El meta del Elche, más estatua que La Cibeles, se comió el lanzamiento del turco. Por fin el Real Madrid encontraba el camino del gol, aunque fuera a balón parado. Por cierto, el primer gol de falta directa del Madrid en Liga en los últimos 120 partidos. No es una exageración, son 120.

Arda Güler, inspiradísimo, manejaba el partido desde la mediapunta. Filtraba pases, tiraba paredes, eliminaba contrarios, centraba. Y todo lo hacía bien. El Elche empezó a repartir coces ante la permisividad de Gil Manzano. A los 33 llegaría el segundo del Real Madrid en una contra en la que (por fin) apareció Diomande por la derecha para asistir a Mbappé, que atacó el centro del área con una gran zancada. Kylian no perdonó y logró el 0-2. Eso sí, el daño colateral fue un topetazo con Dituro, que le hizo un bocadillo involuntario en el muslo. Fue atendido y regresó al juego.

Manda Arda

El Real Madrid podía golear a un Elche flojísimo que sólo pegaba patadas. Pero Vinicius no hacía más que fallar goles. Era el único lunar de un equipo en el que Diomande estaba empezando a crecer y a mostrar sus habilidades. Velocidad, desborde y capacidad de sacrificio defensivo. Entre estas y otras disertaciones cogióme el descanso con el partido encarrilado para el equipo de Mourinho.

Regresamos del descanso con el Elche tirado arriba y reclamando un penalti inexistente de Konaté por una mano involuntaria. Trató de subirse la bragueta el Real Madrid, que otra vez había saltado al campo traspuesto. Los locales siguieron atizando a diestro y siniestro. Mourinho y sus jugadores se indignaban con razón.

Más allá de las patadas del Elche, el Real Madrid volvía a perpetrar otro segundo tiempo inane. Y Vinicius seguía con los pies al revés. El brasileño falló su cuarta ocasión del partido tras la enésima asistencia de Arda Güler. Era ya el 66 y por fin Mourinho preparaba cambios. Dentro Bellingham y Brahim, fuera Güler y Vinicius. Diomande pasaba a la banda izquierda y Mbappé, en plena campaña del Balón de Oro, seguía en el campo.

Y el Real Madrid pagó entonces su indolencia. Era el minuto 70 y Osorio, que había sido una mosca cojonera todo el partido para Huijsen y Konate, cabeceó el 1-2 para el Elche después de que Cepeda se fuera de todo el mundo por el costado que (tan mal) defiende Trent. El equipo de Mourinho era un despelote y su técnico, con tres cambios por hacer, no hacía nada. ¿Y qué pasó?

Pues que marcó el Elche. Cucurella hizo una mala (muy mala) entrega en defensa, su pase cayó a los pies de Lemar, que vio solo a Josan y este a Fer Niño, que cruzó el disparo al palo derecho de Courtois ante la pasividad de Fede Valverde. Con 2-2 y en el minuto 85 Mourinho se acordó de que tenía dos nueves en el banquillo y metió de golpe a Espí y Endrick. Retiró a Tchouaméni y Trent.

Al filo del 90 le cayó la primera a Carlos Espí, cuyo disparo raso se marchó fuera por poco. A la segunda no perdonó. Y fue justo un minuto después. La jugada la inició Bellingham, la aceleró Mbappé caído a la izquierda y la embocó el nueve que nunca juega y nunca falla, Carlos Espí, que volvió a salvar al Real Madrid sobre la bocina. Gracias al gol del futuro internacional español Mourinho tendrá unos días de respiro antes del derbi y, de paso, evita su primera crisis de la temporada.

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