El luso lo tiene claro

El plan de Mourinho con Vinicius: protección absoluta y mano dura

El portugués ha convertido al brasileño en intocable, pero dentro del vestuario le exige que eleve inmediatamente su intensidad y rendimiento

Mourinho trabaja de manera especial su relación con las gradas rivales para evitar que las provocaciones terminen perjudicando al jugador y al equipo

Mourinho y Vinicius
Mourinho y Vinicius.

José Mourinho ha diseñado un plan muy claro para recuperar la mejor versión de Vinicius. Protección absoluta de puertas hacia fuera y máxima exigencia dentro del vestuario. El entrenador portugués ha decidido apostar firmemente por el brasileño, mantenerlo en el once y convertirlo en uno de sus intocables, pero eso no significa que tenga carta blanca.

Las conversaciones entre ambos son constantes. Mourinho está muy encima del futbolista y le ha transmitido que necesita elevar su intensidad y mejorar su rendimiento de manera inmediata. El técnico considera que la mejor manera de recuperar a Vinicius es mantener su confianza poniéndolo sobre el terreno de juego, no castigándolo en el banquillo. Pero jugar siempre también implica responder.

El portugués lo dejó claro en la rueda de prensa previa al encuentro contra el Elche. «Su mejor versión es marcar goles. Asistir y trabajar para el equipo es importante. El trabajo del día a día lo hace muy bien. Pero existe el Vinicius que ganó al Benfica la temporada pasada. Una oportunidad, un gol y para casa. Le está faltando eso», aseguró.

Mourinho quiere recuperar al Vinicius decisivo. Al jugador capaz de romper un partido con una acción, castigar cualquier error del rival y marcar diferencias en los metros finales. Valora su esfuerzo, su trabajo defensivo y su implicación diaria, pero entiende que un futbolista de su dimensión tiene que volver a ser determinante con goles.

Una mejora urgente en su comportamiento

El otro gran frente de trabajo es su comportamiento. Mourinho le ha dejado claro que no puede entrar constantemente en el juego de las aficiones rivales. El brasileño se desgasta en discusiones, protestas y provocaciones que terminan alejándolo del partido y afectando también al funcionamiento colectivo.

El técnico trabaja intensamente este aspecto con él. Quiere que aprenda a controlar sus emociones, que no responda a cada gesto procedente de la grada y que concentre toda su energía en el juego. Para Mourinho, esta mejora es urgente porque afecta al rendimiento de Vinicius, pero también puede perjudicar al equipo con pérdidas de concentración y tarjetas evitables.

Esto no impide que el entrenador salga públicamente en su defensa. Mourinho ha denunciado el trato que recibe el brasileño por parte de algunos rivales y ha pedido a los árbitros que lo protejan. «Sólo se tiran piedras a los árboles que dan frutos. Lo que ha hecho Vini aquí, las Champions ganadas, los goles… habla por sí solo», afirmó para blindar a su futbolista.

Ahí está el equilibrio que busca el portugués. Reclama protección arbitral ante las faltas y las provocaciones, pero al mismo tiempo exige a Vinicius que mejore su control emocional. Lo protege ante el exterior y lo aprieta dentro.

Mourinho no duda de Vinicius. Por eso juega y seguirá jugando. Pero su condición de intocable no lo libera de la exigencia. Todo lo contrario. El técnico ha decidido apostar por él hasta el final y ahora espera que el brasileño le responda recuperando cuanto antes su versión más devastadora.

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